¡Cuidado con el sol! Los ojos también se queman

Cada vez somos más conscientes de la importancia de proteger nuestra
piel del sol y estamos familiarizados con todo tipo de productos que absorben, bloquean o dispersan los rayos ultravioleta. Sin embargo, olvidamos que los ojos requieren protección al igual que la piel o los efectos de una larga exposición acabarán pasando factura a nuestra salud ocular.

El 95% de los españoles considera que la vista es el sentido más valioso que posee y aquel cuya pérdida supone la consecuencia más grave. De hecho, el 83% preferiría perder el gusto antes que la vista, según datos extraídos de la asociación Visión y Vida, integrada por la Federación Española de Asociaciones del Sector Óptico y el Consejo General de Colegios de Ópticos-Optometristas. Pero, ¿los cuidamos lo suficiente?

El 30% de todas las gafas de sol que se venden en España se adquieren
en puestos y tenderetes ilegales. Lo que ignora una persona que compre sus
productos fuera de un establecimiento óptico adecuado es que así no contará ni con los
consejos de un profesional de la visión, ni con ninguna garantía de que
el producto que esté adquiriendo esté homologado y, por tanto, exento de
provocarle un problema visual. Además, en ciertos casos, como el de las
gafas de sol no homologadas, esta práctica podría terminar implicando
un serio riesgo para su salud visual, según asegura el óptico optometrista Ricardo Ferreira, de Óptica Herradores (La Laguna, Tenerife), una tienda con más de veinte años de experiencia en el sector.

"La exposición desmedida a la radiación ultravioleta tiene efecto acumulativo en el tiempo, siendo un factor de riesgo para sufrir cataratas, tumores benignos en los ojos, cáncer de piel de los párpados y los tejidos circundantes, degeneración macular y hasta pérdida de visión"

La importancia de un buen asesoramiento
¿Hay algo más peligroso que exponer nuestros ojos al sol sin gafas de sol? Sí, hacerlo con unas lentes sin protección ultravioleta, lo que provoca que nuestra pupila se dilate pero sin que exista una defensa contra los rayos UV. Así que lo importante no es solo usar gafas de sol, sino utilizar las adecuadas y hacerlo en todo momento, no solo en la playa.

Tras un tiempo expuestos al sol directo sin protección contra los rayos solares los efectos son evidentes. La nariz enrojece, los hombros arden, la piel se seca, pero no suele prestarse atención a las quemaduras que sufren los ojos en verano. Las quemaduras en los mismos pueden provocar daños a corto y largo plazo. Sus principales manifestaciones son enrojecimiento, irritación, lagrimeo, dolor y una sensación molesta como si tuviéramos arena dentro. Además, podemos sufrir de visión borrosa y de pérdida temporal de la visión.

Es frecuente que los ciudadanos piensen que las sales minerales del mar o el cloro de la piscina han sido los causantes del daño a sus ojos, o bien, que la arena ha entrado en ellos causando malestar, pero la realidad es que la mayor parte de estas veces, los síntomas vienen dados por el sol.

La exposición desmedida a la radiación ultravioleta tiene efecto acumulativo en el tiempo, siendo un factor de riesgo para sufrir cataratas, tumores benignos en los ojos, cáncer de piel de los párpados y los tejidos circundantes, degeneración macular y hasta pérdida de visión.

Por todas estas razones, es importante que recordemos cuidar nuestros ojos tal como lo hacemos con nuestra piel, protegiéndolos de la exposición al sol en horarios punta, así como usando gafas que realmente filtren los rayos ultravioletas.

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Alberto Muiños | CLÍNICA MUIÑOS

Tipos de daño
El oftalmólogo y cirujano José Alberto Muiños asegura que la radiación ultravioleta afecta al cristalino y puede aumentar las cataratas, así como a la retina, lo que "puede producir un daño en el centro de la vista, en lo que se llama la mácula. También las carnes crecidas en los ojos, llamadas pterigions, aumentan por la radiación ultravioleta", asegura el experto.

Enrtonces, ¿qué tenemos que hacer en verano? Su consejo es utilizar gafas de sol con una buen protección. "Hay un marcado CE que dice qué grado de eliminación de radiación ultravioleta tienen las gafas, y deben ofrecer por lo menos un grado 2, que elimina entre un 60 y un 80 por ciento de la radiación ultravioleta", expone Muiños, aunque matiza, sin embargo, que "cuando las personas compran gafas, la mayoría no suelen mirar este marcador".


"Las principales manifestaciones de las quemaduras en los ojos son enrojecimiento, irritación, lagrimeo, dolor y una sensación molesta como si tuviéramos arena dentro"

"Muchos compran los cristales de las gafas según el color de la montura, pero es necesario tener en cuenta otras cuestiones como que las personas que son miopes ven peor con cristales verdes que marrones", añade.

El especialista subraya que las personas, igual que se queman la piel, se pueden quemar la córnea, que "no avisa". "Aparecen los síntomas, el dolor y el lagrimeo a partir de las seis o doce horas del daño. Cuando están tomando el sol no se dan cuenta. Por eso es importante que en ese momento usen gafas o cierren los ojos", recomienda.

"Todos deberíamos usar gafas de sol a lo largo de la totalidad del año
. No solo los adultos,  también los niños, que tienen ojos más sensibles", recomienda José Alberto Muiños, quien admite que los pacientes "van concienciándose sobre la improtancia de los cuidados oculares" aunque "sí es cierto que en nuestras islas hay más patologías oculares que en otros países, como pueden ser lesiones en la conjuntiva, el pterigion, etc.".

El consejo del profesional
A la hora de adquirir unas gafas de sol, para el óptico optometrista Ricardo Ferreira, profesional de Óptica Herradores, lo más importante de cara a evitar problemas visuales ahora que se acerca el verano es "usar gafas de sol con categoría tres, con 100% de protección contra los rayos ultravioletas, además de tener en cuenta que estén homologadas por la Unión Europea y que sean polarizadas, pues sería interesante para eliminar los reflejos horizontales en mar, carretera, etc."

Por otro lado, Ferreira recomendaría además unir a estas consideraciones el uso de lentes despejados que "dan más protección al cliente y están muy de moda", sin olvidar otras posibles alternativas como las lentes con antirreflejante en cara interna. que también ayudan a una mejor protección. "Lo importante es estar protegido en las horas principales de luz, que son entre las 12 y 18 horas", afirma.

El interés en el cuidado de la salud ocular es elevado aunque no total. Todavía muchos clientes acuden a ellos sin ningún tipo de interés que no sea el estético en su búsqueda de unas gafas de sol, por lo que "hay que empezar de cero y explicarles los beneficios o perjuicios de cada elección", mientras que otros "se han estado informando a través de internet o por recomendaciones que les hacen otros usuarios de esos cristales, y vienen con la lección aprendida", comenta Ferreira.

Existen muchas matizaciones posibles en función del uso principal que se le vaya a prestar a las gafas. Por ejemplo, según el tipo de deporte, desde Óptica Herradores recomiendan un tipo de color de cristal diferente. "Para el golf, lente verde. Si vas al mar, lente azul. Esto va en función de la actividad que vayas a realizar", expone el experto, quien recuerda que en este establecimiento "siempre hay ópticos especializados detrás de cada venta. Aparte, un asistente personal recomienda la mejor opcion para cada caso".

Con respecto a las edades, recomiendan que en zonas próximas al Ecuador, tal y como sucede con Canarias "se utilicen las tengan gafas de sol todo el año". "Lo óptimo sería que se informen con personal cualificado y no usen cualquier tipo de gafa, porque hoy en día las venden en cualquier sitio. Crees que usándolas tendrás un beneficio cuando puede ser un perjuicio", advierte.

Recuerde estos consejos para proteger sus ojos del sol:

  • Escoja lentes que bloqueen los rayos UV y UVB. No se deje engañar por el color o el precio. La capacidad para bloquear la luz UV no depende del precio ni de la tonalidad oscura de los lentes de sol.
  • Seleccione lentes que cubran toda el área de los ojos. Idealmente, sus lentes de sol deberían envolver el área hasta la sien.
  • Además, use un sombrero, especialmente de ala ancha.
  • Los ojos claros son más sensibles. Aunque las gafas de sol son necesarias para cualquier tipo de ojos, sobre todo en verano, las personas con los ojos claros sufren más la exposición al sol. Es comparable a la diferencia de personas con la tez morena y blanca, el riesgo de quemarse la piel también es diferente.
  • No confíe en las lentes de contacto. Incluso en el caso de que sus lentes de contacto cuenten con protección UV, recuerde que también es necesario utilizar lentes de sol.
  • Nunca mire directamente hacia el sol.
  • Tenga especial cuidado durante las horas pico del sol. Lo mejor es evitar la exposición entre las 10 a.m. y las 2 p.m.
  • No se olvide de los niños ni de las personas mayores en la familia. Todos están expuestos al riesgo, incluyendo niños y personas mayores. Proteja sus ojos con sombreros y lentes de sol.
  • Solo un 20 % de los conductores en España emplean gafas de sol y menos de un 25 % de los padres protegen la vista de los niños de la radiación solar.

La importancia del cuidado ocular