“Los políticos de Tenerife me suelen respetar bastante”

Hace 30 años que llegó a los estudios de Radio Club Tenerife y desde entonces no ha cambiado de micrófono Ana Luisa Méndez, Puchi Méndez, conecta cada día, de lunes a viernes, con miles de oyentes a través de su programada Hoy por Hoy Tajaraste, el cual dirige, presenta y produce. Durante este largo espacio de tiempo, horas y horas de radio con muchos buenos momentos y algunos otros complicados, como la afonía que estuvo cerca de dejarla incapacitada para su labor profesional hace 19 años o el reciente cáncer de piel con el que lidia desde mitad de año del 2017. Cada mañana, su voz es líder indiscutible.

- ¿Cómo llegó a la profesión de periodista?
- Bueno, siempre cuento que cuando era pequeña, con seis o siete años, jugaba con las vecinas a muchas cosas y mi entretenimiento preferido era coger la soga de saltar por la parte de los manguitos y hacer de eso un micrófono. Jugábamos a presentar los espectáculos que luego nosotros mismos hacíamos. ¿Me viene de ahí la profesión? No tengo ni idea. Luego, posteriormente, me equivoqué matriculándome en Derecho, un poco a instancias de mi padre, porque yo quería hacer Educación Física, pero había que irse a Madrid y no me animé. Por aquel entonces conocí a un amigo que trabajaba en Antena 3 Radio y me enamoré de él. Entonces empezamos a colaborar en ese medio Rocío Celis, compañera también periodista, y yo. Mi primer contacto en la radio fue así. Empezamos hacer una colaboración los domingos Rocío y yo y luego nos propusieron hacer todo el verano. Después de eso me llamaron de Radio Club y desde entonces he sumado ya 30 temporadas en esta casa, en Radio Club, desde los 19 años hasta mis 49 actuales.

- ¿Qué tiene de especial la radio como comunicadora?
- Primero el anonimato, pero no porque tenga nada que esconder, sino porque yo me siento más cómoda sin el contacto físico. He hecho algunas cosas en televisión en su día y es muy diferente. Un ejemplo, para hacer cinco minutos en televisión tienes que hacer una preparación previa de cinco horas, y en la radio casi se puede trabajar improvisando sobre la marcha, aunque yo no soy de improvisar. Me gusta la radio por la inmediatez, por esa privacidad que ofrece, en contra de lo que sucede con la tele, que uno se expone mucho. La radio es más participativa, más directa, más rápida a la hora de trabajar. He tenido oportunidades en la tele y me gusta mucho más la radio.

“En septiembre me incorporé a la nueva temporada con una lesión en la piel que luego se confirmó que es cáncer y ahora mismo estoy convaleciente de la herida, después de pasar por dos operaciones"

- ¿Cuánto lleva de trabajo preparar un programa diario como el suyo?
- El Tajaraste está hecho a mi mano. No sólo lo presento, sino que lo dirijo y además desde hace algunos años también hago la producción. En la época de vacas gordas teníamos equipo de producción, colaboradores, un montón de gente que trabajaba alrededor del programa. Poco a poco me he quedado sola. Trabajo diariamente desde las ocho de la mañana hasta las tres de la tarde, y sólo ocupo en antena de 11:30 a 13:00 horas, el resto de tiempo prácticamente no me levanto de la silla preparando el programa. Suelo trabajar a semana vista, trabajo mucho con agenda. Un programa como éste no se monta en un solo día.

-¿Logra desconectar cuando termina su jornada laboral?
- Totalmente, igual si me preguntas después de las tres de la tarde ni me acuerdo dónde trabajo. Siempre hay un tanto por ciento de personas que no se dan cuenta de que trabajo de ocho a tres y suelen llamar a cualquier hora. Durante mucho tiempo en mi estado de whatsapp ponía, “Trabajo de ocho a tres, ¿vale?”. También es cierto que los teléfonos están para no cogerlos. La verdad es que desconecto bastante, aunque no desconecto del oficio, porque sí que estoy continuamente, digamos, en proceso de investigación. Voy por la calle y surgen temas, apunto teléfonos, pero eso ya es para mi utilización personal. Para los demás sólo trabajo hasta las tres de la tarde y puedo decir que soy una privilegiada por eso.

- ¿Escucha otros programas de radio?
- Sí, por supuesto, sobre todo cuando cocino. Te digo que desconecto mucho con las emisoras musicales. Mi emisora de cabecera es Máxima FM, escucho música dj 100x100. Siempre hay ruido en mi casa. Todos los días hago una siesta y para dormirme pongo Sálvame de fondo, no sé ni quiénes están hablando, pero lo dejo encendido y tardo cinco segundos en dormirme. No digo que me eche una siesta, puedo decir que me duermo. Y lo necesito, por el cansancio físico y para reparar la garganta.

- ¿Se cuida mucho la voz?
- Hace muchos años tuve nódulos en la garganta que me impidieron hablar durante un largo periodo. Me llegaron a dar la incapacidad laboral con 30 años y me dijeron que no iba a trabajar nunca más. Me dieron unas pautas sobre las que tenía que cambiar algunos aspectos de mi vida. Tengo alergia irritativa al tabaco y no puedo estar en entornos donde se fuma mucho. Tengo un tratamiento de por vida y cuando noto que se me empieza a inflamar, pues empiezo a extremar los cuidados. Además todos los años hago un trabajo de reeducación foniátrica para hablar con el estómago y no con la garganta.

- ¿Éste ha sido el peor momento de su vida?
- Sí, esta parte y una depresión que pasé también. Y además ahora te voy a dar una primicia; yo este año me incorporé en septiembre a la nueva temporada con una lesión en la piel que luego se confirmó que es cáncer y ahora mismo estoy convaleciente de la herida, después de pasar por dos operaciones. Ahora mismo mi herida está cerrada, pero hasta hace bien poco estaba vendada todavía, porque me quitaron mucha piel y no me cerraba.  Empecé la temporada luchando contra el cáncer. Ya sé que es una enfermedad crónica que voy a tener para toda mi vida; tengo que cuidarme del sol e hidratarme la piel correctamente, además de hacerme revisiones cada seis meses. Si me preguntas cuál ha sido el capítulo más doloroso en mi vida, volvería a decirte que la afonía. Con cáncer de piel se puede seguir trabajando en la radio. Bueno, entre bromas podría decir que me arrepiento de no haber cogido la incapacidad laboral en aquel momento, porque ahora estaría ganando un buen dinero en mi casa tranquilamente.

- ¿Siente con los periodistas son verdaderamente lo que se conoce como ‘El cuarto poder’?
- Sí lo siento, y además lo canalizo. Sé perfectamente que por mi profesión y posición soy eso que se llama ahora como influencer o prescriptora. Sé que muchas de las cosas que yo digo calan en el oyente. Por eso intento que no falten nunca en El Tajaraste contenidos solidarios, espacios de salud que intentan dar a conocer la enfermedad para que la gente aprenda y pierda el miedo. Además, también, aunque mi programa es mayoritariamente de entretenimiento, surgen asuntos políticos; intento ser justa y meter a la oposición y a todas las partes. Valorando todo, soy consciente de que tengo una responsabilidad muy grande. 

"Me gusta la radio por la inmediatez, por esa privacidad que ofrece, en contra de lo que sucede con la tele, que uno se expone mucho"

- ¿Los políticos intentan interferir en el trabajo de los periodistas?
- A mí me encantaría que ese sobre que me achaca todo el mundo que recibo me lo dieran de verdad. No te digo que a nivel de las altas esferas existan negociaciones políticas con los medios, pero a mí los políticos de Tenerife me suelen respetar bastante, porque entre otras cosas saben que conmigo encuentran el efecto contrario. Como intenten convencerme de algo, ya no pasan a ser santo de mi devoción.

- ¿Tiene plena libertad en Radio Club?
- Sí, absolutamente, pero soy consciente de que esto es una emisora comercial y sé quiénes son nuestros clientes. Ahora bien, con el tema de los políticos no prima ese carácter comercial. Aquí se entrevista a todo el mundo y tenemos plena libertad. Ese tipo de contenidos no se compran y puedo decir que tengo plena confianza de Lourdes Santana, mi directora actual.

- ¿La responsabilidad de tener tanta gente detrás carga un poco la espalda?
- Es un poco estresante, aunque yo siempre lo he llevado muy bien, porque cuando hablo pienso que es sólo mi madre la que me escucha. Si pienso que hay tantas miles de personas detrás, no podría hablar en la radio. De hecho, cuando sale el EGM y somos líderes de audiencia muchas veces quintuplicando al que está detrás, no me siento cómoda del todo. Me gusta conocer esos datos porque son reconfortantes, pero es un poco estresante. Hasta ahora lo he llevado muy bien, pero la exposición en las redes sociales me está dando más miedo que los 30 años anteriores en la radio. Hay hasta un perfil en Facebook de ‘Odio a Puchi Méndez’.

- ¿Qué es lo mejor de la profesión?
- La gente, las personas que se conocen, las relaciones humanas. No lo voy a decir muy alto, pero creo que en el fondo yo trabajaría gratis.