FOTO: Alberto Hugo Rojas

Raíces escolares

Tubigú

El voluntariado que organiza talleres altruistas sobre aprendizaje básico, orientación geográfica e integración para los migrantes

La voluntad de aprender supera toda barrera. De idioma. De analfabetismo. De diversidad cultural. Al pie del campamento de Migrantes de Tenerife conviven migrantes y docentes.

Las patrullas policiales rondan a escasos metros. No interrumpen. No abruman la inquietud de quienes trabajan en la búsqueda mejores herramientas formativas para la adaptación a un contexto desconocido.

La escasez de medios se nivela con mesas de camping, tablas viejas, tubos y una pizarra.

El ambiente de enseñanza decora las tardes en el exterior del Centro de Acogida de Migrantes de Las Raíces. De lunes a viernes. De la sobremesa a la puesta de sol.

Es pleno monte, cala la humedad y el arrecia frío boscoso del microclima de La Esperanza. El calor de las libretas, rotuladores, cuadernillos y, sobre todo el interés, hacen de estufa.

Un grupo de profesores voluntarios de Tenerife coordinan las clases en improvisadas aulas. A los docentes titulados por la Consejería de Educación de Canarias se unen bibliotecarios, costureras o sencillamente isleños, algunos incluso en paro, que anhelan dotar de sentido la estadía en el desempleo.

Mímica, signos, señas o dibujos ejercen de canal para interactuar. Muchos migrantes no manejan la habilidad de leer o escribir. Bastan unos trazos, unas letras y un poco de concentración para sentirse integrados en esta nueva tierra.

Saber dónde están. Proyectar un plan de vida. Dar significado al endeudamiento económico por el que han viajado. Dejando atrás historias de familia o corrupción para emprender una incierta aventura de diez días entre el arrullo de una barca de madera entre la marea del Atlántico.

FOTO: Alberto Hugo Rojas

 

La Escuelita

Profesor de secundaria en un centro del Puerto De La Cruz, Samuel Santana ejerce de coordinador de la acuñada como Escuelita de Las Raíces. “La enseñanza es un modo de desconectar, de evadirse de las condiciones inhumanas del campamento, de atenuar el trauma del viaje en cayuco, el fallecimiento de seres queridos durante la cruda travesía”.

Los improvisados maestros van más allá de impartir herramientas educativas integradoras. Solucionar problemas cotidianos es un prioridad. Encontrar un cargador para el teléfono, buscar comida y ropa entallada, realizar una pequeña compra en una venta cercana o ser capaces de responder a las preguntas de la policía en los casos de interrogatorio.

“Canarios únicos. Son únicos”. Samuel detalla que un migrante se refiere así a la gratitud que sienten ante el despliegue de solidaridad de los isleños que acuden a hacer visitas en la zona anexa al recinto de las carpas.

La solidaridad de las ONG de las islas. Las manifestaciones de la Asamblea de apoyo a los Migrantes de Tenerife con el fin de entonar su derecho a continuar su tránsito a otros países. Las personas que ofrecen enseres de aseo, alimentos, prendas de ropa y compañía. Son gestos que han sentido los migrantes.

El coordinador de La Escuelita considera necesario indagar con respeto en las heridas emocionales del viaje. “A través de un mapa mundi, les invito a compartir su aventura en patera, situar las Islas Canarias, definir los países que han atravesado con la embarcación”. Muchos son reservados. Incapaces de responder, se limitan a asentir con tintineo en los ojos.

 

Programa DeporVida

Trasladar material deportivo y dinamizar los dos Centros de Acogida, tanto en Las Raíces como en Las Canteras, es una prioridad en el seno de la Concejalía de Deportes del Ayuntamiento de La Laguna. Además, la ciudad universitaria estudia integrar a los migrantes en la dinámica del municipio a través del ya existente Programa DeporVida.

La concejala del consistorio de Aguere Idaira Afonso asegura la disposición de “integrar a todas estas personas mientras estén de forma transitoria en Tenerife. Llevar herramientas deportivas a los centros, organizar actividades de ocio, rutas de senderismo y potenciar el deporte al aire libre”.

En este sentido, clubes polideportivos de La Laguna ya se han ofrecido a cooperar. Además, el Gobierno de Canarias acepta tramitar licencias federativas de fútbol para menores extranjeros no acompañados que estén bajo la tutela de las islas.

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Madre, Hermana, Amiga

“La organización de las clases no es estricta. Además, cada día asisten personas diferentes y resulta complicado hacer un seguimiento”. Maribel García, profesora de idiomas de la Universidad de La Laguna recientemente jubilada, nunca imaginó compartir inglés, francés, castellano, árabe, wolof o bambala en una de sus clases.

Maribel decide utilizar la pizarra como apoyo. “Hay quienes aprovechan para sacar fotos a la tabla”. A su alrededor, una decena de migrantes se distribuyen irregularmente sentados en palos, piedras sobre la tierra o incluso en pie. “Algunos llevan casi un año en Canarias y explican que entraron por el muelle de Arguineguín, en Gran Canaria”.

Maribel se emociona al explicar que un chico de temprana edad le ha preguntado “por qué mi amigo se ha marchado de Las Raíces y yo no puedo irme con él”. Mantener la compostura ante tal declaración de humanidad es la más difícil de sus tareas, reflexiona Maribel.

No aspiran a seguir en Canarias. Su intención es continuar el viaje. Pese a las circunstancias, procuro generar un entorno informal preguntándoles si están casados o tienen novia. “Un hombre muy joven relata que dejó en su país de origen dos niñas y ahora se siente en la obligación de enviarles dinero”.

Enseñar habilidades básicas y vocabulario útil es la preferencia de la ex profesora universitaria. “La geografía ayuda a interactuar”. Muchos aciertan a señalar en un mapa donde está Marruecos, España o Portugal pese a su precaria alfabetización. “¡Madrid! ¡Getafe! ¡Getafe!” Uno de sus alumnos reconoce a la ciudad madrileña a raíz del fútbol, pues en Getafe juega el defensa de origen togolés Djené Dakonam.

Maribel propone un ejercicio de lista de palabras para aglutinar conceptos de buena o mala ética. “Enseguida se precipitaron en señalar a Tenerife en la columna de lo bueno y a robar y fumar dentro de lo malo”.

Admite que resulta imposible memorizar nombres. “Quizá el de Ali, que se repite bastante”. Sin embargo, piensa que es entrañable el modo en que los migrantes la llaman con el nombre de “madre, hermana o amiga”.

FOTO: Alberto Hugo Rojas

 

El Mancala

Si enseñar es proporcionar instrumentos para pensar, es igualmente escuchar las propuestas del alumnado. En esta línea, los migrantes destapan un juego de mesa milenario con el fin de compartirlo con sus maestros. El Mancala es considerado el juego africano más antiguo del mundo. Sus primeros vestigios se remontan a más de 2.000 años atrás.

Un pequeño tablero de madera con huecos, dos jugadores y 48 fichas o semillas. Suficiente para un rato de entretenimiento. Samuel, el coordinador de La Escuelita, una vez observa con atención las partidas, explica que “es muy entretenido. Mezcla lógica y matemáticas. Invita a pensar pausadamente los movimientos. Me han explicado tiene matices y variantes diferentes en las reglas”. Este ajedrez africano es fuente de entusiasmo y cadena de intercambio en Las Raíces.

Por otra parte, Maribel García introduce igualmente juego como recurso didáctico. Para aprender los números, el Bingo. “Sobre los cartones trabajamos el orden y la importancia de cada número. Curiosamente, les resulta complejo la distinción entre las decenas del sesenta y del sesenta”. El momento del bingo sirve también para aliviar el ambiente, compartir chistes y corregir con humor los errores en los números a la hora de marcar los cartones.

 

Irresponsabilidad Institucional

La gestión política de la oleada de migrantes a Canarias es un debate que flota entre las mesas de la Escuelita. “El apoyo social mediante los voluntarios ha suplido el trato indigno de la mayoría de Organismos Públicos”. Samuel Santana, que compatibiliza las clases en el Puerto de La Cruz con su labor humanitaria en Las Raíces, añade además que “se escatima en personal a la hora de dotar de servicios a los centros de acogida. ¿Acaso los impuestos que paga la ciudadanía no deben ir a parar a colaborar con las personas más vulnerables?”.

El profesor no sólo alude a los Ayuntamientos o al Estado. Se dirige también a empresas y organizaciones con potestad para amortiguar la masificación de los campamentos. “La Migración puede generar empleo en Canarias. Profesores, psicólogos, enfermeras, trabajadores sociales, cocineros”. La cantidad de tareas diarias abren espacio para diferentes perfiles profesionales.

 

Yendy Hernández
Periodista

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