No te lleves el estrés de vacaciones

Los seres humanos tendemos a repetir conductas. Así, existen personas que llenan su agenda en verano de obligaciones y solo sustituyen el 'tengo que...' de su trabajo habitual por el 'tengo que...' de las vacaciones. En consecuencia, el descanso estival puede llegar a aumentar aún más sus niveles de estrés a causa de los cambios de rutina, la decepción ante vivencias no tan idílicas a las planeadas, el no saber qué hacer con tanto tiempo libre, así como la "obligación" de disfrutar.

Las vacaciones teóricamente no deberían suponer ningún estrés. Al contrario, están concebidas para eliminar el que se ha acumulado en el periodo laboral. Pero el cambio a la inactividad o la realización de otras tareas diferentes a las cotidianas ya implican cierto nivel de tensión pues, según los expertos, al no poder recurrir a los actos repetitivos que dan seguridad surge la ansiedad ante la improvisación.

El estrés vacacional en cifras
Los datos ofrecidos por la filial de Adecco, Lee Hecht Harrison, indican que aproximadamente el 30 por ciento de los trabajadores sufrirá estrés vacacional o un cuadro de fatiga directamente vinculado al cambio producido entre las vacaciones y la vida laboral.

Por otro lado, según Ranstad, casi el 40 por ciento de los españoles tiene problemas para desconectar del trabajo en su tiempo libre y los trabajadores canarios no son una excepción. Tampoco ayuda que más un 80 por ciento de los trabajadores asegure haber recibido una llamada laboral durante las vacaciones, según la web de reserva de viajes lasminute.com.

Las causas de esas interrupciones fueron calificadas por los encuestados en su mayoría (61 %) como cuestiones sin importancia que podían esperar a su regreso:

  • El 32 % se hicieron para preguntar dónde estaba un documento.
  • Un 25 % para comentar novedades del trabajo.
  • Un 10 % de los encuestados afirmó que les contactaron para preguntarles cuándo regresaban al trabajo.

No es de extrañar que un alto porcentaje se lleve en la maleta las tensiones y las obligaciones de la vida cotidiana, con el resultado de regresar del descanso vacacional con más estrés que cuando las comenzaron. Sin embargo, los alemanes logran desconectar de sus responsabilidades en 61,6% de los casos. ¿Qué hacemos mal?


"Una semana de descanso al año reduce en un 20 % el riesgo de sufrir un infarto de miocardio"

Una semana de descanso al año reduce en un 20 % el riesgo de sufrir un infarto de miocardio, según investigaciones llevadas a cabo por médicos de la Asociación Nacional de Cardiólogos de Italia. De ahí la necesidad de desconectar por completo del trabajo.

Por el contrario, a quienes están acostumbrados a niveles de estrés muy elevados las vacaciones les producen el efecto contrario al deseado. Estas personas llegan, incluso, a sufrir principios de cuadros depresivos y una potente ansiedad, que no deja de ser el resultado de haber estado sometido a un estrés prolongado durante muchos meses.

Exceso de estructuración
Según explica a Atlántico Hoy la psicóloga clínica y de la salud, Tamara de la Rosa, "en mi consulta veo a muchas personas con estrés vacacional". El origen de esta situación viene dado por el exceso de estructuración de las vacaciones para "tratar de disfrutar al máximo".

A juicio de la experta, los pacientes se generan "unas expectativas tan altas de disfrutar las tan esperadas vacaciones que, al ver que no las cumplen, se estresan también". Como consejo, Tamara de la Rosa recomienda "simplemente dejar fluir".

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Tamara de la Rosa | IMAGEN DE SU WEB PROFESIONAL

"Hay que dejarse llevar, tener algo organizado para las vacaciones, pero tampoco extremadamente estructurado". De hecho, recuerda a los trabajadores que "lo mejor de las vacaciones es la oportunidad de poder hacer algo diferente a lo habitual, que es simplemente vivir sin agenda".

Descansar es básico para nuestro organismo. Cuerpo y mente necesitan desvincularse de las obligaciones diarias para rendir mejor, ya que la productividad y capacidad de atención decaen cuando llevamos demasiado tiempo realizando la misma actividad.

Una vez que tengamos controlados los síntomas físicos, podremos controlar la parte mental. Para ello, resulta fundamental el ejercicio, aunque sea de manera forzada. "Tengo muchos pacientes a los que no les gusta hacer deporte y creen que no van a disfrutar haciendo ejercicio". "Aunque lo hagas de manera forzada, te va a generar bienestar al final porque es algo biológico", insiste.

Tras 40 minutos de actividad física, tu cuerpo se encarga de generar endorfina y oxitocina, que son las hormonas del placer. "Lo hagas de manera forzada o no, te va a generar satisgfacción, que es de lo que se trata".

 

Temores
Existen temores relativamente frecuentes que se manifiestan con más intensidad en verano, como el de alejarse de casa, conducir por zonas desconocidas o donde no se puede parar fácilmente. Aparte, se acentúan miedos a desplazarse en medios de transporte que no dependen de nuestro control (aviones), etc.

Durante estas situaciones pueden sufrir cuadros de pánico, alteraciones en el sistema nervioso y dificultades en el funcionamiento gastrointestinal.

Siete claves para desconectar del trabajo en vacaciones

¿Por qué a los canarios nos cuesta desconectar del trabajo? Para los expertos, porque nos planificamos peor y tenemos menos capacidad de delegar nuestras funciones. Las mujeres parecen tener aún más dificultades en este aspecto. Un 16% frente a 14% de hombres, reconoce que le cuesta desconectar o no consigue hacerlo del todo.

Estos consejos prácticos ayudarán a que este verano disfrutes del tiempo libre y consigas relajarte sin que el trabajo interfiera en tu descanso.

  1. No dejar cabos sueltos laborales: Intenta cerrar las tareas pendientes en la medida de lo posible para evitar ansiedad.  Hay que aplazarlo hasta el regreso. Sin excepciones.
  2. No crearse expectativas difíciles de cumplir
  3. Los imprevistos, cubiertos: Deja a una persona de nuestra total confianza pendiente es una garantía de tranquilidad.
  4. Desconectar de la tecnología: Restringe el uso de aparatos electrónicos paulatinamente, especialmente del móvil, para controlar el llamado 'Síndrome del Ejecutivo'.
  5. Practica deporte y actividades al aire libre: Fundamental para darle a nuestro cuerpo la oportunidad de regenerarse y permitir a nuestra mente cargar las pilas. Los expertos recomiendan cuarenta minutos diarios para lograr estimular cuerpo y mente y, en verano, si es posible, nadar.
  6. Recupera horas de sueño: El sueño es el mejor bálsamo para nuestro cuerpo. Por tanto, aprovecha el verano para descansar lo máximo.
  7. Aliméntate bien y sin prisas: El verano es una época ideal para incluir verduras, ensaladas y frutas en nuestra dieta.