Teléfono móvil y solución de conflictos

... Los teléfonos móviles están llamados a convertirse en herramientas para la resolución de conflictos que pone fin a cualquier limitación geográfica

Usamos el teléfono móvil para comunicarnos, hacer llamadas, enviar
mensajes, enviar dinero por Internet, para acceder a redes sociales, a
chat, correo electrónico, para consultar noticias, cada vez más para
pagar una transacción… ¿podemos usarlo para resolver un problema que
hemos tenido con la misma o para solucionar cualquier otra controversia?
En 1999, Ray Kurzweil (la revista Inc. le ha catalogado como el
legítimo heredero de Thomas Edison) hizo una de sus famosas
predicciones: “En una década veremos tecnologías como las que harán
posible la existencia de un coche que se conduzca solo y teléfonos y
dispositivos móviles que podrán resolver y contestar todas nuestras
dudas”, y seguramente, para solucionar cualquier  controversia que
tengamos.

En esta línea, en el m-commerce, en la compra y venta
de productos y servicios usando un dispositivo móvil, se constata como
aumentan las compras, las ventas, las transacciones: compramos todo tipo
de productos, dispositivos electrónicos, adquirimos servicios…  de otro
lado, los teléfonos móviles cada vez tienen más usuarios, habrán más
incidencias, habrán mas posibilidades de solucionar estas incidencias.

Pensemos
que cualquier conflicto puede nacer en cualquier lugar, tiempo, espacio
y entre personas dispares y la tecnología móvil puede ser una
herramienta fundamental para ayudar en la solución de las controversias.

Los teléfonos móviles tienen una distribución amplia, más que el  ordenador y muchas veces, un coste menor que el mismo. Podemos decir que es un espacio neutral para la interacción de las partes. En ocasiones representan el dispositivo tecnológico más adecuado debido a que: las partes se encuentran en lugares ubicados geográficamente muy dispares; las partes prefieren un proceso no presencial, las partes tienen limitaciones de tiempo para desplazarse; resolución de disputas de bajo valor; se trata de disputas que necesitan de una gran preparación; se trata de casos de urgencia; porque no hay otras posibilidades...

Por las anteriores consideraciones, los teléfonos móviles están llamados a convertirse en herramientas para la resolución de conflictos que pone fin a cualquier limitación geográfica que pueda haber entre 2  más partes, permite que todo el proceso tenga lugar de forma online, con un teléfono móvil, se trata de una plataforma tecnológica para resolver controversias, en las que el usuario solo necesita un dispositivo de telefonía móvil, que, de otro lado, es de fácil uso.