Javier Torres, una mente diseñada para el Carnaval

Con más de tres décadas a sus espaldas siendo una de las patas sobre las que se soporta la murga Los Mamelucos, Javier Torres se ha convertido a base de creatividad, trabajo y corazón carnavalero en una de las 'piezas' imprescindibles que llenan de color cada rincón de Santa Cruz en la gran fiesta de la ciudad.

Licenciado en Bellas Artes, en la especialidad de Grabado y Diseño por la ULL en 1986 y doctor en Bellas Artes por la ULL desde 2002, Torres imparte clases en el departamento de Dibujo, Diseño y Estética de la ULL desde el año1990. Además, es especialista en diseño gráfico y editorial e identidad corporativa.

Sus deseos profesionales de su juventud, junto con su pasión por el Carnaval, se fundieron en una mezcla que ha valido a la murga de la Casa del Miedo cerca de treinta primeros premios de presentación y un reconocimiento general que desembocó en su elección como autor del cartel del Carnaval 2016.

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Bocetos de algunos de los diseños de Javier Torres para Los Mamelucos | ATLÁNTICOHOY

¿Cómo y cuándo comenzaste a diseñar los disfraces de la murga Los Mamelucos?
Siempre he tenido la vocación o la afición por el tema del dibujo. De hecho, lo hice mi profesión, pero no diseñé el primer año que estuve en la murga, aunque sí colaboré construyendo los tocados. El primer disfraz lo hizo Toño, que entonces estaba en los Triqui Traques. Lo llamábamos ‘Toño el Topo’. Se sumó al proyecto de Mamelucos y él trajo ya su disfraz de ‘Payaso marchoso’, creo recordar que era el nombre, y formamos parte de un equipo confeccionando los tocados. Ya en años sucesivos sí fuimos presentando y planteando alguna posibilidad de hacer el diseño poco a poco. 

Después de tantos años diseñando para Mamelucos y con éxito, ¿cómo te inspiras para la siguiente creación?
Los que nos dedicamos al tema del diseño y colaboramos con las fantasías de los grupos, lo normal es que estemos trabajando cuando aún no ha terminado el Carnaval anterior. Una semana antes de la cabalgata anunciadora, Manolo Peña y yo ya nos estamos reuniendo para ir viendo y definiendo el diseño del año siguiente. Parece un disparate, pero esto es lo normal. Los diseñadores que hacen reinas, comparsas o cualquier tipo de agrupación planifica y trabaja con una antelación de un año para otro. 

"Los que nos dedicamos al tema del diseño y colaboramos con las fantasías de los grupos, lo normal es que estemos trabajando cuando aún no ha terminado el Carnaval anterior"

¿Y cómo es todo el proceso de la fabricación de los disfraces?
La parte de confección, una vez visto el diseño, suele empezar hacia marzo o abril, con las primeras pruebas del traje. Nos reunimos en este caso con Mary Falcón, quien confecciona los trajes de los últimos años de Mamelucos y Mamelones, y lo que hacemos es intercambiar ideas sobre el boceto que se presenta, qué gama de colores vamos a utilizar, ir definiendo cuanto antes el tipo de telas con la que se van a trabajar para pedirlas y anticiparnos o ver muestrarios para ver si nos sirve algo y ganar tiempo. Y ya a partir de abril en adelante es una locura hasta que llega agosto, que suelo parar de manera inexorable, porque me tocan las vacaciones e intento tomármelas al pie de la letra. Si queda algo, en septiembre hacemos los últimos remates. A partir de ahí, ya es un proceso de producción en serie. 

¿Cuántas personas forman parte del equipo que está detrás de los trajes de Los Mamelucos?
Es un equipo brutal de gente y, además, cambiante cada año para que vayan rotando y no se quemen. Entonces, hace falta un equipo de colaboración importante, que lo forman componentes de la murga, familiares, simpatizantes… Todo el mundo arrima el hombro y contribuye a confeccionar una parte del traje. 

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Boceto y disfraz del año del doblete de Los Mamelucos | ATLÁNTICOHOY

¿Los constantes éxitos de la murga en el apartado de presentación (los últimos cinco primeros premios) es porque Los Mamelucos ponen todo su esfuerzo, creatividad y amor y logran ganar o porque el resto de murgas, quizás, no ponen tanto empeño priorizando las letras?
Amor ponen prácticamente todos los colectivos. Por muy sencillo en apariencia que pueda parecer un disfraz, en este caso una murga adulta o infantil, te aseguro que hay muchísimo trabajo detrás. Concretamente Los Mamelucos es un colectivo que por la forma de entender este tipo de grupos, su dirección Manolo Peña y compañía, aspiran a ir siempre que se pueda al 100% en todos los apartados. No solo en presentación, sino también en interpretación. Y no es fácil mantener un nivel de exigencia constante en todos los elementos: presentación, interpretación, puesta en escena… son muchísimas cosas. Puede haber algún colectivo que carga más su esfuerzo en un apartado y luego cargan las tintas en el otro un año o dos. Pero hacerlo un año tras otro es un esfuerzo que al final parece que da resultados. 

¿Cuánta importancia le dan las murgas a la presentación en relación a la interpretación?
Es cierto que venimos de un proceso de una crisis contundente a todos los niveles y eso hace que también se haya resentido el apartado de presentación. El esfuerzo económico que conlleva afrontar estos trajes es grande. Por mucho que trabaje gente altruistamente, hay que pagar materiales, costuras, maquillaje, etc. Ha habido que recortar e intentar suplir con ingenio cosas que se podían comprar con dinero. Esta es la realidad. Históricamente ha habidos colectivos, generalmente los grupos femeninos, que han hecho más hincapié por la calidad de las presentaciones. Hoy por hoy, sobre todo este año, hemos notado cierto pique sano por otras murgas, por intentar alcanzar a Los Mamelucos en este apartado. Está muy bien porque has contribuido a estimular el nivel de la presentación. 

"Los Mamelucos es un colectivo que por la forma de entender este tipo de grupos, su dirección Manolo Peña y compañía, aspiran a ir siempre que se pueda al 100% en todos los apartados"

Entonces, tras la crisis, se ha cambiado los materiales de fabricación…
Sí se nota una mayor presencia en materiales sintéticos, como la goma eva escarchada, que relativamente es económica, vistosa y muy interesante de trabajar. Han desaparecido las telas de lentejuelas cosidas que eran fantásticas, pero carísimas. Notas que se van modificando y aparecen también como algo novedoso la posibilidad de estampar telas a la carta. Nosotros por ejemplo, este año para el africano diseñamos un motivo tribal para las telas y se mandó a imprimir digitalmente las telas y eso ya lo habían hecho otras murgas, como Los Bambones hace algunos años. Es una posibilidad de hacer tiradas cortas con un estampado metido y eso está muy bien. 

¿Qué no puede faltar en un disfraz de murgas?
El color. Yo no puedo entender el Carnaval sin un pelotazo de color, una buena combinación y por supuesto el brillo. Para mí, el color va implícito en el concepto del Carnaval. Es cierto que hay trajes elegantes en blanco y negro maravillosos, con plata, en metálico, pero en otro tipo de colectivos. En el ámbito de las murgas, para mí, tanto adultas como infantiles, el color es un valor añadido y si se trabaja bien hace que el traje luzca más. 

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Javier Torres en su despacho de la ULL, junto a sus bocetos y el cartel del Carnaval 2016 | AH

¿Hay mayor exigencia visual hoy que décadas atrás?
La exigencia es cuando afrontas un proyecto con la responsabilidad que conlleva, el desembolso económico y las horas de trabajo que hay detrás. Intentas que el resultado del trabajo sea siempre el máximo posible. La verdad es que no echo de menos aspectos a la hora de confeccionar los trajes del pasado en relación con hoy. Es cierto que a lo mejor antes se trabajaba mucho más en los aspectos manuales, la costura iba a puntadas de hilo contadas, superlaboriosos. Hoy se utilizan otros elementos y materiales que hacen que se pueda producir más rápido. También los tiempos de producción son más cortos. Cuando se tarda mucho en concebir los materiales que prevés porque se demoran en la entrega o algo, las costureras las ves siempre apuradas con que no hay tiempo. Eso quizá si es algo característico de la confección de los trajes de los últimos años. 

¿Cuántos diseños de Los Mamelucos llevan tu firma y cuál es tu favorito?
Treinta y tantos diseños, no recuerdo exactamente. Mi diseño favorito siempre estará por venir, pero de los que he hecho hasta ahora, con el que me siento especialmente satisfecho, es el del año del pirata. Me pareció un traje muy completo. También me gustó mucho ‘Los seres que habitan en mi sueño’, hay tantos que son emblemáticos. Vamos a ver el de este año cómo sale. 

¿El día que la murga se caiga del pódium del apartado de presentación, será una decepción?
Ya se ha dado la circunstancia de que Mamelucos no ha obtenido premio de presentación, igual que no ha conseguido premios de interpretación y ahí están. Es un colectivo competitivo, pero sabe digerir muy bien situaciones adversas como no tener ningún premio. Quizás deba entenderse como un aliciente para superarse y hacerse autocrítica. Se valora lo que pudo fallar y lo importante es seguir adelante. Pero no es un grupo de personas que se deshaga porque no consiga premios. Yo creo que el sello característico es que se mantiene un núcleo constante, siempre animado y con ganas de trabajar y superarse. 

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Exposición de disfraces de Los Mamelucos en su local de ensayo | LOS MAMELUCOS

¿Qué tal supo el doblete del Carnaval 2016?
Maravilloso. Imagínatelo. Yo me alegro más por el premio de interpretación que por el de presentación (risas), porque soy consciente del trabajo y las ganas que han puesto letristas, compañeros de la parte musical y los propios componentes. Y es un estado de algunos años de estar ahí, a punto, y bueno, tocó y bien tocado. 

Hablamos del cartel del Carnaval 2016, que coincide con el concurso del doblete, y del que usted es autor. ¿Cómo se llevan las habituales críticas hacia este reclamo promocional?
Que te toque, desde el punto de vista profesional y carnavalero, es un tremendo privilegio, porque estás haciendo el primer reclamo promocional de una fiesta muy especial. ¿Las críticas? Cuando haces un producto de este tipo y estás expuesto a todo tipo de público con todo tipo de sensibilidades y gustos, si ya es complicado en un concurso elegir un disfraz entre 20 trajes, imagínate cuando hay cientos de miles de personas que tienen que valorar tu trabajo. Pero bueno, concretamente el cartel de 2016 tuvo mayoritariamente una crítica positiva. Las negativas, que también las hubo, asumirlas y, aunque no llueva a gusto de todos, se considera ver si en un futuro hay oportunidad de hacer algo que no tenga esas críticas. 

¿Cómo reaccionas cuando te llega la propuesta de realizar el cartel del Carnaval?
Fue un shock. Me acuerdo que estaba trabajando en casa delante del ordenador y recibí una llamada y cuando descolgué: ‘Hola, ¿Javier Torres?’ y era el alcalde Bermúdez. Y me cuenta: ‘Queremos que hagas el cartel del Carnaval’. No me lo podía creer, estaba en una nube. Con la ilusión por un lado y la enorme responsabilidad por el otro y el vértigo después de esas trayectorias que ves hacia atrás, críticas que reciben los carteles y los palos más o menos justificados. Y bueno, hay que asumir la responsabilidad, un reto anhelado, porque ¿a quién del mundo del diseño y del Carnaval no le gustaría diseñar el cartel? Yo lo disfruté muchísimo desde el minuto uno que me lo encargó hasta el día de la presentación. Todo los días del verano, porque estuve trabajando en él poco a poco, con mucho mimo. Lo saboreé, porque es una oportunidad en la vida y lo pasé genial. 

"Hay que asumir la responsabilidad, un reto anhelado, porque ¿a quién del mundo del diseño y del Carnaval no le gustaría diseñar el cartel?"

¿La idea del protagonismo del chicharro te llegó rápida?
Hubo que darle bastantes vueltas y, de hecho, la idea llegó como a las dos o las tres de la mañana. Me desvelé y de repente fue como si hubiera tenido una visión. Tenía que buscar en ese cartel algo que representara a todos los chicharreros, de edades distintas, sensibilidades distintas y gustos distintos y que a su vez representara a todos los colectivos, tanto los que hacen el Carnaval como los que participan en el Carnaval. La temática eran los años 80 y empecé a indagar cómo era la estética de los carteles de esa década buscando elementos comunes, y de repente me vino el pensamiento de que si somos chicharreros qué mejor que un chicharro que salga del mar para participar en el Carnaval. 

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Cartel del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife realizado por Javier Torres

¿Te gustaría repetir la experiencia?
Sí, pero no voy a ser egoísta. Reconozco que es una experiencia preciosa y he tenido la suerte de disfrutarla, por lo que me gustaría que otros también la disfrutaran y tuvieran la misma suerte que tuve yo, que me fue muy bien. 

Fuiste parte del jurado de la selección de los diez carteles finalistas para la próxima edición del Carnaval, cuyo ganador lo eligieron los santacruceros. ¿Estaba entre tus favoritos?
El trabajo de Nareme estaba entre los dos o tres de mis favoritos, así que creo que no nos equivocamos y no estábamos desencaminados por el excelente trabajo. Merece serlo. 

En una entrevista para El Día el alcalde José Manuel Bermúdez, reconoció que iba a entrar en Los Mamelucos en los primeros años de su existencia y prácticamente de la mano contigo, pero que su padre no le dejó y que se pusiera a estudiar. ¿Con aquella decisión se perdió un murguero y se ganó un alcalde?
No sé si se perdió un murguero, pero no se perdió un carnavalero, porque Bermúdez tiene una sensibilidad y un vínculo muy especial con el Carnaval. Si ganamos un alcalde con buena predisposición y sensibilidad hacia el Carnaval, ganamos todo. Perdieron Los Mamelucos, pero ganamos todos los demás. No salimos mal en el cambio. 

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Más bocetos de disfraces de Los Mamelucos | ATLÁNTICOHOY

¿Qué retos futuros tienes por delante, vas a seguir muchos años en Los Mamelucos?
El tema de Mamelucos es que ha crecido la sociedad y se ha formado un conglomerado espectacular de elementos: agrupaciones, colectivos, el aspecto cultural, folclórico… Me han nombrado consejero de la sociedad, junto con Carlos Más y quizá vayamos a volcar un poquito más los esfuerzos en apoyar este proyecto cultural/social y vamos a ver cuánto podemos aguantar con el tema de los disfraces. 

Vas a seguir, pero…
La vinculación, no voy a decir que es imposible porque nada lo es, pero dudo que se pueda quebrar, porque es una vinculación de corazón, en lo personal y humano con todo lo que significa Mamelucos, las personas que están y las que han estado. Esa vinculación va a existir siempre. El grado de implicación, pues mira, cada vez hay más trabajo con el tema de la universidad, más trabajos y proyectos y cada vez me queda menos tiempo para ello. 

¿Entonces, la firma de Javi Torres en el disfraz de Los Mamelucos puede irse diluyendo a
corto plazo?
Podría ser. Colaboraciones todas. 

"Me han nombrado consejero de la sociedad, junto con Carlos Más y quizá vayamos a volcar un poquito más los esfuerzos en apoyar este proyecto cultural/social y vamos a ver cuánto podemos aguantar con el tema de los disfraces"

¿Nos podrías dar alguna pista del próximo disfraz de la murga?
Eso es absolutamente secreto. No sé si vamos a seguir firmando los diseños, pero no voy a decir que es el último porque no es la idea en absoluto. Quizá si te puedo adelantar que la idea que tenemos es espaciar esa evaluación para dar tiempo a oxigenarme y hacer otras cosas porque tengo proyectos académicos aparcados. Esto consume tiempo y el tiempo se lo tienes que restar a otras actividades: dormir, a la familia… Y no estoy dispuesto a restar más. Mi trabajo prioritario es este (docente). Manolo Peña decía ‘mi trabajo es la murga y luego hago lo demás’ y yo no puedo decir eso. Entonces, la idea es espaciar un poquito más esas colaboraciones para oxigenar. Hay que reciclarse y reinventarse. Esperemos que el traje de este año sea un punto y seguido interesante. 

¿Has pensado en alguna ocasión diseñar un traje para la Gala de la Reina del Carnaval?
Me lo he planteado muchas veces. Es más, puede que tenga algún esbozo por ahí de alguna idea. Lo que pasa que un traje de reina no es el diseño en sí, sino que implica que tú trabajas en ello porque es una pieza única. Realmente es una escultura. Eso implica configurar un equipo y unas horas de dedicación las cuales yo no dispongo. Me encantaría poder colaborar con alguien que sí pudiera confeccionar el traje o sumar, porque es un proyecto interesante. El año del cartel tuve la oportunidad de estar en el jurado y visitar en el backstage los trajes de las reinas y verlos tan de cerca fue una gozada. Unos trabajos espectaculares. Alguna idea por ahí hay y cuando veo la gala siempre opino sobre lo que hubiera cambiado o no. Deformación profesional, pero sí que me gustaría algún día, quién sabe, alguna colaboración. 

Una petición de Javier Torres a las instituciones públicas

Ahora que estamos en la universidad, en una sección de Bellas Artes, me gustaría que se entienda el Carnaval más allá de lo festivo como una expresión de cultura en la que tienen cabida muchos futuros profesionales, tanto del ámbito del diseño como de la pintura o la escultura. Quizás falta sensibilidad de los organismos públicos, ahora que hay una Casa del Carnaval, para que de alguna manera se conserve y se pueda preservar todo el conocimiento de todos estos años que hay en torno al mundo del Carnaval. Diseño, confección, vestuario, escenografía. Todo eso, creo que no se está recogiendo y, digamos, archivando adecuadamente. Eso sería interesante porque es un saber de dónde venimos y hacia dónde vamos a crecer, y conectar a las instituciones con lo que son los aspectos académicos del ámbito de las Bellas Artes en el campo del diseño.