Cómo ver a simple vista al cometa 'Neowise' desde Canarias

Durante el mes de julio podremos ver el cometa C/2020 F3 (NEOWISE) a simple vista desde Canarias y la Península. 

Descubierto el pasado 23 de marzo por el satélite NEOWISE, el cometa C/2020 F3, que ha adoptado el nombre del telescopio espacial de la NASA con el que fue descubierto, pasó por su perihelio -el punto de su órbita más cercano al Sol- el día 3 de julio. En ese momento se encontraba a 43 millones de kilómetros de nuestra estrella y no volveremos a recibir su visita hasta dentro de 6.800 años. 

Estos días continúa muy cerca del Sol y es visible justo antes del amanecer, por lo que apenas disponemos de alrededor de media hora para observarlo, debido a que la luz del alba lo hace desaparecer.

Su máximo acercamiento a la Tierra tendrá lugar el 23 de julio de 2020, cuando pase a una distancia de 0,69 unidades astronómicas (103 millones de km). A partir de ese día podrá verse bien al atardecer. Al encontrarse cada vez más lejos del Sol, perderá brillo, pero el contraste será mayor por la oscuridad de la noche, que se verá favorecida por una delgada Luna creciente. 

Los cometas son objetos del Sistema Solar compuestos, principalmente, por hielo y polvo, por lo que se les conoce como «bolas de nieve sucia». Se mueven alrededor del Sol siguiendo órbitas muy elípticas, con periodos (tiempo que tardan en dar una vuelta) que van de unos pocos a cientos de miles de años. Cuando se acercan a nuestra estrella (perihelio), el calor derrite los hielos cometarios, desprendiendo gases y partículas de polvo que forman la cola del cometa, que puede medir más de un millón de kilómetros. La parte sólida de un cometa es el núcleo, con tamaños entre 10 km a 40 km. 

Desde el punto de vista astronómico, el estudio de los cometas es muy interesante pues son fósiles de la formación de nuestro sistema solar y, por tanto, contienen información de la génesis de los sistemas planetarios. Si, además, el cometa proviene de la Nube de Oort (como es el caso del cometa Neowise), el interés científico es mayor, pues suelen ser cometas nuevos que contienen material primigenio y sin procesar de la nube original (nebulosa solar) que formó nuestro sistema solar.