¿Cuáles son los riesgos y beneficios de la terapia de inversión según la ciencia?

La terapia de inversión es una alternativa terapéutica enfocada en tratar principalmente los problemas de espalda, aunque también puede ayudar en el tratamiento de la circulación de la sangre, ansiedad, piedras en el riñón, etc.

Se trata de una técnica en la que te colocas suspendido hacia abajo, con la cabeza apuntando al suelo y los pies hacia el techo.

El principio básico de este trabajo se encuentra en la tracción de extensión, el cual tiene como objetivo “estirar” la columna y acomodar las vértebras.

Como suele pasar con los tratamientos situados fuera de lo académico, la terapia de inversión está sujeta a diferentes cuestionamientos, relacionados principalmente con su efectividad y los efectos secundarios que puede tener sobre el paciente.

Para lograr una opinión bien definida sobre este tema, lo mejor es tener claridad sobre todos los puntos que dan forma a la discusión y cuáles son las conclusiones a las que ha llegado la comunidad científica.

Veamos los más importantes.

Los problemas lumbares

El estilo de vida moderno ha tenido graves consecuencias sobre la salud física de las personas. Uno de los síntomas más comunes del creciente sedentarismo de la población se puede encontrar en la espalda, donde las molestias y dolores son bastante comunes.

A pesar de que términos como “ergonomía” son cada vez más utilizados, las investigaciones científicas siguen arrojando preocupantes resultados.

Según un estudio realizado en la Universidad de Qatar, la relación entre puestos de trabajos estáticos y problemas lumbares es categórico.

En sintonía con dichas conclusiones se encuentra la investigación de BioMed Research International, quienes determinaron que un estilo de vida sedentario aumenta de forma significativa la aparición del dolor lumbar.

Frente a esta realidad, la búsqueda de tratamientos médicos y alternativas terapéuticas asoma como uno de los principales desafíos. 

En este contexto, la terapia de inversión ofrece una oportunidad a la que muchos se muestran abiertos.

Sin embargo, antes de comenzar con un tratamiento de esta naturaleza, lo más importante es que el paciente tenga claros los beneficios y riesgos que la terapia de inversión ofrece.

Beneficios de la terapia de inversión

Como cualquier otro método de trabajo que involucre a la salud, la terapia de inversión ha sido analizada por diferentes académicos e investigadores médicos.

Es gracias a estas investigaciones que, en la actualidad, se puede tener certeza sobre algunos aspectos esenciales de este tipo de terapia.

Veamos que dicen algunas investigaciones sobre sus beneficios. 

Reduce el dolor lumbar

 Uno de los principales motivos que lleva a las personas a probar la terapia de inversión, se encuentra en la necesidad de aliviar los dolores que se generan en la zona lumbar.

Investigadores de la Universidad de El Cairo observaron que aquellas personas sometidas a la tracción de extensión, tuvieron una notable disminución en la magnitud de los síntomas. 

 ¿A qué se debe esto? Un estudio sobre el efecto de tracción, concluyó que realizar este trabajo con un ángulo de 60º con una tabla de inversión, mejora la flexibilidad lumbar y la fuerza extensora isotónica, ayudando a reducir significativamente las molestias en la zona. 

Combate los síntomas de la hernia discal 

La aparición de hernias en la espalda es motivo de preocupación y sufrimiento para muchas personas.

Esta enfermedad produce un dolor intenso en el paciente, debido al desplazamiento y presión que ejerce parte del disco intervertebral sobre las raíces nerviosas. 

Gracias al trabajo de tracción, la terapia de inversión ayuda a reposicionar y a disminuir dichos síntomas. 
Así lo demuestra este estudio donde, tras seis semanas de tratamiento, se lograron mejores resultados que en las rutinas quiroprácticas convencionales. 

Reduce la necesidad de cirugía 

El paso por quirófano siempre es motivo de preocupación, sobre todo por los riesgos que esto conlleva y las consecuencias del período postoperatorio.

Según un estudio del año 2014, la terapia de inversión reduce de forma significativa la necesidad de cirugía en hernias y ciáticas. 

 Conclusiones similares arroja el siguiente estudio, donde se demostró que este tipo de tratamiento resulta efectivo para una recuperación progresiva de pacientes con enfermedades degenerativas de disco lumbar. 

Riesgos de la terapia de inversión 

No todas las conclusiones sobre la terapia de inversión son positivas. También existen ciertos riesgos asociados que los expertos llaman a tener en cuenta, para así evitar que surjan otros problemas de salud durante su práctica. 

Desprendimientos de retina 

Una de las principales consideraciones que se invita a tener al realizar este tipo de terapia, guarda relación con los efectos de la inversión en el desarrollo de desprendimientos de retina.

Si bien no es algo concluyente, el siguiente estudio explica la posible causalidad entre estos dos elementos y llaman a los médicos a tener en cuenta esta potencial complicación sobre el paciente. 

Efectos en el sistema cardiovascular 

La disposición corporal durante la inversión y el efecto de la gravedad, son elementos que, además de afectar la estructura anatómica del paciente, también tienen consecuencias en el funcionamiento del sistema cardiovascular. 
En este estudio se muestra el aumento que la inversión provoca sobre la frecuencia cardíaca, la presión arterial sistólica y diastólica, y en el estrés de la pared del ventrículo izquierdo.

Esto invita a que determinados grupos de personas deban tener precaución al momento de llevar a cabo tratamientos de este tipo, para así evitar efectos colaterales indeseados. 

 Según el siguiente estudio, la presión arterial sistémica en estas posturas también aumenta la presión intraocular y la presión arterial retiniana central. 
 Es por este motivo que las personas con sospechas de anomalías en la hemostasia o con hipertensión intraocular, deben ser precavidos y tener especial cuidado.

De forma general, los grupos que mayor riesgo presentan en esta actividad son los siguientes: 

 • Enfermedades cardiovasculares
 • Enfermedades oculares 
• Fracturas y huesos rotos 
• Osteoporosis 
• Historial de accidente cerebrovascular 
• Embarazo 
 En definitiva, lo más recomendable antes de comenzar con una terapia de inversión es que las personas consulten con su médico y analicen en profundidad las consecuencias positivas y negativas que este tratamiento podría ofrecerles.

Sobre el autor Jorge Gómez

Fundador de Skilledfitness.com. Apasionado del mundo del fitness y del deporte. Defensor de la ciencia como base fundamental para dominar tu físico. Autodidacta por naturaleza e investigador del cuerpo humano.