Pedro Sánchez con la vista puesta en la ponencia del 39 Congreso Federal

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, quiere que la ponencia marco del 39 Congreso Federal sitúe en el año 2011 el declive electoral del partido, suprima la referencia a las derrotas históricas de 2015 y 2016 y reconozca que en esos comicios los socialistas evitaron el sorpaso de Podemos.

Sánchez pretende eliminar del documento oficial del congreso la idea de que "tras abandonar el gobierno a finales de 2011 el PSOE ha encadenado los dos peores resultados de su historia en las elecciones de diciembre de 2015 y junio de 2016", con él de candidato.

"Intentamos poner los puntos sobre las íes sobre la evolución electoral del partido", ha reconocido uno de los coordinadores del programa político de Sánchez, eleconomista Manuel Escudero, en la presentación de las 84 enmiendas que los "sanchistas" quieren introducir en la ponencia elaborada por la gestora.

La interpretación de los resultados electorales del PSOE ha sido uno de los motivos de discrepancia entre Sánchez y sus adversarios durante los últimos tres años, ya que estos le responsabilizaban de las derrotas; incluso su principal rival en las primarias, Susana Díaz, hizo de ello uno de los ejes de su campaña, mientras que el entorno de Sánchez pone el acento en los 4,5 millones de votos perdidos por Zapatero.

La enmienda de Sánchez no solo suprime la referencia expresa a sus malos resultados históricos, sino que reivindica que "la espectacular difusión de los movimientos del 15M, la aparición de Podemos y Ciudadanos y la intensa campaña mediática diseñada por la derecha económica y política para hacer un sandwich al PSOE y formar el sorpaso por Podemos no ha logrado el objetivo de relegar al PSOE".

Aunque el texto que propone Sánchez reconoce que en las elecciones de 2015 los socialistas perdieron 1,5 millones de votos respecto a 2011, destaca que recuperó 2 millones respecto a las europeas de 2014, y que en la repetición electoral de junio de 2016 se produjo una "ligera remontada de 0,6 %" en porcentaje de voto, con una menor participación y la pérdida de 120.000 votos".

En sus enmiendas, Sánchez traslada también a la ponencia su visión crítica con la abstención a la investidura de Rajoy, a la que se refiere, sin nombrarla, como una posición que "se limitó a dejar el camino expedito al PP en unos momentos en que los españoles están especialmente sensibilizados ante las agresiones sociales y laborales, y los escándalos de corrupción que azotan al PP, sin olvidar la crisis territorial que se sufre en Catalunya"
El senado
Según fuentes próximas al recién proclamado líder socialista, Pedro Sánchez descarta la posibilidad de ser senador para tener voz en el Parlamento y debatir cara a cara con el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

Para poder ocupar un escaño como senador autonómico, Sánchez, que milita en el PSOE de Madrid, debería haber sido elegido diputado en el Parlamento regional.

El secretario general electo del PSOE, que podría ser senador autonómico por otra comunidad, ha descartado esta posibilidad, según dichas fuentes.

Pedro Sánchez, elegido el domingo secretario general del PSOE por los militantes en las primarias frente a Susana Díaz y Patxi López, es el primer líder de los socialistas elegido en democracia que no es diputado.

Hasta ahora, todos los secretarios generales del PSOE en democracia eran diputados: Felipe González, Joaquín Almunia (1997), José Luis Rodríguez Zapatero (2000), Alfredo Pérez Rubalcaba (2012) y el propio Sánchez (2014).