El mercado de África, primero de España en medir su valor social en euros

El mercado Nuestra Señora de África en Santa Cruz de Tenerife será el primer mercado de España en someterse durante los próximos nueve meses a un estudio para monetizar “en euros” su valor social que realizarán investigadores de la Cátedra de Economía Social y Cooperativa de la Universidad de La Laguna (ULL).

Los investigadores entrevistarán a trabajadores, proveedores, consumidores y demás grupos de interés hasta recabar toda una serie de variables cualitativas en torno al mercado, que serán sometidas a una estimación económica mediante indicadores financieros para alcanzar así un valor único en euros, según el director de la Cátedra, Cándido Román.

Cándido Román ha apostillado que este es un método “homologado” que pretende concretar en términos monetarios esa percepción social y que ya están aplicando en su gestión distintas administraciones públicas de España y empresas “potentes” que entienden que se tiene una percepción “positiva” de ellas.

El mercado de África ya disfruta, según Román, de una percepción social “positiva”, pero este estudio pretende ahora “medir” esa percepción social y determinar en euros ese valor emocional. Unos valores emocionales y subjetivos “intangibles” que las empresas normalmente no recogen en sus valores financieros tradicionales y que son independientes de la contabilidad propia e interna del mercado, que mide sus ganancias, pérdidas y demás resultados.

“Si una empresa factura un millón de euros anuales, por ejemplo, los resultados que sostenemos en algunas de ellas llegan a los ocho o catorce millones. Es decir, el valor social traducido a moneda contable y sonante se multiplica exponencialmente”, ha explicado Román.

Para determinar ese valor social en términos monetarios se sigue un proceso “estandarizado” que integra dos valores fundamentales:

  • El valor social de mercado, que mide el impacto social de la actividad económica de la empresa mediante cuentas contables o compras a proveedores,
  • El valor social de no mercado y el emocional.

A través de entrevistas con la comunidad local, con trabajadores, proveedores y grupos de interés en general, se tratará de precisar el valor percibido por todos ellos de la actividad realizada por el mercado, como la valía de los trabajadores o la sostenibilidad medioambiental y social del mercado.

Una vez se hayan recabado estas variables cualitativas, los investigadores aplicarán aproximaciones financieras que permitirán su monetización, y que se establecerán finalmente en una única medida: “ese sería el valor social integrado”, ha rematado la investigadora Beatriz Guzmán.

No se trata de mercantilizar los sentimientos, sino de tratar de hacer visible que estamos aportando un valor social intangible y que, si solo nos quedamos con la parte financiera, no recogemos el valor completo de una entidad como el mercado de África”, ha dicho Beatriz Guzmán.

La cifra concreta que resulte del estudio, además, estará desglosada en cada una de las “tipologías de valor social” y las distintas variables cualitativas que podrán reflejar todo el proceso “de forma sencilla”.

Con todo ello, el estudio podrá ayudar al Mercado a mejorar su toma de decisiones en torno a su gestión, identificar sus debilidades y virtudes y, además, orientará “muy bien” al mercado hacia los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU porque concreta, entre otros factores, la percepción de su sostenibilidad.