Muere el paraguayo Blas Servín, el explorador del cielo guaraní

Paraguay perdió este jueves a su mayor referente en astronomía, Blas Servín, un autodidacta y divulgador de los secretos del cosmos, así como un estudioso de la interpretación que los antiguos guaraníes hacían de la observación de los astros.

Servín, de 69 años, y reconocido por su labor en la agencia espacial estadounidense (NASA), falleció de madrugada tras una larga enfermedad, según informaron sus allegados. 
El investigador fue el responsable del observatorio de San Cosme y Damián, en el sur del país, ubicado en las proximidades de una de las reducciones fundadas por los jesuitas en el siglo XVI y que lleva el nombre de Buenaventura Suárez, el primer astrónomo paraguayo.
La noticia de su muerte fue destacada en todos los medios de Paraguay, donde Servín era un rostro conocido por popularizar una disciplina que no cuenta con carrera universitaria en este país suramericano. 
Su labor como divulgador se centraba en talleres, charlas en las escuelas o sobre el terreno, cuando algunas noches ponía a disposición de los asuncenos un telescopio para observar desde el centro de la ciudad determinadas alineaciones celestes. 
Era además un experto en la cosmovisión de los guaraníes y en las interpretaciones de este pueblo sobre fenómenos como los eclipses o las fases de la Yasi, la luna en ese idioma oficial en Paraguay junto al español. 

"El cielo era el espacio donde los guaraníes proyectaban su mundo", dijo a Efe en una entrevista en 2016.
Servín, miembro de la Sociedad Científica del Paraguay, recibió el pasado año el homenaje de la Cámara de Diputados por su labor docente, al concederle la Orden Nacional al Mérito Comuneros. 
En agosto de 2014, en la exposición inaugurada en Asunción para celebrar el 45 aniversario de la llegada del hombre a la luna, recordaba que en Paraguay ese acontecimiento fue seguido a través de una narración radiofónica al no existir entonces cobertura televisiva.