David Minguillón: “Hace falta más consciencia de la importancia del arte en la vida”

El guitarrista David Minguillón llegará a la Sala de Cámara del Teatro Leal el próximo día 20 de agosto (20:30 horas) con su proyecto solitario como dominador de las seis cuerdas, como un músico que abarca los más diversos estilos, desde la música clásica y el jazz hasta el flamenco y proyectos sinfónicos.

- ¿Qué ofrecerá en su próximo concierto en el Teatro Leal?
- Este próximo concierto será una presentación de lo que se ha ido gestando en estos últimos años. Han sido tiempos muy intensos de reflexión y de búsqueda de un sonido que trascienda los estilos y las etiquetas de cualquier tipo. Una expresión de la libertad a través de la música, una invocación a la imaginación, la intuición y una respuesta al anhelo de disolver los conceptos de cualquier tipo.

En estas últimas composiciones estoy incorporando la voz como soporte melódico, algo que siempre he tenido el deseo de explorar y algunas herramientas nuevas como pedales de loop y efectos. Además tendré el placer de estar arropado en el escenario de grandes amigos y músicos que admiro y que me han acompañado en mi carrera desde mis inicios, como son el caso de la percusionista Nuria Herrero y el flautista Pablo Díaz. También estarán conmigo algunos miembros músicos de la familia, mi padre Francisco Morales, gran fuente de inspiración y  grandísimo cantautor y mi hermano Adrian García una joven promesa del piano en España. Será un concierto único dedicado a la música, en el significado más amplio de la palabra. Ritmos, paisajes y armonías de diversas partes del mundo.


"Los últimos tiempos han sido muy intensos de reflexión y de búsqueda de un sonido que trascienda los estilos y las etiquetas de cualquier tipo"

- ¿Cómo es el proceso de composición de sus canciones?
- Diría que mi manera de componer es bastante intuitiva, considero que junto con la imaginación, es una de mis virtudes y de alguna manera simplemente dejo que la vida haga su trabajo, hable por si sola. Yo solamente escucho y canalizo lo que haya en cada momento para poder así abrirme al proceso alquímico de las cosas.  Esto suena muy fácil en teoría pero obviamente este proceso está acompañado de numerosas horas al día con la guitarra y de búsqueda del equilibrio entre el juego y la improvisación con el intelecto y la razón.

- ¿Cómo es para usted un concierto perfecto?
- El concierto perfecto para mí sería aquel en el que el sonido me encante, consiga disfrutar de cada nota y olvidar todo lo aprendido. Vaciar mi mente para poder dejar que la música haga su trabajo. El concierto perfecto sería aquel en el que consiga ver la perfección de las cosas tal y como son, sin desear que fueran diferentes, viendo la perfección en cada fallo, en cada error y conseguir a través de la música dibujar un mundo en el que no existan las polaridades, las dualidades y en el que pueda conectar con la gente desde el corazón, desde la paz y la bondad que todos tenemos dentro.

- ¿Qué le llevó definitivamente a la guitarra y no a otros instrumentos como el piano, con el que también ha trabajado?

- De alguna manera siento que el instrumento podría haber sido cualquiera, amo la música en todo su todo su esplendor. Desde que era pequeño me pasaba horas sentado escuchando cantar a mi padre canciones de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, composiciones propias... me quedaba hipnotizado, era como entrar en un mundo de unidad, compasión y amor. Luego él nos puso a mi hermano y a mí en clases de órgano, con Javier Quintero (al que recuerdo con cariño) y unos años más tarde, por unos amigos nuevos en el instituto que tocaban la guitarra pues simplemente me enamoré de ese instrumento. Supongo que se dieron las condiciones para que mi instrumento fuera la guitarra pero ya te digo, sueño con ser percusionista, cantante, flautista, pintor, poeta, etc…

"Creo que los momentos más complicados tienen que ver con la naturaleza de la mente, esa manía absurda que tenemos de compararnos con los demás, de pensar que no somos suficientemente buenos y de castigarnos por cómo somos"

- En toda su faceta de aprendizaje, ¿cuáles han sido los momentos más complicados y cuáles los más gratificantes?
- Creo que los momentos más complicados tienen que ver con la naturaleza de la mente, esa manía absurda que tenemos de compararnos con los demás, de pensar que no somos suficientemente buenos y de castigarnos por cómo somos. Tenemos mucho que aprender de las filosofías orientales en ese sentido. Recuerdo un momento muy duro por ejemplo al acabar la carrera de guitarra clásica y entrar en depresión luego al no saber qué hacer con mi vida. Creo que el modelo de vida que tenemos de basar todas nuestras expectativas en un objetivo en el futuro nos hace sufrir enormemente, además de no vivir en el presente. Los momentos más gratificantes que he tenido no tienen nada que ver con terminar unos estudios o con cumplir objetivos sino con sentirme realizado en el momento a través de la música, sintiendo que estoy aportando algo vital a la sociedad, que estoy trayendo belleza a un mundo en el que hay demasiado odio. Algunas de mis experiencias más gratificantes tienen que ver con tocar en hospitales, en centros de la tercera edad, conciertos de sonoterapia, o conciertos de guitarra con amigos en los que hemos conseguido crear algo juntos, emocionar al público y olvidarnos de nosotros mismos.

- ¿Cuáles son sus referentes dentro de la música canaria?

- Hay un músico en Canarias que admiro enormemente y se llama Kike Perdomo. Para mí es el ejemplo de un total compromiso con la música. Es un alma incansable, capaz de luchar por los derechos de los músicos (algo en lo que tenemos que mejorar mucho en este país) y alguien que ama lo que hace con todas sus fuerzas. Es muy inspirador ver a alguien que después de tantos años de carrera, sea capaz de mantener vivo ese espíritu de motivación, de superación, y de inspiración con la música.

- Desde el punto de vista del artista, ¿qué acciones cree que deben tomar las instituciones en una situación como la actual en la que la actividad casi ha desaparecido?
- Creo que es indispensable apoyar a los artistas locales en estos momentos.  Hacer más hincapié en la educación musical, facilitar subvenciones para la creación/grabación de proyectos, creación de cursos online,  más conciertos al aire libre, en general hace falta más consciencia de la importancia del arte en la vida del ser humano como canalización, expresión de nuestras emociones.