Los albañiles constructores de Tenerife

Hace unos cuantos millones de años, en un tiempo en que los Australopithecus Afarensis se erguían con dificultad en las sabanas que se abrían en África oriental, en nuestra isla sucedía algo: los albañiles constructores de Tenerife, los volcanes, trabajaban a pleno rendimiento. 
Lo que ves en la foto es testigo de su trabajo incansable: un dique. Bueno, dique es el nombre que le dan los geólogos. En Anaga son cuchillos, y en La Gomera taparuchas. Básicamente, esa enorme muralla es la lava que ascendió hacia la superficie por una fisura kilométrica. Las erupciones "fisurales", que suelen producir una alineación de volcanes en la superficie (como los de la triple erupción de Fasnia, Siete Fuentes y Arafo, de finales de 1704 y comienzos de 1705) forman esto, que no vemos porque queda en el interior de la isla. 
Cuando pasan millones de años y la actividad de los "albañiles constructores" cesa, interviene la empresa de demolición más efectiva del mundo, que tiene dos socios mayoritarios: Agua y Tiempo. El trabajo paciente de esta UPE (Unión Permanente de Empresas) lo va desmantelando todo, y aquella lava enfriada en el interior de la tierra, más densa que la roca de alrededor, queda en resalte. Eso es lo que ves.
No obstante puede suceder también que no se produzca erupción en superficie. Por ejemplo, puede estar el magma subiendo meses (y produciendo terremotos en superficie) y quedarse "A medias". Como sucedió en la "crisis sísmica" de 2004 🙂