Marcos Guimerá, el historiador del pleito insular y defensor de los cabildos

El historiador Marcos Guimerá, a quien se atribuye haber acuñado el término "pleito insular", fue un acendrado defensor de los cabildos como un "traje a medida" para la administración política de Canarias, pues creía que en el archipiélago no hay voluntad de hacer región.

Éstas son parte de las reflexiones que diferentes personalidades de la vida política y social de las islas, así como allegados al historiador, formulan en la obra "Marcos Guimerá Peraza. Retrato de un canario universal", que presenta la periodista y escritora Mara Cavallé el 25 de abril en Santa Cruz de Tenerife.

En una entrevista a EFE la autora precisa que ante todo la publicación es "un perfil humano" a propósito de la celebración del centenario del nacimiento de Marcos Guimerá, a quien no conoció personalmente, pero de quien tenía referencias al haber coincidido durante una década en el mismo desempeño profesional que su padre, pues ambos eran notarios. Además, los dos compartían sus orígenes catalanes, su firme convicción cristiana y el ser padres de familia numerosa pues, en el caso del historiador, tuvo trece hijos. Mara Cavallé consultó a sus descendientes para indagar "más en la intrahistoria" de Guimerá que en su perfil público, aunque en su obra también se recogen los testimonios del expresidente de Canarias Román Rodríguez, así como del exvicepresidente autonómico y también historiador José Miguel Pérez.

A su vez, y en testimonios recabados en hemeroteca, el también expresidente Fernando Fernández aludió a la investigación de Guimerá sobre el pleito insular para justificar que esta cuestión debería formar parte de los contenidos curriculares de la escuela y la universidad en Canarias como rasgo distintivo e histórico del archipiélago.

También el exconsejero del Cabildo de Tenerife Eduardo Pintado ha calificado a Guimerá como el mayor intelectual del hecho insular y defensor a ultranza de los cabildos como administración que más se ajusta a la realidad de las islas y unidad política y administrativa natural, frente a lo que implica una administración autonómica.

Mara Cavallé, que ha sido jefa de prensa del Parlamento de Canarias, explica que Guimerá estudió los enfrentamientos entre Tenerife y Gran Canaria como prueba de que no hay voluntad de fondo de hacer región y si acaso, proponía como órgano regional una mancomunidad de cabildos. Pero Marcos Guimerá, investigador del pleito insular, nunca fue tendencioso en sus análisis, lo que le hicieron merecedor de distinciones como Hijo Predilecto de Santa Cruz de Tenerife, Medalla de Oro de Tenerife, Hijo Adoptivo de Gran Canaria y Premio Canarias en la modalidad de Patrimonio Histórico, entre otras.

Para su hijo Agustín Guimerá Ravina, historiador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, la labor de su padre como investigador de un asunto "espinoso" para Canarias fue fundamental, pero también subraya sus análisis de la historia política contemporánea en el archipiélago desde el siglo XIX hasta la mitad del XX, sin entrar en la Guerra Civil.

Marcos Guimerá rescató en sus biografías a dirigentes canarios popularmente desconocidos, en lo que siguió el ejemplo de uno de sus mentores, el médico y también biógrafo Gregorio Marañón.

Entre otros, Guimerá contribuyó a ensalzar la labor de los diputados canarios doceañistas como Antonio José Ruiz de Padrón o Pedro Gordillo. Asimismo, dedicó biografías a políticos ilustres como José Mesa y López, Benito Pérez Armas y Nicolás Estévanez. Su biografía más extensa fue la del político liberal tinerfeño José Murphy, a quien otorgó "un aura de personaje de novela", según definición del periodista Juan Cruz.

Fue un inspirador de homenajes a estas destacadas figuras pero sin embargo Marcos Guimerá nunca quiso entrar en política, aunque admiraba esta labor, prosigue Mara Cavallé, que precisa que el historiador formó parte de la comisión ciudadana que gestó en los años 70 la revalorización de José Murphy, con una biografía editada en 1974 y la instalación de una escultura conmemorativa en 2013. De hecho, Alejandro Cioranescu destacó en el prólogo de la biografía de Murphy la labor "atenta y casi apasionada" que en su reconstrucción había efectuado Guimerá, de quien otros testimonios elogian su minuciosidad "notarial" a la hora de documentarse históricamente al detalle.

Decía César Manrique, de quien también se cumple en 2019 el centenario, que Guimerá tenía la capacidad de sorprenderse de un niño y Mara Cavallé, que ha sido directora de comunicación de USP Hospital La Colina, está convencida de que esta actitud le mantuvo activo hasta quince días antes de morir, con 93 años, en 2012.

La escritora, que además ha trabajado en el gabinete de prensa del Cabildo de Tenerife, alude asimismo a cómo Marcos Guimerá tuvo amigos de todas las ideologías, desde socialistas hasta falangistas, lo que denota su madurez y espíritu de concordia.