El inacabable debate de las razas peligrosas

El pasado 29 de noviembre el barrio de La Camacha, en el municipio palmero de Puntallana, entraba en estado de shock ante el fallecimiento de la vecina Ruth Barea, de 39 años, tras un inesperado ataque de su perro, de raza pitbull, y del que aún se desconocen las causas. El animal, catalogado como raza peligrosa, fue abatido posteriormente por la Guardia Civil ante la agresividad mostrada por el can, según informaron los agentes.

El debate sobre los llamados perros potencialmente peligrosos (PPP) vuelve a estar en la calle, pero ¿tuvo algo que ver la propia raza del animal como gérmen del grave incidente o dio la casualidad, debido a la fuerza de este animal, que las heridas fueron mortales? ¿Qué puede haber detrás de que una mascota ataque deliberadamente a su propio dueño?

En AtlánticoHoy nos hemos puesto en contacto el adiestrador canino José María Gómez, de la empresa La Traílla, profesionales con amplia experiencia especializados en problemas de comportamiento, adiestramientos civiles y perros de seguridad. Gómez lidera al equipo de entrenamiento y, en defensa del estigma de los PPP, no cree que la raza haya sido determinante para la reacción del perro, aunque sí las heridas.

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Perro de la raza pitbull americano | IMAGEN DE LA RED

¿Cómo puede haber pasado que un perro, del que aparentemente no existían razones ni informaciones que pudieran dar lugar a un ataque, de repente se lance contra su dueño?
La palabra ‘aparentemente’ es eso, aparentemente. Hay un porcentaje de casos muy bajo que puede ser una patología física, como un tumor cerebral, que haga que el animal tenga acciones ilógicas vistas por nosotros que hemos convivido toda la vida con él y no sabemos el porqué está haciendo eso. Quitando ese porcentaje tan pequeño, todo lo demás viene motivado por conductas y por problemas por acciones del pasado, que probablemente no hemos sabido leer, no lo hemos sabido encasillar o no le hemos dado la importancia que tenía. Pero un perro que está perfectamente con su dueño durante un año o dos años y que socialmente está integrado, no tiene ningún problema y que un día cualquiera ataque al dueño… eso no sucede así porque sí. Eso es materialmente casi imposible.

"Hay un porcentaje de casos muy bajo que puede ser una patología física, como un tumor cerebral, que haga que el animal tenga acciones ilógicas"

¿Es posible que un perro se pueda 'volver loco' y acometer acciones agresivas inesperadas?
Sí. Un perro se puede volver loco por un tumor cerebral. De hecho hay ataques de epilepsia potenciados, lo que pasa que un ataque de epilepsia puede hacer que muerda al dueño, pero dentro de unas convulsiones y no dentro de una actividad física tan elevada. Lo que pasa es que, si a parte de abatir al perro porque los agentes de la autoridad tuvieron la obligación o la necesidad de hacerlo, que yo no lo cuestiono, se hubiese llevado al perro, que desconozco también si se hizo finalmente, a un veterinario a que le hicieran la autopsia probablemente saldría la posibilidad de deducir el porqué de estas cosas. Lo que pasa es que es mucho más fácil decir que un perro PPP se ha vuelto loco y ha matado al dueño, estigmatizamos a las razas y hoy paz y mañana gloria. Estoy casi convencido que no se están preocupando de hacerle la autopsia al animal y ver si realmente tenía un tumor cerebral.

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José María Gómez en un ejercicio de adiestramiento | CEDIDA

¿Influye la raza en una reacción imprevisible de este nivel?
En ningún tipo de raza canina influyen las acciones 'previsiblemente'. Es decir, ¿previsiblemente cabe la opción de que me muerda un perro? Sí, pero tanto un yorkshire, como un pitbull, como un stafford o como un rottweiler. Cabe la posibilidad en todos los perros. No por el hecho de tener animales PPP significa que tenemos más probabilidades de ser atacados o mordidos. De hecho, el animal que más denuncias tenía cuando se creó la Ley de Animales PPP era el cocker.

¿Previsiblemente cabe la opción de que me muerda un perro? Sí, pero tanto un yorkshire, como un pitbull, como un stafford o como un rottweiler. Cabe la posibilidad en todos los perros

¿Cuáles son los mejores consejos que le darías a quien decide adquirir un perro catalogado PPP?
Primero informarse y preocuparse de cuáles van a ser las necesidades físicas y mentales de ese animal antes de integrarlo dentro de la familia. Una vez que yo sepa cuáles son las necesidades que tiene me tengo que plantear si soy capaz de hacerlas cumplir y entonces ya doy el siguiente paso. En el momento que yo ya tenga un animal, ya sea comprado o adoptado, tengo que tratarlo como lo que es: un animal. No puedo humanizar a ese animal, no puedo tratarlo como si fuese un niño, un nieto o un sobrino, porque no lo es. Tiene unos parámetros de comportamientos animales que me tengo que preocupar de saberlos y entenderos y ahí entra la función del adiestrador. SI yo no lo sé tendré que contactar con un profesional para que me oriente y me enseñe a entender la animal que tengo en casa con el que tengo intención de vivir durante muchos años. No puedo vivir 14 años con un caniche o con un pitbull pensando que es mi hijo o mi nieto, porque luego tendrás problemas serios.

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Adiestradores trabajando con un can | IMAGEN DE LA RED

Se habla de la importancia del adiestramiento, ¿pero cómo de importante es la decisión de la elección de la raza antes de adquirir al animal?
Es muy importante, de la misma forma que vas a decidir qué carrera estudias, si te vas a casar o no, si vas a tener familia o no… Son decisiones importantes porque te afectan al futuro de tu vida. No es una decisión aleatoria. Hay mucha gente que está presa en su casa porque no se puede ir, ya que su animal empieza a ladrar y caen denuncias de los vecinos.- Condiciona mi vida totalmente durante 12 años si no soy capaz de solucionar ese problema. Seleccionar una raza es muy importante, no tiene las mismas necesidades físicas y mentales un san bernardo que un cocker o un beagle. Yo he de saber de si soy capaz o no. Si trabajo de 8 de la mañana a 10 de la noche y trabajo a turnos y quiero tener un animal de compañía pues tendré que ir a por un gato. Un perro a lo mejor no lo puedo tener, o sí, preocupándome muy mucho de cuando tenga libre crear unos hábitos, unas normas de conductas, relación social… Lo que pasa es que decimos, “me levanto a las siete ara ir a trabajar y llego a las 12 de la noche y no puedo hacer más”, pero es que el animal no tiene la culpa de tus horarios. Hay que pensárselo antes, porque igual no puedes tener un animal de compañía según tu vida.

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife apela a la responsabilidad para regalar mascotas en Navidad y Reyes

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y el Colegio Oficial de Veterinarios de la provincia iniciaron este lunes una campaña de sensibilización para evitar el abandono de los animales domésticos que formarán parte de los obsequios propios de estas fiestas navideñas.

El alcalde de la ciudad, José Manuel Bermúdez, junto al concejal de Medio Ambiente, Carlos Correa, y la presidenta del Colegio Oficial de Veterinarios en Santa Cruz de Tenerife, María Luisa Fernández, han presentado la campaña, que lleva por título ‘Para toda la vida, una mascota no es un juguete’. 

Con el desarrollo de esta iniciativa se quiere concienciar a la ciudadanía sobre la responsabilidad de regalar seres vivos. Especialmente, en estas fechas en las que suele incrementarse el número de animales que pasan a formar parte de una familia en coincidencia con la llegada de las fiestas de Navidad y Reyes Magos. 

La campaña se desarrollará a través de un spot, carteles y vallas publicitarias. Tanto las imágenes como los mensajes que se han seleccionado se dirigen a sensibilizar a todo el que se plantee incluir a un animal como uno de sus regalos de Navidad. 

El Consistorio intenta despertar en estas personas la necesidad de comprender que los animales son seres vivos, necesitan cuidados durante toda su vida y que, a diferencia de los juguetes que Papá Noel o los Reyes Magos dejan a los más pequeños, no admiten devolución. 

Los datos que obran en poder del Ayuntamiento de Santa Cruz señalan que el 74% de los casos de abandono animal se corresponden con perros, mientras que los gatos suponen el 26% restante. Únicamente el 25% del total de los mismos son entregados voluntariamente en un albergue, mientras que el resto son encontrados en calles y zonas rurales del municipio tras ser abandonados a su suerte.