Becas que abren horizontes

La educación es uno de los factores que más influye en el avance y progreso de las personas y la sociedad en su conjunto e implica preparar a los profesionales del futuro. Que las carencias económicas no perjudiquen el impulso en este sentido es uno de los objetivos del Cabildo de Tenerife. Como muestra, las más de 3.000 becas concedidas a estas alturas del curso frente a las 2.554 becas del anterior, con lo que cumplen con su objetivo de incrementarlas cada año en lo posible para tratar de dar cobertura a la creciente demanda.

"Tan solo del año pasado al actual hemos aumentado aproximadamente casi un 20 % las becas y cerca de un 17 %  el
numero de becados", asegura el director insular de Cultura, Educación y Unidades Artísticas, José Luis Rivero, quien destaca, en concreto, el incremento de ayudas en inmersión ligüística en un 30 %.

Sus importes superan económicamente tanto a las de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias como a las del Ministerio de Educación, pese a que "las competencias directas en esta materia las tienen las instituciones con competencia educativa", aspecto que no recae en la Corrporación insular.

Pese a ello, Rivero subraya que el Cabildo de Tenerife se ha comprometido profundamente con este tema. "Las competencias educativas las tienen solamente el Ministerio, a nivel estatal, y luego las consejerías de Educación y universidades a nivel autonómico, pero nosotros somos una entidad local que, sin embargo, también apuesta plenamente por la educación", matiza el responsable.

"Becamos cualquier tipo de estudio al que pueda acceder un alumno de Tenerife pero que, por cuestiones de renta familiar, no tenga la posibilidad. La tesis es: si tu expediente académico te lo permite, el Cabildo te apoya"
La tesis de partida del Cabildo consiste en que, "si bien entendemos que la escuela es competencia de esas instituciones, la educación es competencia de toda la sociedad". "Nosotros somos un agente social e institucional más y, por lo tanto, apostamos también por ello, pero no somos los únicos". Rivero añade que las familias juegan un papel "importantísimo", así como el entorno, los centros escolares, etc., por lo que "tenemos una batería de distintos ejes de trabajo", expone.

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el director insular de Cultura, Educación y Unidades Artísticas, José Luis Rivero | AH

El área de Educación del Cabildo tiene una partida de ocho millones de euros durante el presente año, y más de la mitad se destina a las becas de inmersión, mejora de los idiomas o formación dual, además de otros importes para que jóvenes tinerfeños realicen prácticas en África o para becas de formación en el Centro de Excelencia para el Desarrollo y la Innovación de Tenerife (CEDEI). 

Actualmente existen doce tipos de líneas de becas que, en líneas generales, van dirigidas directamente a las ayudas al estudio. Las mismas incluyen aspectos tan importantes como las matrículas o tasas, tanto en grado como en posgrado o programas máster, ya se estudien en la Isla como en distritos universitarios del resto del país, a nivel estatal como internacional.

"Becamos cualquier tipo de estudio al que pueda acceder un alumno de Tenerife pero que, por cuestiones de renta familiar, no tenga la posibilidad". La tesis es: "Si tu expediente académico te lo permite, el Cabildo te apoya".

La tesis de partida del Cabildo tinerfeño consiste en que, "si bien entendemos que la escuela es competencia de esas instituciones, la educación es competencia de toda la sociedad. Nosotros somos un agente social e institucional más y, por lo tanto, apostamos también por ello"
También existe otro ámbito que tiene que ver con la movilidad. No implica necesariamente cursar un título académico de máster o posgrado, sino cursos específicos, talleres etc., más vinculados a la Formación Profesional (F.P.) "Queremos que el alumnado de la F.P. amplíe también sus metas, sus horizontes, porque no solo es importante conocer otra realidad, sino otra cultura empresarial", advierte.

El director insular de Educación resalta que en sistemas educativos como el francés, los estudiantes cuyos estudios equivalen a nuestro 4º de Educación Secundaria Obligatoria (ESO) pasan una semana completa de su curso académico en una empresa conociendo cómo se trabaja y se organiza. "Adquieren, como una competencia más, el estar en el mundo. Al fin y al cabo, cuando terminen de estudiar, intentarán entrar en el mundo laboral. Es parte de su educación. Nosotros lo propiciamos en la Formación Profesional", explica.

Asimismo, existe otro gran bloque que tiene que ver con las ayudas, pero que no son becas en sí. Se trata de aportaciones importantes que superan el millón de euros y que van dirigidas al alumnado con necesidades especiales. Pueden optar a ellas cualquier alumno entre los dos y los 20 años que esté atendidendo cualquier curso del sistema educativo, incluyendo los de preparación para la inserción laboral, certificados de profesionalidad o de transición a la vida adulta y que tengan una discapacidad del 33 por ciento acreditada. En ese caso cuentan con una ayuda directa del Cabildo de 600 euros.

En el curso anterior se concedieron 2.554 becas, pero en el actual, a estas alturas del curso, ya se han superado las 3.000. Sus importes superan económicamente tanto a las de la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias como a las del Ministerio de Educación
Estas ayudas se gestionan directamente entre el Cabildo y los propios centros, lo que permite comprar los materiales que se necesiten en cada caso concreto, como audífonos, gafas o pañales. "El centro es el que sabe mejor lo que se necesita en cada caso, y lo hace siempre en relación con las familias", matiza Rivero.

Por otro lado, también se atiende a los alumnos universitarios que pierden la condición de becarios por alguna situación sobrevenida, como pérdida de la renta familiar, "lo que se vio mucho durante la crisis, pues sucedía en mitad del curso y no podías hacver nada, o por enfermedad", comenta Rivero. "Trabajamos con la Universidad de La Laguna para que siga paganao la beca que tenía la persona, aunque ya no sea adjudicataria de la misma. Cuando se reincorpore a la vida académica puede volver a solicitar la beca", indica.

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Algunos receptores de becas de idiomas | TENERIFE 2030

El éxito de las becas lingüísticas
Este año, el Cabildo tinerfeño afronta la quinta edición de unas becas que empezaron siendo de tan solo 25, pero cuyo interés ha aumentado  considerablemente en los últimos años, tal y como demuestran los 400 estudiantes de secundaria que saldrán al extranjero en la próxima convocatoria. Se trata de las becas de inmersión lingüística (BIL), ayudas que también se ofrecen para la universidad y la formación profesional.

Explica que uno de los objetivos de la estrategia Tenerife 2030 es tener una isla bilingüe, con un millar de becas y "estamos en el camino para hacerlo realidad" pues, si se tiene en cuenta a todos los alumnos, independientemente del curso que estén realizando, el próximo año serán 1.000 los tinerfeños que saldrán al exterior para formarse en lenguas.

El Cabildo tinerfeño tiene cuatro países de referencia en este sentido, escogidos porque sus sistemas educativos "garantizaban lo mejor para nuestros alumnos": Para el inglés han seleccionado Irlanda y Canadá y luego Francia y Alemania para el francés y el alemán respectivamente. 

"Si se tiene en cuenta a todos los alumnos, independientemente del curso que estén realizando, el próximo año serán 1.000 los tinerfeños que saldrán al exterior para formarse en lenguas"
Aunque el Cabildo parezca centrado en los idiomas durante la ESO, Rivero mantiene que para un alumno universitario el eje vertebrador de esta beca es algo diferente, pues se centra fundamentalmente en la competencia lingüística o idiomática, "para que luego pueda acreditar una certificación de los estándares idiomáticos de la Unión Europea, es decir, tenga la acreditación para un B1 o el que sea".

Sin embargo, con respecto al alumnado de F.P., en su caso la competencia idiomática es "muy importante" y está vinculada a procesos de trabajo en esa lengua en curso o incluso en una empresa del exterior. Por lo tanto, "no solo conocen un idioma, conocen también otra cultura empresarial que les va a ayudar en su labor emprendedora porque, al final, los alumnos de F.P. no tienen que pensar en trabajar para una empresa, pueden ser su propia empresa".

Para el alumnado de enseñanza secundaria "sí que es importantísimo el idioma". De hecho, les realizan pruebas de nivel previas y posteriores. Cuando los estudiantes regresan, continúan con una plataforma online trabajando hasta mayo, durante todo el curso académico, para que "puedan acreditar un nivel de lengua con estos sistemas de acreditación".

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Alumnos en el extranejro | IMAGEN DE LA RED

Crecer como persona
Aparte de los niveles lingüísticos, para el Cabildo también es fundamental el nivel de maduración individual de los beneficiados por becas y ayudas.

"Buscamos que el alumnado comprenda realmente la diversidad y pluralidad del mundo y lo incorporen a su acervo"; destaca este experto que insiste en que "estamos hablando de jóvenes de 15 años que, en un altísimo porcentaje, por no decir casi la práctica totalidad, es la primera vez que salen de casa, al menos tanto tiempo". 

Estos jóvenes son descontextualizados completamente de su entorno, pues "no se van dentro de la isla, ni de España, sino a otro país, otra cultura y sistema educativo, se van a otro sistema social y familiar. Es decir, es un cambio importante y se tienen que integrar en estos cambios", expone José Luis Rivero.

Cuando los estudiantes regresan, muchas familias tienen la misma impresión sobre las modificaciones de comportamiento que perciben en sus hijos: "Yo no sé si sabe más ingles porque no tengo capacidad para saberlo, pero hacer el desayuno o recoger la habitación ya no se lo tengo que decir. Vienen cambiados y maduran muchísimo". Por este motivo, el director insular subraya que se trata de un programa "con el que estamos muy contentos y por eso seguimos aplicando y ampliando presupuesto".

Nivel académico y de renta
José Luis Rivero explica que cada modalidad de becas ofrecida por el Cabildo de Tenerife es absolutamente distinta. Normalmente se suelen agotar casi todas las que se convocan, que también están en continua revisión para mejorar al año siguiente.

"No perdemos el tiempo. Vamos directos a lo que se necesita, lo que puede verse en programas que en poco tiempo han tenido mucho éxito, como son aquellos que intentan paliar el absentismo y el fracaso escolar como el programa 'Quédate', que en dos años se ha posicionado estupendamente y ha sido demandado por muchos centros". Desde el primer año, las estadísticas mostraron que en los centros donde estaba instalado descendió en un 50% el nivel de incidencia por absentismo y abandono escolar. "Son cifras importantes que los propios centros han valorado", destaca.

A la hora de conceder estas becas son muy exigentes con las notas de los alumnos. Además, solo pueden enviar a los estudiantes de 4º de la ESO debido a que se trata del último curso de la enseñanza obligatoria. 

"Es el último curso de enseñanza universal, pues ya luego pasan al Bachillerato que es secundaria no obligatoria. Aquí ya tienen la mayor edad y, por tanto, están en ese periodo donde pueden ser autónomos. Además, hasta este curso el sistema evaluador español implica evaluación continua. Como están un trimestre o cuatrimestre completo del curso académico fuera no están adquiriendo esos conocimientos concretos".

Por otro lado, Rivero confirma que los niveles de renta pueden ser relativamente bastante bajos, pero los niveles académicos siempre son altos.

"No va ningún alumno que esté por debajo del sobresaliente, lo que garantiza que la estancia fuera no vaya a malograr el curso académico cuando en junio tengan que hacer los exámenes finales", asegura.

Para asegurar la calidad de la enseñanza, el aumento en el número de becas se realiza de forma progresiva. "Son alumnos que están bajo nuestra responsabilidad y, por lo tanto, no queremos dar ningún salto cuantitativo amplio. Además, también tenemos que ir negociando los cupos posibles de tinerfeños en los distritos escolares de los países destino puesto que en ese aspecto también somos muy exigentes".

A cada familia se le exige que acoja únicamente a un estudiante hispano hablante para que el alumno "haga una completa inmersión lingüística y no esté luego hablando en casa con el compañero mejicano o de Burgos, por poner dos ejemplos". Asimismo, en los centros escolares se controlan los alumnos del programa para que luego "no se junten en el colegio y se pongan a hablar en español. Lo de la inmersión va en serio", remarca.

El alumnado, como se ha comprobado en los cursos anteriores, es responsable en el trabajo escolar y comprometido con la comunidad educativa, más allá de la mera superación de las asignaturas obligatorias. Al respecto, Rivero asegura que es "muy bonito ver cómo los alumnos se muestran realmente responsables porque, en el fondo, son embajadores de Tenerife en ese sentido, y así se lo hacemos saber".

Coberturas de las becas

Las becas cubren absolutamente todo, cualquier gasto que los alumnos tengan en el país de destino derivado de material escolar, transporte, libros, manutención, uniformes etc.

En paralelo, las familias se hacen cargo de un dinero de bolsillo que desde la Corporación Insular estiman en un máximo de 100 euros al mes. "Aunque las familias de acogida se encargan también de eso. E incluso, si se van de vacaciones o a un restaurante, se llevan también a los chicos y chicas de acogida. En estos países las familias de acogida tienen una manutención de su propio gobierno, con lo cual están muy seleccionadas, con perfiles muy claros y con un buen trabajo detrás de los servicios educativos de los países de destino", aclara el responsable insular.

En cualquier caso, si algunas familias, por niveles de renta, no puedieran dotar este dinero de bolsillo, el Cabildo de Tenerife ofrece una ayuda paralela para quien la solicite para estos gastos.