Porsche Cayenne 2018: Bajo el influjo "nueveonce"

Aunque cada vez más amplia, la familia Porsche sigue juntando sus líneas alrededor del que es su gran emblema: el 911. La tercera generación del Cayenne, que ha empezado a llegar a los concesionarios desde finales de 2017, evoluciona visualmente hacia el deportivo por antonomasia, pero además, se apropia de soluciones técnicas de vanguardia como el eje trasero direccional a la vez que mantiene características como la tracción integral activa de serie, la suspensión neumática de tres cámaras y el sistema que compensa el balanceo de la carrocería.

Todo Porsche ha de ser un ejemplo de dinamismo. No importa que sea un gigante de casi cinco metros de largo porque la marca de Stuttgart ha implementado en el Cayenne una serie de nuevos dispositivos muy complejos que trabajan de forma sincronizada. El más notable es el de la dirección eléctrica en el eje trasero que –ya vista en el 911 y en el Panamera– amplía la agilidad en curvas lentas a la vez que potencia la estabilidad en cambios de dirección a alta velocidad, además de multiplicar su maniobrabilidad en el uso diario.

Las ruedas, además de montar unas llantas una pulgada mayor, son más anchas en el tren posterior, lo que mejora la estabilidad y el comportamiento en curva

La suspensión neumática adaptativa también estrena la tecnología de tres cámaras con la que, según la marca, se hace más acusado el compromiso entre deportividad y confort; este sistema tiene como siguiente peldaño el control dinámico de chasis opcional, que aumenta el dinamismo en conducción deportiva y aporta la comodidad de marcha propia de un gran turismo. 

Las ruedas, además de montar unas llantas una pulgada mayor, son más anchas en el tren posterior, lo que mejora la estabilidad y el comportamiento en curva. La nueva caja de cambios Tiptronic S de ocho velocidades aporta tiempos de respuesta reducidos y unas relaciones bajas más cortas para mejorar ese rendimiento en carretera, pero también sus capacidades todoterreno. Hay cuatro modos (Grava, Barro, Arena y Rocas) según el tipo de piso sobre el que se transite adaptando así la tracción integral activa la distribución de potencia entre los dos ejes. El chasis ha sido aligerado y emplea unos brazos separados en el eje anterior y uno multibrazo en el posterior.

Porsche ha vitaminado el nuevo Cayenne también en su apartado mecánico. Así, el motor turbo tres "litros" alcanza en esta tercera generación los 340 CV, cuarenta más; por su parte, el 2.9 V6 biturbo del Cayenne S, sube hasta los 440 CV, veinte más, para ofrecer un poder de aceleración de 0 a 100 km/h en 5,2 segundos, un valor que se puede recortar si se monta el Paquete Sport Chrono opcional. 

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