"No" puede ser un buen regalo por Navidad o Reyes

Sí, más de uno en el aula, profesor o maestro, se siente algo cansado ante algunos alumnos que piensan que el Colegio, el Instituto, es una prolongación de su casa, en la que, al parecer, todo es "sí". El niño quiere jugar con la "Play", el uso del adverbio afirmativo sale pronto de los labios de sus progenitores, por aquello de no escuchar, ni enfrentarse, al chico. La niña quiere llegar tarde de su paseo con los amigos y las amigas, "claro que sí, pero no llegues después de las dos de la mañana". Lo sorprendente es que la criatura no supera la edad de 14 años. Pero bueno, en esto de educar no hay nada escrito, igual el iluso es quien firma este comentario, reflexión,vamos, denomínenla como quieran. Pero estoy cansado de ver, sobre todo, en la calle niños malcriados, futuros adultos intratables, si no esperen a que lleguen los próximos 20 años y hablaremos. Se construye una sociedad de lo material y ausente de valores, luego nos sorprendemos de la violencia de género, etcétera.

He querido dejarles aquí una columna que tomo del Juez Emilio Calatayud, publicada en el "Ideal de Granada", para que piensen en torno a esta consideración, quizás fuera de lugar para muchos, pero tengo derecho a pensar, todavía, en esta España nuestra, Aquí se las dejo. Lógicamente corrobora no solo el párrafo introductorio de mi arenga, sino que, nuevamente, me obliga a quitarme el sombrero ante nuestra señoría.
La titula: "Padres y madres, decid ‘no’ a vuestros hijos, hacedlo con mucho amor, pero hacedlo: si no oyen un ‘no’ no son seres humanos completos"
Y el cuerpo de texto es el siguiente: "Buenas, soy Emilio Calatayud. Cada día estoy más convencido de la necesidad de que los padres digan ‘no’ a los hijos. Por supuesto no tiene que ser un ‘no’, valga la redundancia, caprichoso o arbitrario. El ‘no’ tiene que estar justificado: “No te compro esas zapatillas porque son muy caras”. “Si has perdido el móvil, ahorra para comprarte otro. Yo no te voy a comprar otro”. “No sales hasta las dos de la mañana porque solo tienes quince años”. “No vas a la excursión porque has sacado tres suspensos”…. Es que si no les decimos ‘no’, valga otra vez la redundancia, cuando hay que decírselo no son seres humanos completos. Lo digo en serio.
Padres y madres, decírselo con mucho amor a vuestros hijos, pero decírselo: No. Más pronto que tarde os darán las gracias". Y yo añado, lo bueno si breve, dos veces bueno.
Pero también los quiero alumbrar con este vídeo igualmente de Emilio Calatayud, queridos amigos lectores de "EduKando", profesores, pero padres especialmente. Aquí lo tienen, escuchen lo que este implacable jurista nos propone, y lo hace con total acierto, a mi parecer.
Sí, "Saber decir no, también es educar"

Sí, "Saber decir no, también es educar", era el título de esta conferencia que Emilio Calatayud ofreció el 29 de noviembre de 2017 en el Colegio Ave María de Granada. Ahora, llegan fechas propicias en las que los padres pueden caer en el saco del "sí". Se convierte en lo fácil. Se torna el camino más breve, ante la posible conversación -si se tercia- con el niño o la niña, el chico o la chica, y tras esa conversación hacer entender que lo más apropiado es un "no".
Un niño enfadado, por un
Ningún regalo del Centro Comercial más a la vanguardia, ni permitir entrar o salir a la hora que se quiera, educa. A veces lo que sí educa es un "no". Pero además, no solo es poco educativo -o nada- en estas fechas donde los menores quieren y quieren de todo, y desean todo lo deseable, sino a lo largo del año que tiene 365 días, para educar, amar y seguir "EduKando". Un "no" puede ser el mejor regalo de Navidad o Reyes, para un adolescente que deseará ser un adulto con sentido en un futuro que se le acerca, y no un adulto consentido durante todo su futuro. Feliz Navidad y Próspero 2020 a todos y todas.