En búsqueda de la solución para el caos de Anaga

El fin de semana pasado salía a la luz pública, una vez más, una situación que no es nueva en los caseríos costeros de Anaga y que arrastran de años atrás. Es el colapso de vehículos y guaguas en la carretera que cruza el Roque de las Bodegas y que afecta directamente a sus colindantes de Almáciga y Benijo.

El caos de vehículos, costumbre de agosto | ATLÁNTICOHOY

A raíz del enésimo tapón este verano, se hizo público un problema que puso en jaque a las autoridades, con un mensaje de insatisfacción ante la inoperancia en la zona. "Tenemos que ser nosotros los que tenemos que acabar ordenando el trafico para desatascar y eso es una temeridad, porque no tenemos competencia, formación ni mucho menos autoridad", se queja un trabajador de la región costera.

Como respuesta inmediata, las instituciones enviaron a la zona los distintos cuerpos de seguridad, pero la solución que podían tener en mente la mayoría de empresarios y vecinos era opuesta a la realidad perpetrada por las autoridades: poner multas a los vehículos aparcados en zona irregular. “¿Cómo es posible que tú multes a la joven con 200 euros por beberse un cortado rápido y fuera?”, explica África cuando espetó a un Guardia Civil este martes. La propietaria de Casa África, uno de los establecimientos más emblemáticos de la zona, sabe que por ley las multas son justas, pero en un contexto de turismo y en una situación que se da a diario en verano -sobre todo en agosto-, no es la solución que buscan. “Me dijo que siempre ellos parecían los malos y que les mandan los superiores, pero si me envían a mí, yo no lo haría”, expresa.

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África y su establecimiento son parada obligatoria | ATLÁNTICOHOY

Este enclave histórico de ‘turismo’ local, abierto y conocido en la última década por el nacional e internacional, ha notado un considerable ascenso de visitantes, que paralelamente no se ha visto igualado en las infraestructuras que los reciben, pudiendo ser la declaración como Reserva de la Bíosfera uno de los obstáculos para ello. O no.

José Juan del Castillo es un vecino de toda la vida de Almáciga y empleado en Roque de las Bodegas. Como la mayoría de los habituales en estas playas, sí considera la importancia de la presencia policial, pero “por los robos a los coches que hay de vez en cuando”. En relación a la circulación del tráfico, si la presencia es para multar “no interesa a los empresarios, porque ahora no se puede aparcar y la gente se da la vuelta y se va. En toda la playa no hay más que unos 30 aparcamientos”.

"En vez de que la gente esté contenta porque hayan venido, están cabreados. Es un contrasentido, no te pedimos que vengas para que me la líes y nos quites a la gente. Quiero soluciones", añade un vecino que se incorpora a la conversación.

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José Juan del Castillo atiende a AtlánticoHoy para hablar sobre la actualidad de la zona | ATLÁNTICOHOY

Son las 11 de la mañana en este momento de la conversación y a la entrada del caserío ya está la Guardia Civil controlando la situación y un vehículo de la UNIPOL merodea hasta Benijo y vuelta. “Ahora sí vienen, pero lo hacen por la mañana y en el último momento del día y no a las dos de la tarde, que es cuando empieza el colapso”, espeta José. “Este fin de semana seguro que vienen y van a hacer una limpia que va a terminar el verano”, añade. 

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La UNIPOL vigila mientras operarios arreglan señales días después de la denuncia del caos | ATLÁNTICOHOY

Propuestas frente al problema
Como alternativa, una de las opciones principales que ofrece alguno de los vecinos y trabajadores del lugar es la de que se permita “aparcar en el carril inferior y se coloquen dos semáforos en los extremos y que vayan pasando de cada lado cada pocos minutos”. La otra opción similar que dan, la basan en la experiencia propia del pueblo. “Policías regulando en los extremos, como se ponían antiguamente cuando estaban arreglando el alcantarillado de la carretera”, explica un vecino, quien también propone una acción distinta, aunque algo complicada. “A estudiar sería que en una de las explanadas de Taganana se hiciera un aparcamiento y que de ahí salieran guaguas cada cinco minutos, con permiso de residencia a los trabajadores y los que viven aquí”, señala.

Otro trabajador de la zona va más allá en sus argumentaciones. "La ineficiencia pública hace que manden a policías a multar, pero quizá esa no es la solución, sino empezar a trabajar en la ubicación de un gran aparcamiento y conectar transporte alternativo, aunque sea en los meses de verano, pero aquí no impera la razón sino simplemente el abandono y las formas coercitivas de ejercer la ley", espeta.
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El aumento del turismo atrae a las guaguas a las estrechas carreteras de Anaga | ATLÁNTICOHOY

Sin embargo, no todas las opiniones apuntan en la misma dirección. Uno de los habitantes más antiguos de Roque de las Bodegas, con propiedad y residencia, y que prefiere no decir su nombre, comenta que "lo que no puedes es bloquear la carretera y decir no pongas multas, porque entonces se queda un carril, la guagua ya no pasa y a ver quién da marcha a atrás en 200 metros". "Lo del semáforo es una locura, porque tú aparcas en el carril y cuando sales, ¿cómo sabes cómo está el semáforo? ¿Cuánto tiempo tienes que dar de plazo para que crucen los coches? ¿Vas a retener el tráfico de los que residimos aquí, de los que van a seguir a Almáciga y Benijo? Tonterías las justas", añade contrariado.
Bajo su punto de vista, lo que verdaderamente se solicita es "que se haga un aparcamiento. Una infraestructura que abarque mínimamente un parque de automóviles para venir a la zona, disfrutar el entorno, la playa, los restaurantes y de los servicios que se ofrecen aquí", razona este vecino.

"Lo del semáforo es una locura, porque tú aparcas en el carril y cuando sales, ¿cómo sabes cómo está el semáforo? ¿Cuánto tiempo tienes que dar de plazo para que crucen los coches? ¿Vas a retener el tráfico de los que residimos aquí, de los que van a seguir a Almáciga y Benijo? Tonterías las justas"

Frente a las restricciones que genera el ser lugar protegido, nuestro interlocutor aclara que "todo lo que sea dotación de servicios públicos se permite tocar lugares protegidos, como hicieron en Jover con un aparcamiento tremendo o en zona de Punta del Hidalgo". 
Otras reivindicaciones
En segundo plano, los habituales a esta costa muestran su satisfacción, en parte, por la presencia de socorristas en las tres playas "desde hace dos o tres años", por la zodiac que cubre la seguridad de la zona y por la presencia sanitaria; todo el mes de agosto y los fines de semana de julio y septiembre. "Deberían estar todo el año, pero bueno. Además, estas playas son de tarde y creo que el horario debería ser de 12h a 20h, en vez de 10 a 18h", analiza un bañista.
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En el mes de agosto aumenta la seguridad para bañistas en las playas | ATLÁNTICOHOY

Por otro lado, sí hay unanimidad en una petición que arrastra años de antigüedad. Es la solicitud de baños y duchas. Se trata, según vecinos y empresarios, de uno de los puntos claves para todo. "Ahora mismo esto está declarado como zona de baño, pero no como zona de playa, y eso permitiría construir una infraestructura mínima, como los aparcamientos, baños, duchas y un acceso para minusválidos", explica uno de ellos. 
Por último, otro de los empresarios de la zona, reclama más atención a la higiene, concrétamente en una de las playas. "En Almáciga hay un problema gravísimo delante de los turistas y están esperando a que lleguen las lluvias para que se lleve la suciedad", exclama uno de los consultados por AtlánticoHoy.