Seis Estilos de yoga. Las claves para saber cuál se adapta más a ti

El yoga, más allá de considerarse como una práctica o tipo de ejercicio, puede llegar a ser mucho más, incluso un estilo de vida. A través de sus ejercicios físicos y su meditación, podemos fortalecer al mismo tiempo nuestro cuerpo y nuestra mente. Personalmente, yo lo veo como un gran complemento a nuestra rutina deportiva.  

"El yoga es como la música. El ritmo del cuerpo, la melodía de la mente, y la armonía del alma, crean la sinfonía de la vida", B.K.S. Iyengar.

Además, en mi caso me ha ayudado y mucho a mejorar la flexibilidad, la postura corporal y el equilibrio; y por tanto, a mejorar mi recuperación, tras realizar alguna práctica deportiva muy intensa. Como es el caso por ejemplo, de las carreras de trail running, que se han puesto tan de moda en estos últimos años, pero que son muy agresivas para nuestros músculos y articulaciones.

Muchas veces había pensado que el yoga no era para mí, lo veía demasiado tranquilo, lento e incluso aburrido. Sin embargo, solo se trataba de encontrar el estilo que mejor se adaptaba a mí. Aprendí, que hay muchas variantes y que cada una puede aportarnos diferentes tipos de beneficios, en función de nuestros objetivos. También es importante, encontrar un buen instructor o yogui, que nos ayude a averiguar qué facetas podemos desarrollar más, que nos motive y que nos sepa transmitir todos sus conocimientos.

Dependiendo de la corriente o la escuela de yoga, encontraremos multitud de variantes. Aquí, recojo un resumen de las principales y las más conocidas. Las hay más enfocadas al físico (fuerza y resistencia) y otras más dirigidas a la mente, mediante la búsqueda de la paz interior, a través de la meditación.
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Foto de Kristopher Allison. Fuente Unsplash.
Foto de Kristopher Allison | Unsplash.

6 TIPOS DE YOGA Y SUS BENEFICIOS

1. Hatha Yoga

Es el que generalmente conocemos como yoga, ya que es el que se encarga de trabajar la parte física del cuerpo. Quizás sea del que más hemos oído hablar o más nos suene. Y muchas veces, es el que encontramos en las clases colectivas que ofrecen en los gimnasios.
Con el Hatha Yoga se aprenden las posturas o asanas básicas, y las principales técnicas de respiración, relajación y meditación.
Perfecto para: principiantes. Y lo pueden practicar todo tipo de personas de cualquier edad.

2. Ashtanga Yoga
A este estilo también se le conoce como Power Yoga y se caracteriza por ser bastante exigente a nivel físico. Se deben seguir una serie de posturas y movimientos, que han de ir siempre ligados con la respiración. Además, no hay pausas entre ellos, así que es una variante bastante dinámica.
Perfecto para: personas que ya están un poco en forma y quieran mejorar su fuerza y resistencia. Además de para aquellos que como a mí, les aburran las clases en las que predominen las posturas estáticas.

3. Iyengar Yoga
Se centra en la correcta alineación del cuerpo en las diferentes posturas, por lo que se permanece bastante tiempo en cada una de ellas. Normalmente requiere de una supervisión más exhaustiva del instructor e incluso se suelen usar accesorios como sillas, correas o bloques para realizarlo. Esta práctica, mejora sobre todo la postura, la fuerza y el equilibrio.
Perfecto para: personas que deseen aliviar algún tipo de molestia o dolor que puedan sufrir en la espalda o el cuello (siempre consultando antes con un médico especialista).

4.Vinyasa
Yoga
En sánscrito, la palabra “vinyasa” significa conexión, por eso son muy importantes las transiciones suaves entre las posturas, acompasadas con la respiración (inhalación, exhalación y retención del aire).
Este tipo de yoga no tiene un formato muy estricto, así que dependiendo de la creatividad del instructor, las clases podrán estar más enfocadas a la respiración o a la meditación, o bien a la mejora del fondo físico, con un trabajo más cardiovascular.
Perfecto para: como digo depende del instructor, pero podrá servir para quemar muchas calorías, si se realizan determinados tipos de posturas.

5. Bikram Yoga
Se practica en una sala en la que se regula la temperatura a unos 30-35ºC, por lo que en estas clases se pasa bastante calor y se pierden muchos líquidos a través del sudor. Generalmente se realizan 26 posturas, en un orden preestablecido. No se suele aconsejar a mujeres embarazadas o a personas que hayan padecido o padezcan algún tipo de enfermedad cardiovascular.
Perfecto para: la flexibilidad (realizando estiramientos musculares profundos) y para la eliminación de toxinas.

6. Kundalini
Yoga
Finalmente llegamos al estilo más espiritual, en el que muchas veces se emplean velas, incienso, música o incluso algunos cánticos. Las posturas son bastante sencillas y no requieren de demasiado esfuerzo físico.
Perfecto para: personas que necesiten, por su ritmo de vida diario, más relajación, meditación y reducción del estrés. 
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Imagen alusiva al Yoga | THE LOVELLY CHALLENGE

Queda claro que el yoga tiene muchísimos beneficios, tanto físicos como psicológicos. Yo misma puedo asegurarlo. Desde que lo practico, antes en el gimnasio y ahora sobre todo en casa, gracias a los canales de YouTube de instructoras como Tara Stiles o Adriene, siento que mi postura corporal ha mejorado y que me recupero mejor, después de largas tiradas de running o ciclismo. 
Lo cierto, es que mi motivación principal para practicarlo es la mejora de mi condición física, para aplicarlo a un mejor rendimiento deportivo. Pero pienso que cada uno debe encontrar la suya y elegir así el estilo que mejor encaje con sus necesidades. 
Yo me quedo con el Ashtanga, ¿cuál es el tuyo?