"Dono mi pelo para hacer felices a otros"

Una niña de cinco años que pide que corten su cabello para hacer feliz a otra niña que lo necesite, tras ver a su madre hacer lo mismo. Adolescentes que desean ayudar a los demás sin preguntar quién recibirá su melena. Personas de todas las edades que regalan parte de sí mismos para que otros recuperen la sonrisa al volver a verse como eran. Historias de generosidad que suceden aquí mismo y que tienen un efecto positivo en los receptores de un valor incalculable. 
Según los expertos, verse con cabello es un factor básico para mantener fuerte el ánimo durante la lucha contra el cáncer o en cualquier circunstancia que resulte en alopecia. Sin embargo, las prótesis capilares de calidad no tienen un precio asequible a todos ante el elevado coste del pelo natural. Al conseguir el pelo de forma solidaria, labor sin ánimo de lucro iniciada por el colectivo Mechones Solidarios, el coste de la peluca desciende un 80% ya que tan solo hay que cubrir los gastos de producción. Esto permite crear pelucas gratuitas para todo el que no tenga recursos.
Oneida Martín, dueña de la peluquería One Pelu en La Laguna y una de las pocas participantes en Tenerife de la iniciativa, no dudó en formar parte de la misma tras conocer su existencia, hace ahora dos años. Asegura que con ella se cumple una doble labor, la de facilitar pelucas a aquellos que las necesitan y dar empleo a personas con discapacidad o de difícil inserción. "Son muy transparentes en su labor y cuentan con el respaldo de asociaciones como Pequeño Valiente, lo que me animó a participar", explica.

"Queremos que se normalice la donación de cabello pues es muy necesaria", destaca Oneida Martín, quien reconoce que, pese al desconocimiento de iniciativas como esta, "estoy recibiendo mechones de pelo constantemente".

"Son mil historias", explica Oneida Martín, quien recuerda especialmente conmovida los gestos solidarios de los más pequeños

"Es casi imposible calcular la cantidad que recibimos, pero nos hacen entre tres y ocho donaciones a la semana. Tan solo la semana pasada envié unos dos kilos de cabello, y en febrero mandé dos kilos más, por poner un ejemplo", expone la dueña del establecimiento, muy satisfecha con la generosidad de sus clientes "de ambos sexos", subraya.
"Dono mi pelo para hacer felices a otros", afirman los paticipantes de esta iniciativa solidaria. Muchos vienen desde municipios como Granadilla, Icod de los Vinos  o Los Realejos hasta esta peluquería de La Laguna para entregar su cabello al existir solo tres centros de estas características en todo Tenerife. Otros, tras su visita, que cuesta un precio simbólico fijo de cinco euros por corte de pelo con donación, se convierten en clientes habituales.

"Tenemos personas que han venido dos veces ya a donar su pelo, e incluso una señora de 70 años se ha animado a hacerlo. Otra donante trabaja en una cafetería y se enteró por medio de un cliente que iba siempre con coleta y que un día apareció sin ella. Al preguntarle por su cambio de look le habló de esta iniciativa y ella tampoco dudó un segundo en apuntarse", relata.

"Son mil historias", explica Oneida, quien recuerda especialmente conmovida los gestos solidarios de los más pequeños, así como de una responsable política muy conocida en Tenerife, que hizo lo propio donando la zona de cabello de la nuca, que queda oculta por el resto del cabello, para solidarizarse con la iniciativa mientras se mantiene en el anonimato.

El caso de los menores es muy conmovedor pues "vienen muchos porque un amiguito donó el pelo, o porque una compañera del colegio tiene alopecia y quieren hacerla feliz", subraya la peluquera solidaria, quien matizaque, en el caso de adultos,  ha tenido donantes con cáncer que, al enterarse y comprender que iban a perder el pelo, deciden donarlo antes de que ocurra, u otros que tienen familiares enfermos y quieren ayudarles. En estos casos también es posible la donación directa, aunque en la mayoría de las situaciones se dona sin saber quién lo va a recibir, al igual que sucede con las transfusiones de sangre.

Estos cabellos llegan a Mechones Solidarios, que elabora artesanalmente pelucas a medida que tienen un valor en el mercado de entre 1.200 y 2.000 euros. Como no reciben ayudas ni subvenciones, financian las pelucas, que llevan más de 40 horas de trabajo y tienen un coste de producción de entre 300 o 500 euros, gracias a las donaciones económicas que consiguen. Las entregan de forma totalmente gratuita a quienes no tienen ingresos, o se pide cubrir el coste de producción a aquellas personas que puedan hacerle frente, umbral establecido por la trabajadora social que trabaja junto con la asociación.

¿Quieres donar tu cabello?

Es importante resaltar que todo el cabello que reciben en Mechones Solidarios se emplea exclusivamente en la confección de pelucas y nunca se vende. Por otro lado, la longitud mínima para donar son 30 centímetros tanto para hombre como para mujer, pero se mantiene el mínimo de 20 centímetros en el caso de los menores de 14 años.

Asimismo, el pelo de los niños/as se utiliza exclusivamente para fabricar pelucas para ellos, por eso es importante diferenciarlo. "Lo hacen así porque los niños y niñas se sienten más apegados a un igual, lo ven como dárselo a un amigo, y entienden menos que el pelo llegue a un adulto desconocido", expone la dueña de la peluquería.

Cualquier tipo de pelo es válido, ya sea tratado, teñido, decolorado, con canas... El único que debe evitarse es el tratado con henna pues al teñirlo puede sufrir reacciones químicas. Tampoco importa que lleve tiempo guardado siempre y cuando se conserve limpio y seco. Es recomendable enviarlo en coleta o trenza, bien sujeto con una gomilla.

Para la adjudicación de pelucas, manda un email exponiendo tu caso junto a tus datos personales a: [email protected] o llama al 951 383 385. Deberás enviar una razón médica que justifica la necesidad de su uso, una solicitud incluyendo las medidas del cráneo, las características del cabello y fotografías de cómo era tu cabello, así como una relación económica y el Libro de Familia, en el caso de ser para un menor.