Nina Kraviz: brillante, genuina, indomable…

La presente edición del I Love Music Festival traerá hasta Tenerife, una vez más, a algunas de las principales figuras de la música electrónica. Será, como es norma de la casa, una jornada larga, intensa, con su propuesta exclusiva de cuatro escenarios que generan una experiencia única, con un desfile artístico que se completa con un total de 25 djs.

Las entradas para esta cita del 30 de marzo, a precio de 55 euros (con barra libre), ya se pueden comprar a través de la web www.farraworld.com, además de los habituales puntos de venta físicos: Jack and Jones, Siam Mall, Fitenia surf shop y Cines Gran Sur. De la misma manera, para esta ocasión los interesados podrán contar con un servicio de transporte de ida y vuelta desde Magma Arte & Congresos (Adeje) por 5 euros.

El universo presente de I Love Music contará con Nina Kraviz, La Dj Techno, femenina, número 1 del mundo y una de las figuras claves para entender el magnífico estado de salud de la electrónica actual. Kraviz atesora tanto talento como expectación genera su figura, con seguidores que la endiosan y que la señalan como la gran diva del Techno, por sus exclusivos shows. Sesión a sesión está construyendo parte de la historia de la música electrónica contemporánea.

Ella, de origen ruso, pero influenciada desde temprana edad por la cultura musical que le llegaba de Europa y Estados Unidos, no llegó a situarse al control de los platos por casualidad. Bebió de los gustos musicales de su padre, por aquel entonces ligados al soul, funk y el rock… hasta que la magia de la radio le dio a conocer los primeros sonidos electrónicos a través del acid house.

Profundizando en su gusto por la música poco a poco fue entrando de lleno en referencias que le llegaban desde ciudades pujantes entonces como Detroit o Chicago. Su vida quedó enfocada en buena parte a finales de la década de los 90 en su pasión por la electrónica, aunque lejos aún de adoptar una relación profesional.

Su traslado a Moscú como residencia habitual terminaría por reorientar su vida. De coleccionista de vinilos mutó a Dj profesional y fue entonces cuando empezó a emerger una figura que terminó como referente mundial, no sin un arduo trabajo y en muchas ocasiones salvando disputas con compañeros de profesión que recelaron de darle los galones que su categoría ya demandaba desde pronta edad.

En la cabina de dj, Nina Kraviz maneja un amplio registro; tomando como base el house más clásico es capaz de asomarse con elegancia y contundencia a propuestas como el techno y el acid house. Esta versatilidad le ha servido para ganar un reconocimiento como dj rompedora y conquistadora de fieles. Su show se completa con una puesta en escena provocadora e hipnótica, en el que el baile, la sensualidad y la magia están garantizados.