Entre 150 y 200 inmigrantes subsaharianos, en su mayoría senegaleses, intentan a la desesperada iniciar este jueves los trámites de asilo en la sede de la Jefatura Superior de Policía de Canarias ante el cierre inminente de los dos hoteles de Gran Canaria donde estaban acogidos desde hace meses y su traslado a campamentos de Tenerife. Su intención, aseguran, es no quedar desamparados si tienen que comenzar de nuevo los trámites en Tenerife y verse expuestos a una repatriación | EFE/José María Rodríguez