El tiempo entre fases podría ser menor a los 14 días acordados

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, ha asegurado este domingo que, si bien el criterio fijado es que un territorio permanezca 14 días en una fase antes de pasar a la siguiente en el proceso de desescalada, este plazo se puede acortar en función de cómo evolucione la pandemia.

Así lo ha apuntado Illa en una rueda de prensa posterior a la reunión telemática con las CCAA desde el Palacio de la Moncloa, junto con la ministra portavoz, María Jesús Montero, al ser preguntado por la posibilidad de que las provincias puedan superar las fase en la que actualmente se encuentran antes de tiempo.

Illa ha explicado que el plazo de transición en la desescalada está fijado en 14 días en cada fase, pero "en función de cómo evolucione la pandemia" puede haber opciones de "modificar".

Y ha añadido: "Lo que hay vigente es lo que se acordó (14 días) y el estado de alarma se aplicará donde sea necesario y el mínimo tiempo necesario. Vamos a ir tomando las decisiones oportunas."

El ministro ha reiterado que la desescalada es un proceso "gradual, simétrico y flexible", en el que se estudia el ritmo epidemiológico de cada unidad territorial, y ha dejado claro que la mayoría de presidentes autonómicos han manifestado que están a favor de seguir limitando la movilidad que rige bajo el estado de alarma.

Con todo, Illa ha señalado que, tal y como está planteado, la movilidad fuera de la provincia se permitirá en la fase 3, una situación a la que es posible toda España llegue a finales de junio o principios de julio.

Precisamente hasta que no se esté en fase tres no se pueden abrir los gimansios, ha recordado el titular de Sanidad preguntado por estos establecimientos que, ha dicho, "requieren especial atención", pues en ellos se hacen uso compartido de elementos y zonas comunes como vestuarios.