Martí agota su crédito

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Martí agotó su crédito como entrenador del Tenerife. La primera derrota del curso en el Heliodoro, ante un Barcelona B en zona de descenso, invita al relevo en el banquillo blanquiazul. Un pibe de 19 años, Carles Pérez, desnudó a la zaga local con un hat-trick en poco más de media hora y convirtió el resto del partido en un ejercicio de impotencia. Eso sí, el Tenerife ya pareció roto desde la alineación.

El Heliodoro Rodríguez López pierde la condición de invicto
De entrada, Martí prescindió de Carlos Ruiz, hasta ahora titular en el centro de la zaga, para optar por Aveldaño, lesionado en el hombro en Zaragoza. El argentino no se fue ni una vez al suelo y dio sensación de jugar con miedo. Además, su lentitud la aprovechó el Barça B, que no ganaba como visitante desde el estreno liguero, hace cinco meses. Desahuciado en la clasificación, el filial encontró aire en Tenerife.

La primera parte del Tenerife fue una invitación a la destitución de Martí. Los blanquiazules fueron un equipo sin alma, atenazado por los nervios y que cometió errores defensivos impropios del fútbol profesional. Sin capacidad para combinar y obligados a remar contra el marcador desde muy pronto, los jugadores dimitieron en masa. La actitud no bastó ante la falta de criterio y el exceso de responsabilidad.

El Barcelona B aprovechó la fragilidad del Tenerife. No estuvo sólido atrás el filial azulgrana, pero el orden de Busquets y el fútbol entre líneas de Rivera o Lozano le bastaron para desnudar al Tenerife. Por el camino, Carles Pérez encontró un filón tirando diagonales entre Aveldaño y Camille, que quedaron especialmente señalados en los goles. Además, Dani falló en el 0-1 y tampoco ayudó.

El Tenerife pudo entrar en el partido en un cabezazo de Casadesús (24') que se fue fuera por centímetros o en un penalti inexistente por unas presuntas manos de Cucurella. Aitor Sanz no aprovechó el regalo arbitral y mandó el balón a las nubes. Es el cuarto penalti que falla el grupo de Martí en el presente curso de siete lanzados. Eso sí, todos los errores han tenido un protagonista distinto.

Tres minutos después, Carles Pérez le hizo un nudo a Camille, batió a Dani por debajo de las piernas y puso el 0-3. Quedaba casi una hora de partido, pero el Heliodoro ya había perdido la paciencia. A partir de ahí, el Tenerife fue un quiero y no puedo. El Barça B, en el que faltabal Aleñá y Arnaiz, sus figuras, no quiso hacer sangre: dio un paso atrás, prefirió el control al contragolpe y dejó pasar el tiempo.

Tras el descanso, con Alberto como mediocentro, el Tenerife apostó por un 4-4-2 con un rombo que le permitió controlar algo más el balón. No le faltó actitud, pero sí claridad para hacerle daño al filial azulgrana. Dos remates de Casadesús sin excesivo peligro fueron su mejor bagaje antes de que Martí prescindiera de Cámara para cerrar con tres defensas y Gerard respondiera reforzando la zaga con Fali.

Un córner que sacó Acosta y remató Jorge sirvió para maquillar el resultado, pero no la imagen de un equipo roto, al que la clasificación invita a mirar la permanencia como principal objetivo. Y seguramente, con otro entrenador.

CD TENERIFE 1 (0) FC BARCELONA B 3 (3)

CD TENERIFE: Dani Hernández; Cámara (Tyronne, 62’), Jorge, Aveldaño, Camille; Aitor Sanz, Bryan Acosta; Suso (Alberto, 46’), Casadesús, Juan Carlos (Borja, 81’); Malbasic.

FC BARCELONA B:
Ortolá; Palencia, Martínez, David Costas, Cucurella; Rivera (Cuenca, 88’), Oriol Busquets, Ruiz de Galarreta; Carles Pérez, Abel Ruiz (Mújica, 78’) y ‘Choco’ Lozano (Fali, 66’).

ÁRBITRO: Jorge Valdés Aller (colegio castellano-leonés).Amonestó a los locales Jorge, Raúl Cámara y Aveldaño; y a los visitantes Cucurella, Lozano y Oriol Busquets.

GOLES: 0-1: (10’) Carles Pérez. 0-2: (15’) Carles Pérez. 0-3: (36’) Carles Pérez. 1-3: (77’) Jorge Sáenz.

INCIDENCIAS:
Heliodoro Rodríguez Lopez. Ante 13.079 espectadores. Se guardó un minuto de silencio en memoria del exjugador del CD Tenerife Juan Carlos García.

Los jugadores del CD Tenerife hacen autocrítica

IMÁGENES DEL ENCUENTRO DEL CD TENERIFE Y BARCELONA B EN EL HELIODORO. | J.G. CRUZ