La implicación social, clave para frenar el acoso escolar

La implicación social es la clave para vencer al acoso escolar, también conocido como bullying. Así lo consideran los expertos en la lucha contra esta problemática que implica cualquier forma de maltrato psicológico, verbal o físico entre escolares, de forma reiterada a lo largo del tiempo.

Se trata, para la víctima, de una tortura constante, que suele contar con el apoyo del silencio, la indiferencia o la complicidad de otros compañeros del menor, que queda expuesto física y emocionalmente ante el acosador. Las secuelas psicológicas: miedo a ir al colegio, tristeza, nerviosismo, incluso pensamientos de suicidio.

En el caso concreto de Canarias, la consejera de Educación del Gobierno regional, Soledad Monzón, ha afirmado que el Archipiélago es, desde
hace años, "un modelo en evitar el acoso escolar", y ha añadido que tal
vez "sea ese el motivo por el que en las Islas hay muchos menos
casos que en el resto de España". Aquí, las cifras de violencia infantojuvenil
no superan los 100 por año.

Sin embargo, con respecto a los datos estatales, los casos de acoso escolar casi se duplicaron el pasado año. De hecho, crecieron un 240% en los dos últimos años, según el segundo estudio sobre bullying y ciberbullying desde la perspectiva de los menores afectados, realizado por la Fundación ANAR y la Fundación Mutua Madrileña. Las conclusiones del estudio se han extraído del análisis de la base de datos de llamadas al Teléfono ANAR de Ayuda a Niños y Adolescentes y al Teléfono ANAR del Adulto y la Familia, que en 2016 registró 1.207 casos reales de acoso escolar -uno de cada cuatro fueron de ciberacoso-, lo que supone un 87,7% más que en el año previo.

“La sociedad se ha hecho más consciente de un problema que hasta ahora no tenía la repercusión mediática que tienen otros hechos. Este informe denota que posiblemente estemos asistiendo a un primer paso en la resolución de un problema social: su reconocimiento por parte de todas las partes implicadas en él”, ha señalado Lorenzo Cooklin, director general de la Fundación Mutua Madrileña, que participa en el estudio.

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El aislamiento de los menores que lo sufren es uno de los síntomas | IMAGEN DE LA RED

El acoso escolar en cifras

Los datos extraidos del estudio de la web Psicopedagogia y el segundo estudio sobre bullying y ciberbullying vuelven a refrendar la magnitud del problema del acoso escolar, pero también muestran un avance en la denuncia, concienciación, visibilidad y resistencia al problema. Así, las víctimas y los testigos de acoso escolar se rebelan más.

Casi un 6% de los niños y niñas españoles han tenido relación con alguna acción de acoso escolar o bullying en el centro.

  •  El 90% son testigos de una conducta de este tipo en su entorno.
  • El 30% han participado en alguna ocasión ya sea como víctima o como agresor.
  • Entre el 25% y el 30% de los alumnos de primer ciclo de ESO afirma haber sido víctima alguna vez de agresiones.
  • El 34, 6% de los alumnos reconoce que no pediría consejo a su profesor o profesora en caso de encontrarse en una situación de violencia.
  • Sólo uno de cada tres de los que lo sufren son capaces de  denunciarlo (33%).
  • El 37% cree que no devolver los golpes les convierte en cobardes.
  • Más de la mitad de las víctimas y de sus compañeros y amigos (51,8% y 51,1%, respectivamente) se enfrentan al agresor.
  • También el acoso escolar ha ganado en visibilidad en el último año y la víctima está “menos sola”. Esto significa que ha crecido el número de personas (adultas o menores, pero distintas al profesor) que conocen la situación de la víctima. Un 95,2% frente al 40,3% del estudio previo.
  • El grado de conocimiento por parte de directores y jefes de estudio también aumenta y pasa del 3,9 al 74,7%; el de padres y madres del agresor del 5,2 al 20,6% y de otros compañeros, del 5,2 al 15,2%.
  •  Los problemas psicológicos derivados del acoso escolar como la tristeza, la ansiedad y el miedo siguen siendo muy elevados, tanto en el acoso como en ciberacoso. En el 8,4% de los casos –casi uno de cada diez- el menor de edad víctima llegó a pensar o intentar suicidarse o autolesionarse en su desesperación.

Cada vez más jóvenes

El segundo estudio sobre bullying y ciberbullying destaca que se ha reducido la edad media del acosado a los 10,9 años (desde los 11,6 años del informe previo), que sigue afectando en una proporción muy similar a chicos y chicas y que aumenta considerablemente el número de víctimas de siete años o menos (14,25 frente al 8,7% del estudio previo).

"Hay niños que sufren acoso escolar desde muy pequeñitos, durante la primera etapa de la educación escolar, pero lo hacen público ya con diez años. Por este motivo nos econtramos con casos muy graves de menores con autoestima muy negativa, tras años callando", expone la psicóloga Virginia Santana, especializada en niños y adolescentes así como en psicología forense, quien insiste en que estas víctimas "creen que no valen para nada. Es un sentimiento de autocastigo y se sienten culpables de sus defectos porque, si no fuera así, piensan que no serían acosados. Llegan a pensar que es su culpa", afirma.

"Hay niños que sufren acoso escolar desde muy pequeñitos, durante la primera etapa de la educación escolar, pero lo hacen público ya con diez años. Por este motivo nos econtramos con casos muy graves de menores con autoestima muy negativa, tras años callando"
A su juicio, es necesario "potenciar su seguridad, su autoestima, y que el niño aprenda a comunicarse de manera asertiva para que, la próxima vez que sufra acoso, pueda defenderse. Hay que ofrecerle mecanismos de defensa y confrontación", añade.

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 Los menores necesitan mecanismos de confrontación | IMAGEN DE LA RED

Asimismo, afirma que el acoso empezaba antes a edades más tardías, por lo que "me asombran las cifras de menores cada vez más jóvenes que acosan o son acosados". "He atendido a niños de seis años que sufren acoso escolar, pero anteriores a esa edad también se producen", recuerda. Las causas, señala, tienen que ver con que desde pequeños, a partir de los tres o cuatro años, empiezan a establecer relaciones sociales. "Entonces, siempre va a haber el que se quiere dentro del círculo y el excluido. Aquí empieza el problema, con un pequeño acoso de aislamiento".

Santana matiza que la diferencia con diez años atrás es que se ha definido que no existe el bullying, sino el aislamiento, hostigamiento, etc. "Todo esto es acoso, no solo pegar", insiste. Para ella, se trata de la forma de comunicarse del ser humano: una persona con la que establecer un vínculo y otras con las que no establecerlo. "Pero si vamos creciendo en insultos y aislamiento, ya es una cuestión de los valores que dan en casa. Casi siempre, el acosador tiene una problemática detrás que hay que tratar. El niño acosador es tan víctima como el acosado", subraya.

¿Quiénes acosan?
Más de la mitad de los agresores en el bullying físico son varones (55,7%) con una edad media de 11 año. Como en el caso de las víctimas, crece el porcentaje de casos de acoso con agresores con una edad inferior a los siete años (15,7% frente al 7,8% del análisis anterior). En la mayor parte de los casos (86,8%) los acosadores suelen ser de la misma clase que el acosado.

"Puesde ser una cuestión de los valores que se dan en casa. Casi siempre, el acosador tiene una problemática detrás que hay que tratar. El niño acosador es tan víctima como el acosado"

En el ciberbullying, sin embargo, entre los acosadores suele haber más presencia de mujeres, que actúan mayoritariamente en grupo, que tienen una edad media de 13,8 años y que en el 89,1% de ocasiones pertenecen a la misma clase que la víctima.

Desde Acanae recomiendan: 

  •  Según defiende la Asociación Canaria No al Acoso Escolar (Acanae), lo primero que debe saber el acosado es que no es culpa suya. Debe buscar a un adulto de confianza: padres, hermano/a mayor, tíos, profesores o incluso el psicólogo/orientador o el director del centro
  • Lo más importante es crear un vínculo de confianza, hacerle ver al menor que puede confiar en sus padres y contarles lo que quiera, dejar que se desahogue. Necesita saber que tiene confianza, apoyo, cariño y ayuda para enfrentarse a la situación.
  • Lo primero que se debe hacer es investigar que está ocurriendo, según lo que el niño cuente y ponerse en contacto con el tutor, la dirección del colegio o con el jefe de estudios para advertirles de lo que ocurre y que juntos podáis resolver el problema.
  • El colegio debe ayudar a resolver el caso de acoso, pero en caso de que no suceda y el acoso continuara o se intensificara, plantear el cambio de colegio. Dependiendo del grado de ansiedad y miedo que tenga el niño/a, pide ayuda a un psicólogo. Nunca hay que mostrar toda la preocupación, demuestra determinación y positivismo.

Comportamientos que se deben evitar:

  • Hablar con los padres del acosador acudiendo a su casa o por telefono. Defenderán a su hijo y solo empeoraría las cosas.
  • Protestar agresivamente en el colegio.
  • Decirle al niño que se defienda y les plante cara.

Tipos de bullying:

  • Físico: empujones, patadas, agresiones con objetos,..etc. Según ciertos estudios, da con más frecuencia en Primaria que en Secundaria.
  • Verbal: es el más habitual. Insultos y motes principalmente, también menosprecios en público, resaltar defectos físicos,...
  • Psicológico: minan la autoestima del individuo y fomentan su sensación de temor.
  • Social: pretende aislar al joven del resto del grupo y compañeros.

Colegios
El colegio debería ser siempre un lugar en el que sentirse seguro, pero en ellos muchos niños sufren acoso escolar o bullying. La controversia persiste en torno al papel que juegan los profesores en la solución del acoso. Existen más valoraciones negativas que positivas de su papel por parte de las víctimas, según refleja el estudio.

El principal descontento de las familias proviene de la falta de implicación y comunicación de los centros escolares que, aún llevando a cabo alguna medida, los padres consideran que son insuficientes.

Al respecto, la psicóloga experta en temas infanto-juveniles, entre ellos el acoso, Virginia Santana, considera que el mayor problema reside actualmente en el secretismo que se mantiene en los colegios. "Hay excepciones, pero sobre todo en colegios concertados temen que que salga esto a la luz, por si les va a quitar prestigio, cuando no es culpa del colegio. Intentan esconderlo", expone.

La Consejería de Educación del Gobierno de Canarias ha planteado medidas para luchar contra el acoso desde el centro educativo , como la mejora la formación de los docentes en este campo, par alo que su departamento lleva desde febrero formando a 1.077 profesionales, de 645 centros educativos, a través del programa "Prevenir, detectar y parar el acoso escolar en tu centro".

Los expertos analizan el acoso escolar

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Virginia Santana | CEDIDA

Virginia Santana es psicóloga especializada en niños y adolescentes, así como en psicología forense. El acoso escolar es una de sus especialidades, aspecto sobre el que opina que "cada vez se denuncia más, aunque sea un tema de toda la vida, pero antes ni siquiera tenía un nombre".

A su juicio, los niños están "más concienciados, lo cuentan más". En lo que respecta al resto de la población no acosada, "la misma es consciente de lo que está pasando y dan la voz de alerta, aunque otro porcentaje se tapa por miedo, por cuestiones de integración social, etc."

En el Archipiélago, el teléfono de acoso escolar del Gobierno de Canarias (800 007 368) no lleva mucho tiempo en funcionamiento, pero "funciona bien", manifiesta la experta, quien siempre recomienda a los padres, aparte de la terapia, que llamen y activen el protocolo en caso de necesitarlo.

Por su experiencia en la parte forense ha sido testigo de muchas denuncias porque "se trataba de situaciones graves" por ello piensa que "existe una incapacidad de la institución educativa a la hora de actuar, porque al final la solución que ofrecen es cambiar de colegio al acosado, y el acosador se queda en el centro".

Paar ella, "no hay duda de que el que debería ser cambiado de centro educativo es el acosador" porque "me estás castigando y separando de los pocos amigos que tengo, con lo que me cuesta hacer amigos, cuando yo soy la víctima".

Por lo que observa en la rama forense, "el cambio de centro no suele ser la solución. Es un servicio rápido pues enseguida van al centro, al psicólogo, etc., pero la última solución, la de cambiar de colegio, no creo que sea una buena opción".

  Pide ayuda:

  • El teléfono contra el acoso escolar del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (900 018 018) ha recibido en sus seis primeros meses de funcionamiento 15.536 llamadas, de las que 5.734 responden a posibles casos de bullying. Una veintena de profesionales atienden las 24 horas del día y las 365 jornadas del año el recurso ministerial.
  • También gratuito, el teléfono contra el acoso del Gobierno de Canarias (800 007 368) atiende de lunes a viernes de 8.00 a 20.00 horas. A mitad de abril, el Ministerio informó de que había trasladado a las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado 74 casos y otros 156 a la alta inspección educativa para su investigación.

'Gritos del Silencio', un documental contra el acoso escolar | YOUTUBE