Un favor, un amigo y un bebé

Un amigo me dijo hace un tiempo que iba a ser padre. Aquello era una noticia maravillosa y todos sus amigos estábamos entusiasmados, así que salimos a celebrarlo. Mientras tomábamos algo me dijo que no tenía ni idea de con quién contactar para que prepararan la habitación de su hijo, pero él tenía claro que debía ser algo especial para celebrar la llegada del bebé al mundo y quería darle una gran sorpresa a su mujer con el cuarto del niño.

LCB Studio

LCB Studio, diseño de interiores en Tenerife | IMAGEN: Cedida.

 

A los pocos meses, nos volvimos a encontrar y le pregunté: “¿Qué tal va la habitación de tu hijo?”. Me dijo que no encontraban el concepto acertado ni a la gente adecuada para el trabajo, que querían encontrar a alguien con experiencia y con un “gusto exquisito por los detalles”.
Lo vi muy agobiado, así que decidí ayudar a mi amigo. Después de todo, a mí también se me estaba empezando a despertar el reloj biológico. Contacté con un conocido de mi familia que tenía una hija especializada en interiorismo y que ya había diseñado dormitorios para niños en el pasado, además de todo tipo de interiores para muchos clientes diferentes.
Contactamos con LCB Studio y desde el principio los padres de la futura criatura quedaron encantados con el trabajo. Todo parecía fluir para que el pequeño llegara a tener la habitación que se merecía para cuando llegara a un mundo que a veces es bastante caótico, pero que tiene pequeños rincones de paz como aquella habitación.

 

LCB Studio

LCB Studio, diseño de interiores en Tenerife | IMAGEN: Cedida.

 

Cuando acabaron el trabajo, me acordé de que yo necesitaba un cambio de aires en el salón de mi casa y en mi oficina. Así tendría yo también un entorno acogedor para cuando tuviera que hacer de canguro del hijo de mi buen amigo…