El 'paciente cero' del brote en Canarias niega serlo porque nunca dio positivo

Una fiesta familiar celebrada a finales de junio acaba de provocar el mayor brote de coronavirus registrado en Canarias desde que terminó el estado de alarma: diez contagios repartidos entre Gran Canaria y Fuerteventura que Sanidad sospecha que pueden tener origen importado.

El contagio afecta a diez miembros de una misma familia residentes en Gran Canaria y Fuerteventura que se reunieron en una fiesta con una veintena de asistentes, entre los que había un pariente que acababa de llegar de vacaciones de México, país donde la epidemia sigue avanzando (solo ayer martes reportó casi 4.700 casos adicionales, con los que supera el umbral de 300.000 afectados).

Los servicios de epidemiología consideraban por ello muy relevante la procedencia de esta persona, un hombre, que podía hacerle candidato a ser el llamado "paciente cero" del brote, aunque no presentara ningún tipo de síntoma (como es el caso), ha señalado a Efe una portavoz de la Consejería de Sanidad.

La secuencia de diagnósticos es la siguiente: un primer caso declarado de una mujer en Fuerteventura, cuatro más en la misma isla (tres parientes y un amigo) y cinco en Gran Canaria (entre los miembros de la familia que se habían desplazado a Fuerteventura).

 

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Dos de los protagonistas de esta historia se han puesto en contacto con la Agencia EFE para contar su versión. Ambos se han identificado y dado detalles de lo ocurrido, pero piden anonimato.

El familiar que llegó de México aterrizó en Gran Canaria el 27 de junio y asegura que él mismo se dirigió a un hospital en primer término para pedir que se le hiciera un test, ya que se consideraba expuesto por el origen de su vuelo y por el tiempo de viaje.

Sin embargo, asegura que le denegaron la prueba, porque no tenía síntoma alguno. Después, se trasladó con sus padres y otros familiares a Fuerteventura para una fiesta sorpresa que se celebró dos días después, el 29.

Esta persona niega tajantemente ser el paciente cero y, como prueba, alega que dentro del estudio que Sanidad hizo a su familia a raíz del primer caso, él dio negativo en la prueba PCR. Y pide que el asunto se aclare, porque teme que tenga consecuencias laborales.

 

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Consultada de nuevo por Efe, la Consejería de Sanidad ha matizado su relato: en su primera versión se le incluyó entre los positivos, pero en realidad solo figura como sospechoso por la situación sanitaria del país desde el que ha llegado a España.

La otra persona que ha contactado con Efe es una mujer. Ella reconoce que fue la primera diagnosticada y asegura que a día de hoy ignora cómo pudo contagiarse, si fue en su trabajo, si fue en su vida diaria privada o si fue en la reunión familiar del día 27 en Fuerteventura.

También precisa que en esa reunión -"una fiesta sorpresa"- no hubo 40 personas, sino una veintena, "unas quince quizás".

Como consecuencia de lo ocurrido, la Consejería de Sanidad ha vuelto a hacer un llamamiento a la responsabilidad y al respeto a las medidas de prevención básicas (mascarilla y distancia), también en los ambientes familiares.

Al respecto, recuerda que el 40 % de los brotes detectados hasta la fecha en España han tenido origen en reuniones o fiestas familiares, en los que las precauciones se relajan y parientes que han estado separados son propensos a besarse y abrazarse.