Una sangría histórica

El Tenerife ha recibido diez goles en las últimas tres jornadas, mostrando una fragilidad defensiva muy poco frecuente. En el presente siglo, el equipo blanquiazul sólo había sufrido una sangría parecida en dos ocasiones. Y en ambos casos, militando en Primera División. Fuera de la élite hay que retroceder treinta años para encontrar un precedente similar.

Los diez tantos recibidos por el Tenerife en las tres últimas jornadas forman parte del 'top ten' de peores rachas blanquiazules
Los diez goles recibidos en estas tres jornadas no son la peor racha blanquiazul, pero si figuran en el 'top ten' histórico. Eso sí, la mitad de estos malos registros defensivos llegaron con el Tenerife en Primera División, ante adversarios del máximo nivel. De hecho, fuera de la máxima categoría, sólo había sufrido cuatro rachas peores en un total de 52 temporadas.

El peor registro histórico de goles en contra en tres jornadas seguidas corresponde a la campaña 55-56, cuando el Tenerife recibió trece goles en esos tres partidos: doce en una doble salida ante el Jaén (8-3) y el Plus Ulta (4-1)... y uno en el triunfo logrado en el Heliodoro ante el Jerez. Cuco fue el portero blanquiazul en esas tres citas y Carlos Muñiz el técnico.

Una docena de goles admitió cuatro años más tarde, también en la categoría de plata, con Santi como portero y Urbieta de técnico tras caer con San Fernando (1-2), Cádiz (2-0) y Levante (8-2). Y los mismos doce goles recibió hace ocho años, esta vez en la élite, frente a Athletic (4-1), Madrid (1-5) y Deportivo (3-1) con Aragoneses bajo palos y Oltra en el banquillo.

La historia también recoge otros cinco episodios en los que al Tenerife le hicieron once goles en tres jornadas. Tres de esas rachas llegaron en los años noventa, con el equipo en Primera División; y las dos restantes, en los lejanos setenta, en la categoría de plata. De hecho, fuera de la élite, hacia más de treinta años que no sufría una racha defensiva tan mala como la actual.

Fue en la campaña 87-88, cuando –con Aguirreoa y Heres alternándose en la portería y Alzate en el banquillo– un Tenerife que acababa de subir a Segunda División cayó contra Oviedo (1-3), Jerez (3-1) y Elche (1-4). Ahora, tres décadas más tarde, se ha repetido la historia. Y lo ha hecho, curiosamente, cuando Etxeberria parecía haber logrado el equilibrio.

Y es que la debilidad defensiva del Tenerife 17-18 ha 'explotado' después de que Dani estuviera 296 minutos imbatido mientras su equipo ganaba a Lorca (2-0), Osasuna (0-1) y Sevilla Atlético (2-0). Todo se torció en León, al recibir tres goles en 22 minutos. Y la herida no se cerró una semana más tarde, cuando el Huesca le hizo cuatro tantos en el Heliodoro (2-4).

Eso sí, hay que matizar que esos cuatro tantos llegaron cuando el Tenerife estaba en inferioridad numérica tras la expulsión de Carlos Ruiz, en una acción en la que Díaz de Mera –que no ha sido sancionado y arbitra este sábado en Soria– señaló un penalti inexistente. El pasado domingo, el Rayo hurgó en la herida con tres nuevos tantos en Vallecas (3-1).

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Futbolistas y técnicos optan siempre por no buscar culpables a los goles recibidos y recalcan que “el trabajo defensivo no es responsabilidad del portero o de la zaga, sino de todos los jugadores”, al igual que inciden que “la falta de gol tampoco es culpa sólo de los delanteros”. Eso sí, los datos muestran que al Tenerife le llegan ahora lo mismo que hace un mes.

Así, en los tres partidos en los que se mantuvo imbatido, el Tenerife recibió 32 disparos, mientras que entre Cultural, Huesca y Rayo le tiraron casi lo mismo, 39 veces, pero le hicieron diez goles. Y no se puede obviar que algunos de esos tantos, llegaron por culpa de errores del portero o de algunos defensas blanquiazules. Hasta convertir esta sangría defensiva en histórica.