Preparan un plan de desviación de aviones ante la posible erupción del volcán en Bali

Indonesia prepara aeropuertos alternativos ante el peligro de que entre en erupción el volcán Agung en la isla de Bali, donde el número de desplazados aumentó hoy a más de 82.000 en medio de un estado de "alerta máxima".

Diez aeródromos servirán como alternativa para los aviones que incluyen en su ruta al aeropuerto internacional Ngurah Rai, en la isla de Bali, explicó hoy el ministro de Transporte, Budi Karya Sumadi, en un comunicado.
La erupción podría afectar a unos 5.000 pasajeros, de los cuales un 70 % serían visitantes, y un 30 % residentes.
"Rezo por que la erupción del volcán Agung, si ocurre, no cause un impacto severo y afecte los vuelos hacia y desde el aeropuerto Ngurah Rai", dijo Sumadi.
Según el ministro, las personas afectadas serán redirigidas a las ciudades de Jakarta, Makassar, Surabaya, Balikpapan, Solo, Ambon, Manado, Praya, Kupang y Banyuwangi.
El Ministerio de Transporte también ha preparado 100 autobuses para trasladar a pasajeros desde Bali hacia Banyuwangi, Surabaya (ambos en Java Oriental) y Praya (en la isla de Lombok en Nusa Tenggara Occidental) con ayuda de transbordadores.
Sumadi indicó que, además, que su ministerio se coordinará con Inmigración para extender los visados de aquellos turistas que hayan tenido que retrasar su vuelo en caso de erupción.

Diez aeródromos servirán como alternativa para los aviones que incluyen en su ruta al aeropuerto internacional Ngurah Rai, en la isla de Bali, explicó hoy el ministro de Transporte, Budi Karya Sumadi, en un comunicado.

La Agencia Nacional de Gestión de Desastres (BNPB, en indonesio) elevó la alerta de erupción del volcán Agung el viernes al nivel 4 (él máximo), tras un incremento constante de la actividad volcánica que ha provocado cientos de sismos, el más intenso -de magnitud 4,3- registrado hoy a las 13.12 hora local (05.12 GMT).
El director de información de la BNPB, Sutopo Purwo Nugroho, indicó ayer que Agung se encuentra en una "fase crítica", según los parámetros observados por el puesto de vigilancia del volcán que sugieren que el magma sube hacia la superficie.
El cráter continúa expulsando una columna de vapor de agua de entre 50 y 200 metros de altura, según el Centro de Vulcanología y Mitigación de Peligros Geológico (CVMPG), aunque es impredecible el momento en el que podría entrar en erupción.
El número de evacuados de la zona de seguridad del volcán, que se extiende en un radio de entre 9 y 12 kilómetros alrededor del cráter, ha aumentado a más de 82.800, distribuidos en más de 370 refugios en 9 distritos, según la Cruz Roja.
"Ya podemos ver que en el futuro va a haber grandes problema, son solo cálculos, ahora no hay, pero en el futuro puede haber necesidades como el acceso a agua potable", dijo a Efe la portavoz de la Cruza Roja, Ena Liya Sudartama.
En tres de los centros para refugiados en los distritos de Karangasem, en el este de la isla y donde está el volcán, y Kunklung el número de evacuados supera los 3.000, distribuidos sobre esterillas en carpas y edificios públicos, en su mayoría abarrotados.
Sudartama señaló también que faltan medios apropiados para protegerse de la ceniza volcánica, como máscaras protectoras de polvo.
Las autoridades locales afirmaron que no hay peligro para los turistas fuera de la zona de seguridad y el aeropuerto internacional de Bali Ngurah Rai continúa operando con normalidad.
El BNPB indicó el jueves pasado que los temblores actuales son similares a los sucedido en ocasiones anteriores a la erupción del monte Agung en 1963, que duró casi un año y causó mas de 1.100 muertos.
Bali es el principal destino turístico de Indonesia con una afluencia mensual de unos 200.000 turistas extranjeros, según datos oficiales.

En tres de los centros para refugiados en los distritos de Karangasem, en el este de la isla y donde está el volcán, y Kunklung el número de evacuados supera los 3.000, distribuidos sobre esterillas en carpas y edificios públicos, en su mayoría abarrotados.

El archipiélago indonesio se asienta dentro del denominado "Anillo de Fuego" del Pacífico, una zona de gran actividad sísmica y volcánica que es sacudida por miles de temblores al año, la mayoría de escasa magnitud.