“Nunca dejaré la política porque es parte intrínseca de mi personalidad”

Eligio Hernández Bolaños es concejal en la oposición en el Ayuntamiento de Santa Cruz por Sí se puede, “un partido  que emergió de la conjugación de varias sensibilidades que encajan directamente con mi ideología”. Nacido en 1980 reconoce que en su familia siempre se ha vivido la política con intensidad (su padre fue además Fiscal General del Estado). Ante las elecciones municipales del próximo año, considera que es el momento de que Coalición Canarias deje gobernar en la capital después de 40 años.

- ¿Cómo fue su aproximación a la política?
- En mi familia, sobre todo a través de mi padre, siempre se ha vivido la política con intensidad. Por un lado, el origen social de mi familia, tanto materna como paterna, ha estado muy presente en mi educación, donde se me inculcaron valores como la humildad y la honradez, y se me impregnó de una profunda sensibilidad ante la desigualdad y la injusticia social. Y, por otro lado, no sé si influenciado por el hecho de haber vivido entre tres islas –mi madre es grancanaria, mi padre herreño y yo tinerfeño-, mi profundo interés por todo lo que tiene que ver con Canarias, han sido los principales motivos de mi aproximación a la actividad política. 

Eligio Hernández en AtlánticoHoy | AH

- ¿Qué le ofrece Sí se puede para que encaje con su personalidad?
- Sí se puede es un proyecto sociopolítico que nació de la conjugación de varias sensibilidades que encajan directamente con mi ideología: el ecologismo, entendido como la necesidad de conformar una sociedad que produzca y consuma sin atentar contra nuestro planeta; las convicciones progresistas y transformadoras, fundamentales para construir una sociedad más justa e igualitaria; y por último, la visión autocentrada de Canarias, o lo que es lo mismo, el hecho de que sea una organización de estricta obediencia canaria con un pensamiento anclado a la realidad de nuestro pueblo.

. Si tuviera que dejar la política, ¿hacia dónde enfocaría su ocupación?
- Nunca dejaré la política porque es parte intrínseca de mi personalidad. No obstante, como entiendo que la pregunta se refiere a mi actual labor de concejal, debo decir que mi dedicación no es profesional, así que nunca dejé mi actual ocupación, en la que llevo casi doce años, así que cuando termine mi actividad política en el Ayuntamiento de Santa Cruz mi idea es continuar en mi actual puesto de trabajo.

- En una sesión de autocrítica, ¿qué reconocería usted que podría hacer mejor?
- Además de querer dedicarle más tiempo a mi actividad política, la cual tengo que compaginar con mi vida laboral y personal, considero que soy una persona a la que le cuesta, por mi carácter, llegar a la gente, trabajar de una manera más continuada con los colectivos y asociaciones que forman parte del tejido social de Santa Cruz.  

- ¿Qué es lo que usted eliminaría sin dudarlo de la política?

- En la actividad política, tanto en la institucional como en los partidos, existen los mismos vicios, con sus particularidades, que hay en la vida y en la sociedad en general, así que sería deseable desterrar o al menos corregir cualquier aspecto negativo. Por supuesto, el hecho de poder gobernar y asumir un poder ejecutivo, además de dar la posibilidad de tomar decisiones relevantes que repercuten sobre la vida de las personas, también sitúa a quienes gobiernan en una posición en la que es más fácil corromperse; en este sentido, habría que eliminar todo lo relativo a la corrupción política.

"Es insólito, y probablemente se trata de un hecho excepcional, que, entre todas las ciudades grandes y medias del Estado español, Santa Cruz sea de las pocas donde no haya habido alternancia, que durante todo este periodo democrático (40 años) siempre haya gobernado ATI-CC está suponiendo que Santa Cruz esté en el vagón de cola en muchos aspectos"

- ¿Cuáles son las mayores satisfacciones que recibe de su quehacer diario?
- El hecho de que muchas personas hayan confiado o no en Sí se pude con su voto, se sientan satisfechos y orgullosos de nuestro trabajo. El poder ser la voz de las reivindicaciones y anhelos de mucha gente, además de una gran responsabilidad, es sin duda algo muy satisfactorio. Por supuesto, cuando nuestras iniciativas tienen repercusión sobre la vida de las personas, también es muy reconfortante.

- ¿Qué es lo más ingrato?
- La impotencia de no poder llevar a cabo nuestras ideas y proyecto de Santa Cruz, saber que tenemos los argumentos, el rigor y la capacidad de gestionar, y la ilusión por mejorar nuestro municipio, pero estar limitados por nuestro papel de oposición. Este hecho también genera frustración al no poder atender o resolver demandas ciudadanas justas.

-¿Se es político 24 horas al día?
- La verdad es que prácticamente no he cambiado nada de mi vida ni de mi personalidad por el hecho de ser concejal, aunque sí es cierto que soy consciente de mi relativa proyección pública, y que por lo tanto no puedo actuar, hablar o comportarme de la misma forma que si fuera una persona anónima.

- ¿Cuál es el principal cambio que según usted necesita Santa Cruz?
- Que Coalición Canaria en particular, y la derecha en general, deje de gobernar. Es insólito, y probablemente se trata de un hecho excepcional, que, entre todas las ciudades grandes y medias del Estado español, Santa Cruz sea de las pocas donde no haya habido alternancia, que durante todo este periodo democrático (40 años) siempre haya gobernado ATI-CC está suponiendo que Santa Cruz esté en el vagón de cola en muchos aspectos, fruto del cortoplacismo, la corrupción, y la falta de ilusión y de altura de miras de quienes gobiernan desde hace tanto tiempo.

- ¿Qué espera de las próximas elecciones municipales?
- Espero y deseo que Sí se puede, junto con otras organizaciones progresistas potencialmente aliadas, consiga un resultado muy positivo, y que este nos permita sumar con otros partidos con ambición e ilusión, para que Santa Cruz tenga un gobierno que apueste de verdad por los servicios públicos, que es la mejor forma de alcanzar una sociedad más igualitaria, a la vez que más participada y moderna.