Pilar Cuesta

Pilar Cuesta: "La insularidad penaliza la visibilidad del talento femenino en el resto del territorio nacional"

Pilar Cuesta Loño es Letrada del Consejo de Estado y Administrador General de la Comunidad Autónoma de Canaria. Con una gran vocación de servicio público e intelectualmente muy inquieta, esta tinerfeña siempre ha sentido un gran interés en influir de manera positiva e inspiradora en "niñas jóvenes, animándolas a perseguir sus sueños y a luchar por alcanzar las metas que se propongan". Para aportar su experiencia en esta causa ha participado en numerosas ponencias, mesas redondas, charlas y actos en Colegios Mayores y Universidades.

Tras ser contactada por la Asociación Women in a Legal World (WLW) hace dos años, Pilar entró a formar parte de este proyecto orientado a promover la visibilidad y el liderazgo del talento femenino en el sector legal. La asociación carece de ánimo de lucro y promueve el networking entre mujeres de amplia experiencia profesional, así como el mentoring de jóvenes universitarias para acompañarlas en el diseño de su carrera. Además, impulsa y alberga distintas iniciativas de muy diversa índole: un observatorio de igualdad, una comisión de sostenibilidad liderada por ella misma, así como un foro de consejeras, entre otras.

En esta entrevista al medio digital canario AtlánticoHoy, Pilar Cuesta nos avanza la próxima apertura de una delegación de WLW en Canarias con ánimo de potenciar la visibilidad de las mujeres líderes en las Islas,  proyectar su imagen sobre todo el territorio nacional y favorecer la conexión con otras a través de los muchos proyectos que tienen entre manos. "Creo que en mi tierra hay mucho talento y muchas ganas de hacer cosas, y esta asociación puede ser un instrumento para articularlas", asegura.

 

 

-La tenemos aquí porque va a abrir una delegación de Women in a Legal World en Canarias.  ¿Qué es exactamente este proyecto y por qué es importante la apertura de una sede en las islas?

Women in a Legal World es una asociación que conecta a mujeres dentro del sector jurídico y que tiene como finalidad principal visibilizar el talento femenino dentro del sector legal. ¿Por qué es importante abrir una delegación en las Islas? Principalmente, porque permite a las mujeres que trabajan en el ámbito del sector legal conocerse entre ellas aquí, así como a otras muchas en toda la Península, y porque creo que muchas veces la insularidad penaliza la visibilidad del talento femenino en el resto del territorio nacional. Al final, quieras o no, estar en las islas te aísla un poco profesionalmente. Pienso que es muy interesante traerlo aquí para conectarnos.

 

- ¿Aquí hay una falta de visibilidad de mujeres en el sector legal? ¿En qué se refleja?

Se refleja muchísimo en todos los ámbitos porque, con carácter general, todavía sigue existiendo una infrarrepresentación de las mujeres en puestos de responsabilidad. Nosotras tenemos como uno de nuestros propósitos conseguir que haya una mayor representación de mujeres en todos los ámbitos del sector legal, no solo en el sector público, donde cada vez hay más presencia femenina porque, al acceder por un sistema de oposición, es más fácil garantizarte el acceso porque la capacitación es la misma. Después, la maternidad y la conciliación no penaliza tanto como en el sector privado, pero también queremos estimular la presencia femenina en este sector.

 

Todavía sigue existiendo una infrarrepresentación de las mujeres en puestos de responsabilidad.

 

-¿Cuál es el punto de partida para potenciar esa visibilidad de mujeres del sector legal?

El punto de partida creo que es múltiple. Hay una serie de elementos que son importantes para que esta visibilidad pueda trabajarse o fomentarse de algún modo. Pienso que es muy importante la creación de una red de networking. Muchas veces te preguntan si conoces a alguien de responsabilidad y, al final, es cierto que en el día a día terminas conociendo a más hombres que mujeres, porque es un sector que todavía es más masculino. Desde que formo parte de esta asociación he visto a muchas compañeras no solo ascender, sino también cambiar de trabajos. Ha habido un pequeño pero mayor incremento de mujeres sobre todo en comités de dirección, consejos de administración, etc., y esa conectividad de mujeres líderes en el sector, que se conocen entre ellas, ha ayudado muchísimo a la promoción.

Tenemos programas de mentoring con numerosas universidades, no solo españolas, sino también extranjeras. Tenemos convenios para desarrollos de programas en universidades americanas también. En España con la Universidad de Villanueva, con el Centro de Estudios Garrigues, Icade..., muchísimas. Todos los miembros de la asociación tenemos una trayectoria dilatada, porque para acceder a la asociación tienes que tener una trayectoria profesional amplia, con más de 15 años de experiencia, haber gestionado equipos y desarrollado puestos directivos, etc. Nosotras mentorizamos niñas jóvenes, de los últimos cursos de la Universidad. Yo, por ejemplo, tengo a cinco de distintas universidades y la verdad es que te consultan sus inquietudes, hablamos acerca acerca de muchísimos aspectos de la vida profesional, lo que resulta una experiencia muy enriquecedora para las dos partes porque, a nivel personal, al mentor le obliga a hacer una reflexión de su propia experiencia que, a veces, te da una visión de la realidad que es diferente a cuando la viviste. Yo creo que es muy enriquecedor para ambas partes, pero para ellas es muy estimulante porque les ayuda y orienta mucho en los últimos años de carrera: hacia dónde ir, qué hacer, qué experiencias, a conectar con personas... Luego ellas, a cambio, mentorizan, todo gratuito por supuesto, a niñas que están comenzando la universidad. Nosotras decimos siempre que la educación es la piedra angular del cambio social. Hay que fomentar mucho la adquisición de capacidades. El rigor técnico te garantiza profesionalidad. Soy muy proclive y partidaria a empujar mucho en ese ámbito, a que las personas se profesionalicen mucho porque así siempre es más fácil acceder a aquello a lo que se aspira.

 

Me gustaría traer aquí la asociación en gran medida para eso, para facilitar muchas veces el acceso a recursos sin tener que salir de las islas. En mayo espero que esto esté funcionando.

 

-¿Y cuándo entrará en funcionamiento en Canarias?

Muy pronto. La verdad es que estamos corriendo muchísimo porque la asociación tiene una vida muy corta. No hemos hecho aún tres años y, sin embargo, hemos conquistado muchas cimas. Tenemos unos premios anuales, Women in a Legal World Awards, que han tenido ya dos ediciones, donde hemos premiado a mujeres muy relevantes que han sido referentes en el sector jurídico: la primera presidenta del Tribunal Constitucional, la primera mujer abogado del Estado, la primera Jueza en el Tribunal de Justicia de la Unión Europea... Hemos premiado también a colegios profesionales que implantan planes de igualdad porque creemos que es muy importante identificar referentes femeninos para las próximas generaciones.

Muchas veces tener a personas que han conseguido logros que a ti te gustaría te motiva. Cuando todavía no hay nadie que haya abierto ese camino te preguntas cómo voy a poder hacerlo yo. Muchas veces te disuade, por eso es muy importante identificar los referentes y concienciar. La verdad es que estamos trabajando muchísimo en la asociación y vamos a mucha velocidad, con la misma con la que hemos conseguido abrir esta delegación aquí. El acto de presentación es el próximo 16 de abril en el Casino, que nos ha prestado gratuita y generosamente sus instalaciones. A partir de ese momento nos pondremos a trabajar muchísimo. Me estoy conectando con instituciones y mujeres juristas que conozco no tanto por experiencia personal, pues yo he desarrollado toda mi experiencia fuera de Canarias, en la Península, donde me fui muy jovencita, y allí me di cuenta de que muchas veces tienes que irte para poder tener a tu alcance ciertos recursos. Esto cada vez ocurre menos, los tiempos han cambiado mucho, pero me gustaría traer aquí la asociación en gran medida para eso, para facilitar muchas veces el acceso a recursos sin tener que salir de las islas. En mayo espero que esto esté funcionando. Ya he hablado con la Universidad de La Laguna y quiero empezar a trabajar juntos programas de mentoring y empezar a crear comisiones de estudios aquí, de todos los temas que puedan inquietar a sus compañeras.

 

-¿Qué planes estratégicos promueven desde WLW tanto en igualdad como en sostenibilidad, que es la parte que coordina?

Nosotras estamos muy comprometidas con el tema de igualdad y diversidad porque la igualdad es una necesidad por razones de justicia social. La representatividad en todos los ámbitos no es otra cosa que un reflejo de la realidad social en la que prácticamente somos 50/50. Creo que tiene que haber una representatividad hombre/mujer es esos términos. También promovemos mucho mucho la diversidad vinculada con la igualdad porque la diversidad es un elemento muy enriquecedor. Las mujeres tenemos capacidades, recursos y herramientas distintas de los hombres y complementarias. Lo mismo ocurre con las trayectorias personales y profesionales. Creo mucho en la diversidad de origen, ideología, experiencias personales y profesionales, que aportan siempre un enfoque distinto y eso enriquece  y redunda no solo a nivel profesional, sino también financiero. Muchos informes acreditan y evidencian que cuanto más diversa es la composición de los órganos de dirección de las empresas, mayor es la rentabilidad a medio y a largo plazo. Creo que son razones de peso. Luego estamos muy vinculadas, y yo personalmente, con el tema de las sostenibilidad. Creo que el mundo ha cambiado, que hemos tomado conciencia de que los recursos son finitos, que estamos aquí de paso, pero el planeta sigue, y que deberíamos de ser muy conscientes de que muchas veces las decisiones que tomamos hoy condicionan el futuro de generaciones posteriores.

Hemos creado una comisión de sostenibilidad que yo lidero. Estamos trabajando mucho. Ahora estamos realizando un informe sobre gobierno responsable, analizando cómo se pueden implementar todos los puntos de la agenda 20-30 de la ONU, cómo se puede vincular con la responsabilidad social corporativa... Creo que por ahí hay un mundo que transitar y la verdad es que, personalmente, me apasiona y estoy muy convencida de la necesidad del cambio en la forma de producción, de consumo, de la mayor toma de conciencia del efecto que nuestra existencia tienen sobre la naturaleza.  Es un sector sobre el que me encantaría poder trabajar aquí en Canarias, donde la naturaleza es tan importante y es, además, uno de nuestros recursos esenciales para nuestra forma de vida que es en gran medida el turismo. En Canarias la asociación puede tener mucha repercusión y determinadas comisiones como esas pueden tener un futuro muy bonito y exitoso en cuanto a resultados visibles.

 

Habría que establecer mecanismos flexibles en los que cada uno pueda organizarse no de forma imperativa, sino como mejor le convenga, pues esa flexibilidad laboral ayuda mucho a mejorar esa conciliación y, con ello, a mejorar los temas de igualdad y facilitar la presencia femenina.

 

-Por otro lado, la pandemia ha acrecentado las desigualdades en numerosos ámbitos como la igualdad de género, la pobreza o la sostenibilidad. ¿Por qué cree que sucede esta situación y cómo cree que se debe revertir?

Considero sinceramente que la pandemia ha penalizado e influido negativamente en la igualdad porque al final, con carácter general por supuesto, hay un mayor porcentaje de puestos de trabajo en situación de riesgo que están desempeñados por mujeres. Cuando hay una situación crítica como la que ha ocurrido con la pandemia, el paro que se produce, la destrucción de empleo, tiene lugar en esos puestos de trabajo de riesgo, que están desarrollados por mujeres. Al mismo tiempo, cuando en una pandemia como la de ahora hay enfermedad, las mujeres tenemos siempre una tendencia ancestral, y probablemente también íntima, consustancial a nosotras, o a muchas, a cuidar o a renunciar para cuidar a mayores, a pequeños o a iguales. Entonces, eso también penaliza al final a la mujer. Además, está el tema del trabajo en casa, donde sigue existiendo una mayor sobrecarga de la mujer que del hombre en las tareas domésticas y las responsabilidades. A veces es mental, no una cuestión practica sino intelectual, de ocupación con cosas que también penalizan. Un sumatorio de elementos que, finalmente, en esta circunstancia, hacen que las mujeres salgan desfavorecidas.

¿Cómo arreglarlo o corregirlo? Sin duda, estamos todos intentando trabajar en ese sentido, poniendo nuestro granito de arena como mejor se puede. Creo que hay que tomar muchas medidas en muchos ámbitos, ayudar con la regulación de la conciliación, ayudar porque ya no es un tema de compromiso en casa, de la pareja, que desde luego lo es, sino que muchas veces, incluso comprometiéndose los dos por igual, tenemos un ritmo de trabajo tan disparatado, unos horarios tan descabellados y un sistema en el que es muy difícil tener hijos y que los padres trabajen los dos. Lo digo desde la experiencia personal. Yo tengo hijos, mi marido trabaja, y todos intentamos aportar y ayudar, pero es un día  a día complicado, con mucha exigencia, y hay que avanzar en esos temas: conciliación, control horario, introducir mucho el teletrabajo... Creo que el teletrabajo reporta muchos beneficios. Siempre había habido una duda sobre si realmente se trabajaba o no. Creo que la experiencia que hemos vivido este último año ha acreditado que no solo se trabaja, sino incluso más. Quizás habría que establecer mecanismos flexibles en los que cada uno pueda organizarse no de forma imperativa, sino como mejor le convenga, pues esa flexibilidad laboral ayuda mucho a mejorar esa conciliación y, con ello, a mejorar los temas de igualdad y facilitar la presencia femenina.

 

-En Women in a Legal World (WLW) promueven la ‘igualdad sostenible’. ¿Qué es exactamente y cómo se concibe?

La igualdad sostenible es fundamentalmente el intento de incorporar los criterios de igualdad en todas las tomas de decisiones que puedan tener efectos a medio y a largo plazo. No solo igualdad por el hecho de lograrla ahora, a corto plazo, porque muchas veces las medidas y enfoques son cortoplacistas. El problema de las cosas es que se persevere, se asienten y que ya sea una realidad estable y equilibrada para el futuro. Hemos acuñado el concepto de igualdad sostenible por eso, entre otras muchas cosas, porque queremos integrarlo como un elemento consustancial a las tomas de decisiones en el sector público y privado que ya conlleven las medidas que se pueden adoptar en el momento, que tengan consecuencias favorables a medio y largo plazo para la igualdad.

 

-Parte de la labor de WLW es el asesoramiento a jóvenes del sector. ¿Qué tipo de asesoramiento le hubiera gustado recibir cuando comenzaba en el mundo laboral?

Cuando empecé eché mucho de menos conocer a personas que hubieran hecho lo mismo que yo, por ejemplo. Soy la primera persona en Canarias que ha sacado la oposición que tengo, que me encanta, me apasiona y me parece maravillosa, pero no conocía nadie que lo hubiera hecho. Para mí fue difícil enfrentarme a ese reto tan grande y tan sola. No esa soledad diaria, pues tuve muchísimo respaldo, por supuesto, con mis preparadores y mis compañeros..., pero no tener a alguien que te diga que ha pasado por esta experiencia, y que la misma consiste en esto. Tuve la experiencia de mis padres. Los dos fueron opositores y te decían: "esto es muy duro, vas a pasar por estas etapas, por supuesto..." Pero quizás alguien que no sea del entorno familiar te va a dar un consejo distinto siempre. Eso lo eché en falta.

Conozco referentes de mujeres canarias súper potentes que me inspiraron sin duda y siempre fueron accesibles para mí, pero me gustaría que hubiera muchos más porque, cuantos más haya, más inspirador resultará para todo el mundo y más accesible también. Quiero que haya mucha gente, que sean muy accesibles, que cualquier niña que quiera hacer cualquier cosa tenga a quién acudir para  preguntarle qué puede hacer. Siento también a veces ese impuso, ese ánimo y esa fuerza, porque a veces lo que te falta es fuerzas para seguir, ánimos, alguien que te aliente en ese camino. La toma de decisión creo que es íntima. No soy partidaria de empujar a la gente a tomar decisiones que puedan condicionar su vida y no estar contentos con el resultado, pero si alguien quiere hacer algo, sí soy muy partidaria de entrar y de empujar en ese sentido porque los sueños hay que lucharlos e intentar conquistarlos con toda la fuerzas. Si luego no salen, no son para ti, pero creo que en Canarias va a se muy positivo tener dentro esos referentes, sin tener que salir fuera. Tener gente que te pueda dar un consejo, facilitar una lectura, poner en contacto con alguien... Eso es lo que me gustaría que ocurriera con Women in a a Legal World aquí, en Canarias.

Me hace ilusión que trascienda que a las niñas hay que estimularlas, darles patrones que las inspiren y las disuadan del corto plazo, que es muy tentador siempre, y a veces tenemos unas preocupaciones nimias que no nos permiten levantar la vista. Hay que levantar la vista y mirar lejos en el horizonte porque la vida es muy larga y a veces vale la pena hacer ciertos esfuerzos para tener una realización personal y profesional muy grata y enriquecedora.