La covid-19 sume en la exclusión a un 31 % más de población en Canarias

La pandemia de la covid-19 ha disparado la exclusión social en Canarias, que en 2018 afectaba al 29 % de la población del archipiélago, según el último informe Foessa, y en la que ahora se ha visto sumida por el impacto de esta crisis sanitaria buena parte del 30,8 % que entonces estaba integrada "en precario".

Así lo ha destacado este jueves en una rueda de prensa telemática la secretaria general de Cáritas Diocesana de Canarias, Caya Suárez, quien ha informado que esta entidad atendió el pasado año a unas 40.000 personas en las islas, 24.000 en la provincia de Las Palmas (500 más que en 2018) y 15.600 en Santa Cruz de Tenerife.

Las personas sin hogar, las mujeres prostituidas o víctimas de trata y los extranjeros son los colectivos que han sufrido con más fuerza el embate de esta nueva fractura social, ya que, tal y como ha descrito el obispo Francisco Cases, han quedado "fuera de la página", frente a los marginados, que son las personas que aún "están en el margen".

Caya Suárez ha alertado de que la situación de los nuevos excluidos se agrava aún más porque, al no tener una cuenta corriente, no ser demandantes de empleo, contar con una situación administrativa irregular o carecer de un empadronamiento con el que poder justificar los ingresos de la unidad de convivencia, no pueden acogerse a mecanismos de protección pública, como es el recién aprobado Ingreso Mínimo Vital.

Por ese motivo, la secretaria general de Cáritas Diocesana de Canarias ha abogado por asistir a estos grupos de población con procesos de intervención psicosociales que les permitan mejorar sus condiciones de vida.

Tanto Suárez como Cases han recalcado que esta pandemia ha venido a complicar la vida a las personas más vulnerables de una sociedad, la canaria, que ya presentaba altas tasas de pobreza estructural, de ahí que el trabajo de la ONG haya tenido que reforzarse, pese a las restricciones impuestas por el estado de alarma, gracias a la creatividad de sus trabajadores y a la ayuda fiel que mantienen con la entidad particulares y empresas.

La emergencia de la covid-19 ha incrementado en 3.050, un 74,2 %, los hogares en los que ha tenido que intervenir Cáritas en Las Palmas, una sobrecarga de trabajo en la que ha desembolsado unos 300.000 euros, cuantía que prevé tener que doblar de aquí a final de año.

Hoy presentamos ante los medios de comunicación nuestra Memoria Institucional 2019, que da cuenta de nuestra actuación durante el año pasado y dibuja un escenario de pobreza estructural y exclusión social cronificada en nuestra provincia. 👇https://t.co/X2enueRmq5 pic.twitter.com/Em2lhyh5MZ

En la provincia de Las Palmas, Cáritas ha asistido hasta el pasado mes de mayo a 7.163 hogares, 2.300 más que los 4.863 a los que atendió solo durante el primer semestre de 2019.

En Santa Cruz de Tenerife, Cáritas atendió el pasado mes de abril a 3.175 hogares, de los que un 22 % fueron nuevas solicitudes, mientras que en mayo asistió a 2.913 familia, un 12 % de ellas también nuevas solicitudes de ayudas.

Ante el incremento de la pobreza registrado en Canarias por el impacto social que ha tenido esta crisis sanitaria, Cáritas demanda estrategias redistributivas que eviten el avance de esta fractura social y a las que puedan acceder las personas excluidas del sistema de ayudas públicas. Sólo en Las Palmas de Gran Canaria, esta ONG ha pasado de servir 90 menús en el comedor de su sede central a ofrecer al día 308, al tiempo que ha contabilizado a 512 personas más que se han quedado sin hogar.

"Esta crisis ha puesto de manifiesto la importancia de lo público. Cáritas ha estado ayer, está hoy y estará mañana atendiendo a estos colectivos", ha referido Suárez, quien ha alertado, no obstante, de que la ONG no cuenta con financiación suficiente para hacer frente a un fenómeno cuyos afectados "aumentan en cinco puntos cada semana".