Una aplicación convierte el móvil en un canal seguro para los datos médicos

El ginecólogo canario Armando Molina ha creado la primera aplicación para todo tipo de móviles que permite blindar la información médica que en ella se guarde, compartirla entre médicos de forma segura y proteger los datos del paciente.

Molina afirma, que con esta aplicación se ha tratado de crear "un ecosistema de seguridad" de la información que manejan los médicos en su móviles y, ante todo, garantizar a los pacientes que sus datos están protegidos.

Para el facultativo, es una realidad que los médicos utilizan sus móviles como una herramienta de trabajo para consultar, estudiar e investigar, pero a pesar de estas razones legítimas, reconoce que los teléfonos son estructuras "hiperinseguras" porque no se sabe con certeza quién puede acceder a los datos guardados en ellos.

Molina señala que también los hospitales trabajan activamente en proteger los datos de los pacientes y hasta ahora el flanco más débil de seguridad eran los móviles.
Por ello hace tres años buscó asesoría legal, matemática, de seguridad cibernética y diseño y comenzó a trabajar en esta aplicación denominada "DoctoDoctor", término que recoge un triple juego de palabras, entre ellas el de "de médico a médico". 

Esta aplicación, agrega el especialista, trata de garantizar que la relación con el paciente sea legal, porque el reglamento de la nueva Ley de Protección de Datos es muy dura respecto al uso de la información privada del paciente así como por el poder de control que le da al usuario sobre ella.

El paciente, prosigue este médico, tiene que autorizar el uso de esos datos y como ejemplo cita que la nueva normativa establece que una imagen es parte de un paciente y su utilización tiene que ser autorizada por él.
Por ello, en esta aplicación, y en cumplimiento de la legislación, se pide el consentimiento activo del paciente especificando el destino de la información que se guarda y el tiempo durante el cual se va almacenar. 

Toda la información autorizada por el paciente se guarda en un servidor cifrado y se le facilita una dirección en la que puede consultar, modificar o borrar la información almacenada.
Molina indica que tras tres años de trabajo, se ha podido publicar la versión individualizada de esta aplicación y con el fin de proteger los datos, no ha querido su distribución a través del mercado sino de una comunidad soportada por los propios usuarios que aportan, afirma, un cantidad inferior al coste de la propia aplicación. 
"Quien quiera gratuidad debe saber que tú eres la mercancía por los datos que tienes", afirma el médico, en alusión al uso de estos datos en internet.
Agrega que la información médica en malas manos "es peligrosa" por el uso que se le puede dar hasta para acceso al mercado laboral. "Esto es un ecosistema seguro", insiste Molina, que explica que en una primera fase de la aplicación su difusión se lleva a cabo a través de invitaciones entre los médicos. 
En una siguiente fase, el objetivo de esta aplicación es extender su uso a otras profesiones sanitarias y permitir que los médicos puedan manejar historiales de forma conjunta, blindada, segura y trazable