Cholas, sandalias muy planas y tacones altos aumentan el riesgo de lesiones

Traumatólogos del Hospital Universitario Nuestra Señora de la Candelaria han advertido este martes de posibles lesiones en los pies si no se utiliza calzado adecuado en verano, y desaconsejan por ello el uso de chanclas, cholas, sandalias muy planas y tacones con más de 4 centímetros.

Con un calzado inadecuado, indica en un comunicado el servicio de Traumatología del Hospital, adscrito a la Consejería de Sanidad del Gobierno de Canarias, aumenta el riesgo de lesiones como golpes, fracturas, rozaduras e incluso quemaduras.

Los traumatólogos explican que “se debe elegir el calzado con los pies y no con la vista” ya que éstos serán el soporte del cuerpo toda la vida y añaden que algunas de las opciones de calzado más usadas para contrarrestar el calor y las altas temperaturas de verano como, por ejemplo, las chanclas y determinadas sandalias planas, pueden producir caídas y deslizamientos que deriven en fracturas o torceduras.

Al respecto, aluden especialmente a las personas de edad avanzada, para las que se debe elegir un calzado adecuado confortable y que facilite la transpiración, con puntera ancha y un poco alta, que favorezcan la estabilidad y reducir las alteraciones de la marcha.

Según los especialistas, el calzado, tanto en verano como en invierno, necesita aportar la longitud y la anchura adecuada, que sea flexible y con el contrafuerte, que es la zona que circunda al talón, rígido para mantener el tobillo en buena posición y con una altura de tacón de entre 2 y 4 centímetros, con un mínimo de deslizamiento y ser confortable desde el primer momento.
Así, por ejemplo, los tacones muy altos producen una carga excesiva sobre la parte anterior del pie, lo que llega a causar dolor en la espalda, rodilla y caderas. 

“Si a este complemento se le suma que su forma tenga una punta extremadamente estrecha, se favorece la aparición de hallux valgus (juanetes) y deformidades en los dedos, como por ejemplo, dedos en garra o montados, callos o durezas, entre otras lesiones”, explican los traumatólogos.

Existen, además, otras peculiaridades que se deben tener en cuenta en el caso de aquellas personas que sufren alteraciones de la sensibilidad de los pies, como los pacientes diabéticos.

En estos supuestos, los traumatólogos y especialistas advierten de que no deben permanecer descalzos (excepto en la cama o en la ducha) para evitar traumatismos y heridas, así como el riesgo de quemaduras provocadas al caminar en la playa o en superficies muy calientes, como piscinas o pistas deportivas.