Nueva estrategia antiterrorista: control a retornados, cárceles y financiación

El Gobierno ha puesto en marcha un nueva Estrategia Nacional contra el Terrorismo para 2019-2022, con el foco puesto en los retornados, la radicalización en las cárceles y la financiación de la actividad terrorista y proselitista, sin olvidar la atención a las víctimas y la construcción de una narrativa propia para España.

Publicada este martes en el Boletín Oficial del Estado (BOE), esta estrategia, que fue aprobada por el Consejo de Seguridad Nacional el pasado 21 de enero de 2019 para sustituir a la que caducó en 2017, ha sido coordinada por el Ministerio del Interior a través del
Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y el Crimen Organizado (CITCO).
Con la participación de varios ministerios, el dirigido por Fernando Grande-Marlaska ha querido tener en cuenta en su diseño las aportaciones de un grupo de expertos del ámbito universitario, de la sociedad civil y de las víctimas del terrorismo.
"Nos enfrentamos con lo mejor a la peor amenaza para la libre convivencia ciudadana. Y lo hacemos con determinación, firmeza y mirando al futuro con esperanza", subraya Marlaska en el prólogo del documento, de 78 páginas.
Por primera vez se hace pública una estrategia antiterrorista, si bien el documento no recoge los aspectos más operativos que, por lógica, tienen que ser más reservados.

La radicalización, el extremismo violento, la captación y el adoctrinamiento con fines terroristas forman parte de las amenazas que han adquirido un mayor protagonismo.