Juke 1.0 T N-Design: el nuevo escaparate de Nissan

El nuevo Nissan Juke, que estrena segunda generación, ha recibido lo más novedoso del fabricante japonés para volver a liderar un segmento, el de los croosover compactos, que cuenta con hasta 25 competidores.

Por el norte de Cataluña hemos conducido esta nueva generación del pionero del segmento B-SUV (del entorno de los 4,20 metros de largo), que ahora solo está a la venta con un motor de gasolina de tres cilindros y 117 CV, y con tracción delantera 4x2

La transmisión de serie es manual de seis velocidades, pero se puede optar por una automática de doble embrague y siete relaciones con levas en el volante (es la que hemos probado).

Los acabados en los que se puede elegir, de menor a mayor equipamiento, son Visia, Acenta (concentrará el 40% de los pedidos), N-Conecta (el más vendido, una de cada dos unidades), Tekna y N-Design. Desde el nivel de acceso sale de fabrica con los faros full led y las principales ayudas a la conducción. 

Lo primero que llama la atención del nuevo Juke es que ha crecido en longitud en siete centímetros (hasta los 4,21 metros) y que su batalla ha aumentado en otros 10. Los principales beneficiarios de este ligero estirón son los pasajeros traseros, que ahora cuentan con una puerta más amplia lo que les facilita acceder al interior sin giros forzados.

Dos adultos de 1,80 metros de largo tienen espacio más que suficiente para rodillas y cabeza, lo que en la primera generación no sucedía.

El segundo beneficiado del aumento de la batalla es el maletero. El Juke ofrece 422 litros, que son solo ocho menos que su hermano mayor, el Nissan Qasqhai, líder de su segmento de forma continuada desde 2007.

Si en habitabilidad ha ganado el Juke, lo mismo le ha pasado en calidad de materiales. Alcántara, pantalla central flotante de 8 pulgadas, cuadro digital de relojes de siete pulgadas, molduras imitando fibra de carbono, plásticos blandos... Todo un compendio que le hace superar al Qashgai y al SUV grande de la marca, el X-Trail.

interior nissan juke 2020

Lo mismo ha sucedido con el diseño exterior, que ha dado un gran salto y le da una apariencia de coche más premium. El toque juvenil que exhibía la anterior generación se ha cambiado ahora por un nuevo frontal que le da aporta más madurez y en el que los faros ya no son tan redondos..

Su línea coupé (el tirador de la puerta trasera se mantiene camuflado junto al pilar C) ahora está más acentuada pero sin restar altura a los pasajeros.

Todas estas mejoras hacen al Juke el nuevo escaparte de Nissan tanto en materiales empleados, como en tecnología y conectividad (a través de la aplicación y con Google Home el conductor puede comunicarse a distancia con su vehículo para enviarle un destino al navegador, para encender las luces del vehículo o para comprobar la autonomía de la que dispone).

En marcha, el tricilíndrico de 117 CV parece que dispone de más potencia de la declarada cuando optamos por el modo de conducción deportivo Sport (los otros son Eco y Standard), que es en el que se estira más y ofrece una mejor respuesta.

No es un propulsor rumoroso y tampoco transmite vibraciones a los pedales o a la caja de cambios como sucede en algunos tres cilindros.

Las levas en el volante le dan otro plus de deportividad al Juke, que parece ganar en fluidez en los saltos de marcha cuando optamos por el manejo secuencial.

El chasis también transmite seguridad al conductor, que nota con claridad que el coche es estable en curva y carece de oscilaciones de la carrocería.

En definitiva, el Nissan Juke ahora es más coche y llega con más argumentos para recuperar el primer puesto de su segmento. Sus fortalezas son diseño, espacio y conectividad, El principal pero que se le puede poner es que solo cuente con una motorización.