Muguruza ya es leyenda

Garbiñe Muguruza logró este sábado 14 de julio el trigésimo tercer título individual del Grand Slam para el tenis español al derrotar a la estadounidense Venus Williams en la final de Wimbledon.

Lo hizo en la final a la estadounidense Venus Williams por 7-5 y 6-0 en una hora y 17 minutos, en una gran exhibición final de poderío para sumar el segundo título del Grand Slam de su carrera.
El rey Juan Carlos presenció en la primera fila del palco real el histórico triunfo de Garbiñe en la central de Wimbledon, donde la española se impuso para sumar su segundo 'major', tras el logrado en Roland Garros el año pasado cuando venció a Serena Williams en la final.
Hace 23 años, Conchita Martínez derrotó en la final a la estadounidense Martina Navratilova, como Venus de 37 años, para ser la primera española en triunfar en el grande londinense.
Muguruza salvó dos puntos de set en el décimo juego del primer parcial y luego salió disparada hacia la victoria, ganando los ocho juegos siguientes.


Con este triunfo, Muguruza regresa al quinto puesto de la lista mundial
El primero fue el que consiguió Manolo Santana con su victoria en Roland Garros en 1961, que luego repetiría en 1964. Manolo, además, fue el primero en ganar Wimbledon en 1966 y el Abierto de EE.UU. un año antes.
Le siguió Andrés Gimeno, campeón en París en 1972 y después Manuel Orantes, vencedor en el Abierto de Estados Unidos, entonces disputándose en la arena negra de Forest Hills, en 1975, al derrotar al estadounidense Jimmy Connors.
La irrupción de Arantxa Sánchez Vicario y Conchita Martínez proporcionó a España cinco grandes títulos más. Con la primera ganando tres veces en París y una en el Abierto de Estados Unidos y la segunda, convirtiéndose en la primera española que ganó en Wimbledon, en 1994, al derrotar en la final a la estadounidense Martina Navratilova.
Sergio Bruguera, con dos Roland Garros a principios de los 90, Carlos Moyá con otro en París al igual que Albert Costa y Juan Carlos Ferrero, dieron paso a los 10 de Rafael Nadal en la capital francesa, y a los dos últimos de Muguruza en el Abierto de Francia el año pasado, y en Wimbledon en este.
Nadal en total ha ganado 15, sumando a los 10 de París, dos de Wimbledon, dos del Abierto de Estados Unidos y uno en Melbourne.

Un logro único: la primera mujer española en levantar el título de Wimbledon
Garbiñe Muguruza se convirtió este sábado en la primera mujer española en levantar el título de Wimbledon en veintitrés años, consagrándose así como presente y futuro del tenis femenino.

Desde que en 1994 Conchita Martínez se alzara con la bandeja de plata en el All England Tennis Club, ninguna española había logrado igualar esta hazaña, hasta que llego Garbiñe.

El 2 de julio de aquel año, cuando Muguruza apenas contaba meses de vida, su ahora mentora derrotaba a la checa Martina Navratilova, la mujer que más veces ha ganado el título en la historia, con un total de nueve victorias.

Los dos años siguientes otra española, Arantxa Sánchez-Vicario, llegaría a la última ronda de Wimbledon, cayendo en ambas ocasiones ante la alemana Steffi Graff.

Diecinueve años tuvieron que transcurrir para que otra española llegara hasta la ronda final en Londres. En 2015 la nacida en Caracas se quedó a las puertas de la gloria en "La Catedral" tras ser derrotada por la siete veces campeona, Serena Williams.

Pero Muguruza se resarció este domingo de aquella derrota con, precisamente, la hermana de su verdugo, Venus Williams, pentacampeona del torneo inglés, al conseguir imponerse por 7-5 y 6-0 en una hora y 17 minutos.

Se trata del segundo Grand Slam que conquista la deportista, de 23 años, después de saborear las mieles del éxito sobre la tierra batida de París en 2016.

Hija de un español emigrado a Venezuela y de una venezolana, Garbiñe nació en Caracas el 8 de octubre de 1993 y, según cuenta su familia, lleva desde los tres años empuñando una raqueta.

Desde niña acompañaba a sus hermanos, Igor y Asier, 11 y 10 años mayores, al club de tenis de Mampote de Guarenas, en el estado de Miranda.

Con 6 años se trasladaron a Barcelona para ingresar en la Academia de los Bruguera, donde afinó su técnica, entrenada por el vasco Alejo Mancisidor.

En 2012, Muguruza era aún una desconocida en el mundo del tenis, pero fue invitada por los organizadores del torneo de Miami. A los 18 años y como 208 del mundo, estaba llamada a ser una figurante en la pista dura de Florida.

La campanada
Pero la joven tenista dio la campanada al eliminar a la rusa Vera Zvonareva, 9 del mundo, y a la italiana Flavia Pannetta, 26. Al año siguiente, en el mismo torneo, sus víctimas fueron Anastasia Pavlyuchenkova y la danesa Caroline Wozniaki.

Cuando en 2014 dio el gran salto, se encontró con la tesitura de tener que decidir entre competir por la España de su padre o la Venezuela de su madre, porque ella siempre reconoce que tiene a los dos países en su corazón.

Ese año ganó en Hobart, en Australia, el primer título de su joven carrera. Pero la sorpresa la dio en Roland Garros unos meses más tarde, al derrotar en segunda ronda por 6-2 y 6-2 a la defensora del título, número uno del mundo y su ídolo desde siempre, Serena Williams.

Al año siguiente fue la estadounidense quien se vengó de aquella victoria en París en la final de Wimbledon, pero ya nadie dudaba de que Garbiñe Muguruza estaba llamada a ser una de las mejores tenistas en el circuito femenino.

Es entonces cuando decide separarse de su entrenador de toda la vida y apostar por el francés Sam Sumyk, con quien logró solidificar su tenis y asentar su personalidad sobre la pista.

El bretón no pudo acompañarla a la capital británica este año y Muguruza le sustituyó por la exjugadora Conchita Martínez, que le ha aportado "confianza" en el torneo.

"Me ha ayudado tener a alguien a mi lado que ya lo había ganado", reconoció en rueda de prensa. Y tanto