El Belén de la ferretería que recomiendan los turistas

El Belén es una de las tradiciones con mayor arraigo en las Islas, lo que lo convierte en un atractivo indudable para todos los ciudadanos, locales o turistas, que en estas fechas se dejan envolver por el espíritu navideño. 
La décima edición de la Ruta de Belenes de La Orotava incluye este año uno muy especial que destaca, entre otros aspectos, porque se lo recomiendan unos a otros los propios turistas que pasan estas señaladas fechas en Canarias. Se trata de la representación del tradicional 'nacimiento' ubicado en la Ferretería Orotava

Esteban García Morales es el propietario de esta obra maestra, además del dueño de este negocio que acaba de ser homenajeado en el municipio por tratarse de una de las ferreterías más antiguas de Canarias, con más de 100 años de historia. 
Aunque resulte inusual que un inmueble del sigo XVI, destinado principalmente a la venta de herramientas y diverso material, acoja en su interior un pesebre tradicional canario, los visitantes coinciden año tras año en que se trata de uno de los belenes que más les han llegado al corazón por el trabajo que esconde cada pieza, el esmero en su colocación y el detalle cuidado al máximo, con una profundidad e interiores dotados del más mínimo detalle.
Esteban García relata a AtlánticoHoy la historia de este Belén y todo lo que rodea a esta afición que le ha llevado a ser mencionado en varias webs turísticas como Tenerife.co.uk o DViajeEnViaje, entre otras, tras el constante incremento de visitantes extranjeros cada año así como las recomendaciones recibidas.
Image
Figuras del Portal de Belén | IMAGEN AH

"Mi afición es el belenismo", explica Esteban García, quien admite que le dedica todo el tiempo que puede, incluso hasta las dos o tres de la mañana durante muchos días. "Yo lo comparo con un libro. Siempre quieres terminarlo, esto es igual", señala Esteban. 
Cada figura puede costar unos 100 euros, pero para él, "hay personas que se gastan el dinero en el fútbol, mientras que yo me lo gasto en esto", defiende el belenista. 
Comenzó poniendo un pequeño portal a la entrada de su ferretería pero "necesitábamos ese espacio y ya se nos quedaba pequeño", reconoce. Así que decidió hacer un listado y le pidió a su artesano de confianza,  que se encarga de hacer las piezas por encargo, que comenzara a diseñárselas poco a poco.
Image

La Concepción en el Belén | IMAGEN AH

Reclamo comercial
Con tanta competencia con las grandes superficies, Esteban señala que el instalar un belén en su interior "es un reclamo comercial, la astucia para atraer a más público". "Si entran tres, uno compra y los otros dos se quedan con lo que han visto", afirma el propietario. 
Asimismo, el ferretero narra que en una ocasión "un señor vino con su familia desde Santa Cruz para ver el Belén y su mujer vio unos quinqués iguales a los que tenía su madre. A los días regresó a buscarlos pero ya no quedaban y al final le di unos que tenía yo guardados. El cliente quedó tan agradecido que se llevó 300 y pico euros de cosas que necesitaba, como un taladro para su hijo", cuenta sonriente.
Image
El interior es una parte importante | IMAGEN AH

A pesar de que ya tiene un nacimiento a la entrada del establecimiento, el de dentro es "la joya de la corona", asegura. "Ante él desfilan hasta 5.000 personas durante la Navidad", cantidad que se incrementa cada año. 
Este belén abre sus puertas del 1 de diciembre al 5 de enero y el que se acerque hasta allí podrá disfrutar, además, de una narración que cuenta, de fondo, lo acontecido en el nacimiento así como la posterior ofrenda de los Reyes Magos.
Otra de las cualidades de este belén es que es enteramente artesano. "Las figuras son hechas a mano por un artesano que pertenece a la asociación de belenistas". "Al ser artesanía no hay dos figuras iguales", subraya el ferretero. 
Durante el recorrido, los visitantes pueden observar con todo lujo de detalles "la casa de campo, los interiores con la radio, los espejos o el queso, las venas de los animales, la yunta con el hombre arando, la señora embarazada o la Concepción de La Orotava, todos vestidos con el traje típico", muestra Esteban.

Una casa con cinco siglos de historia

Desde hace 113 años, en la Calle La Carrera número 16, se encuentra La Ferretería Orotava, aunque todo el inmueble tiene en realidad más de cinco siglos, uno de los más antiguos junto la Iglesia o la Casa de Los Balcones. "Son casas que tienen su encanto, y ésta en concreto está en un sitio estratégico, enfrente del ayuntamiento.
Costó 1.420 pesetas de la época", señala Esteban.  

Su historia simboliza el trabajo diario, el apoyo, la buena voluntad y la confianza, cualidades todas ellas que se aunaron para hacer el sueño de Esteban García realidad: seguir al frente de este negocio cuando lo iban a cerrar, pese a no poder permitirse los gastos del traspaso. Una historia humana única, como lo es esta ferretería.

Image

Esteban con el contrato de 1904 | IMAGEN AH

La ferretería fue fundada por Félix Reyes Martín, pero al principio era una tienda de víveres "como las que había antes, que lo mismo vendían un kilo de garbanzos que de clavos o de jabón. Después sí que se especializó en ferretería", apunta. 
La ferretería llegó a ser una de las referentes en Tenerife por sus servicios especializados. Estaban García cuenta que antes la pintura se hacía a mano, a ojo del cliente, y ellos dominaban este arte y hacían todo personalizado y, en consecuencia, único. "El trato tan directo que es lo que nosotros queremos seguir potenciando, que además esta desapareciendo", comenta. 

La ferretería pasó del padre a sus dos hijos, Miguel y Manuel, pero cuando cumplió 100 años, los hijos de los dueños no querían seguir en el negocio familiar ."Un día me dijo que subiera al terminar. Yo pensaba que me iban a despedir para ya cerrar pero, en lugar de eso, me preguntó si yo quería continuar con la ferretería. Se me vinieron muchas cosas a la cabeza, pero le dije que no tenía dinero. Me dijo que le fuera pagando cuando pudiera, todos los meses. Pusimos una cuota fija mensual y en tres años le pague la cuantía", señala Esteban.

Image

La casa es alquilada desde hace muchos años. "Fuimos a hablar con su dueño Don Miguel, el anterior propietario, y yo porque existía un contrato verbal desde hacía 100 años.

Don Manolo, que así se llama el dueño de la casa, me dijo que él quería que me ganara la vida con la ferretería y que el precio del alquiler lo pusiera yo. Así como suena. Ha sido todo muy familiar", narra Esteban.

El negocio sigue siendo familiar. "Yo estuve primero de empleado desde el 1979 hasta el 2004, 25 años. Y ahí cogí yo el relevo. Llevo 13 años. Es una empresa familiar con mi mujer, mi hija Marta y María", termina el ferretero.  

Un belén único