Nueve juveniles y dos ‘esquiroles’

Luis Padilla nos recuerda en el periódico digital Atlántico Hoy, el encuentro del 9 de septiembre de 1984 en Riazor donde el Tenerife jugó con nueve juveniles y dos esquiroles
Milenkovic; Mon, José Antonio, Quique Medina, Manolo; Plasencia, Gregorio, Andrés; Víctor, Milardovic y Correa (Santi, 60’). Esa fue la alineación del Tenerife en la segunda jornada de la temporada 84-85 en el campeonato Nacional de Liga de Segunda División. El recién nombrado técnico del equipo blanquiazul, el yugoslavo Dragoljub Milosevic, apostó por ellos para medirse el 9 de septiembre de 1984 al Deportivo de La Coruña en Riazor. ¿Es usted un veterano seguidor blanquiazul y no le suena ni esta alineación ni estos jugadores? No se preocupe. La mayoría de estos futbolistas no volvió a jugar con el primer equipo. Porque ese domingo, el Tenerife empató (2-2) en Riazor con nueve juveniles y dos esquiroles en una jornada en la que los clubes respondieron a la huelga de jugadores convocada por la AFE (Asociación de Futbolistas Españoles) con el envío de equipos compuestos por juveniles o aficionados.

La medida de los clubes supuso un duro golpe para el sindicato, ya que en la huelga previa –organizada la temporada anterior– se había logrado paralizar la competición. Esta vez, los clubes dijeron que no se paraba y hubo Liga. Además, los dirigentes de tres de los 38 clubes de las dos máximas categorías (en un tiempo en el que sólo había 18 equipos en Primera División), los de Cádiz, Sabadell y Tenerife, exigieron participar a sus jugadores extranjeros, que no estaban afiliados a la AFE. Tras haber perdido en casa (2-3) en la jornada inaugural, el club blanquiazul forzó la presencia de dos profesionales para tratar de obtener una ventaja que al final no fue tanta. Eso sí, los yugoslavos Milenkovic y Milardovic –conocidos como 'Paquetovic' y 'Petardovic' por las murgas del carnaval tinerfeño– fueron los protagonistas del choque.

El portero, porque se comió el primer tanto del Deportivo a los diez minutos de partido tras un suave remate de Ramón. Y el delantero, porque fue el autor de los dos goles de su equipo, uno de ellos de penalti. El otro, el que supuso el definitivo 2-2, lo marcó a un minuto del final, al cabecear una falta lateral. Además, ambos fueron abucheados cada vez que tocaban el balón por los casi cinco mil espectadores que acudieron a Riazor y que animaban a su equipo al grito de “Fabril, Fabril”, pues ese era el nombre de su filial. También hay que añadir que con el Tenerife jugó ese día Enrique Medina Rodríguez (Tenerife, 1967), conocido en el mundo del fútbol como Quique Medina. Cuatro meses más tarde, cumplidos ya los 17 años, volvió a alinearse en el primer equipo –en El Helmántico y ante el Salamanca–, pero esta vez rodeado de profesionales. Acabó el curso como titular indiscutible y permaneció siete temporadas en la entidad.

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Plantilla 84-85

Con 19 años, Quique Medina ascendió a Segunda División con Martín Marrero en el banquillo. Y con apenas 21, vivió el salto a la élite en el Villamarín. Dos años después abandonó el club en silencio, tras disputar 208 partidos oficiales como blanquiazul. El primero de todos fue aquel que jugaron nueve juveniles y dos esquiroles en Riazor.