Récord de fidelidad

El Tenerife 17-18 no va a firmar una temporada brillante. A cuatro jornadas del final ya tiene asegurada la permanencia, pero apenas conserva opciones reales –aunque sí matemáticas– de encontrar un hueco en las eliminatorias de ascenso a Primera División. En un curso marcado por las lesiones, la mejor noticia la ha protagonizado la afición blanquiazul, que ha establecido el mejor registro de asistencia al Heliodoro desde el regreso del equipo a LaLiga 1|2|3.

El Heliodoro ha registrado el mejor promedio de espectadores desde el regreso del Tenerife a Segunda División

Así, los 12.474 espectadores que promedia esta temporada el Heliodoro superan los 11.556 que se citaron de media el curso pasado en las 21 apariciones ligueras de los blanquiazules en la Isla. Y aún más atrás quedan los registros del curso 13-14 (10.391 personas de media), en la vuelta del Tenerife al fútbol profesional. El mínimo del último lustro, siempre en la categoría de plata, quedó fijado en los 9.105 aficionados que acudieron como promedio en la campaña 15-16.

Para encontrar mejores afluencias hay que retroceder a la temporada 10-11, cuando el equipo blanquiazul descendió a Segunda B ¡con 13.850 aficionados por partido en las gradas del Heliodoro! Luego, en la categoría de bronce, los promedios durante la Liga se mantuvieron por debajo de los diez mil espectadores... aunque subían de manera notable en las eliminatorias de ascenso, llegando a acudir 18.714 personas al fallido intento de subir ante la Ponferradina.

Las buenas entradas de público al Heliodoro han sido una constante en toda la temporada 17-18. La campaña de abonos, con unos precios muy atractivos, ya fue un éxito rotundo. Ahí se fidelizaron más de once mil aficionados al inicio del curso, aunque es evidente que no todos los abonados van a todos los partidos, en especial si los pases pertenecen a empresas o colectivos. Eso sí, han garantizado un mínimo de espectadores muy superior al de otros ejercicios.

Image

Un ejemplo: el curso pasado no se superó la barrera de los diez mil espectadores hasta la segunda vuelta, cuando la buena marcha del Tenerife 16-17 atrajo a miles de espectadores ocasionales. Fidelizados muchos de ellos el pasado verano, en el curso 17-18 sólo en dos ocasiones no se ha sobrepasado esa 'cota 10.000'. Y el mínimo absoluto está en los 9.310 espectadores que fueron a un Tenerife-Lugo jugado un lunes lectivo, al aplazarse por una alerta meteorológica.

Además, algunas promociones impulsadas por el club en los últimos meses han permitido que la irregular trayectoria del equipo –que se ha movido entre la undécima y la duodécima plaza en casi toda la segunda vuelta– viniera acompañada de un crecimiento en el número de espectadores. Esa es una tónica habitual en la Isla: en los siete últimos ejercicios, dos de ellos en Segunda B, los promedios de asistencia siempre han mejorado en la segunda mitad de la campaña.