Madeira, Portugal: Cocinas del mundo

Tuvigú

Sabor, estacionalidad y frescura podría ser el lema del archipiélago portugués de Madeira. Los productos frescos juegan un papel clave en su recetario y cocina, combinados con ingredientes de alta calidad de otras regiones continentales.

Desde pescado hasta carne, frutas tropicales, dulces, el típico pan bolo do caco y vegetales nutritivos, no hay nadie que pueda resistirse a sus papilas gustativas. El secreto en ambas islas, Madeira y Porto Santo, es el uso de materia prima de cercanía y variada de la naturaleza volcánica de esta zona de la Macaronesia con abundante agua y clima favorable.

En un periplo es aconsejable probar su relajante (y fuerte) sopa de tomate y cebolla; los filetes de atún frito con maíz; el pez de espada con plátano; maíz frito y ensalada; el plato de carne, vino y ajos; para terminar con el budín de fruta de la pasión.

Verduras, frutos del mar, hierbas, frutas, carne, dulces, sabor, innovación, presentación y refinamiento son algunos de los componentes de un menú degustación que trae una 'fiesta a la boca' de felicidad y originalidad madeirenses.

Cualquiera que sea la temporada, hay frutas para todos los gustos o preferencias. Así, en otoño e invierno, no hay que perderse el sabor dulce de la anona o las castañas asadas en las calles. Incluso hay una fiesta en Curral das Freiras dedicada por completo a este fruto seco.

Gracias al clima subtropical y al suelo fértil de la isla hay muchas variedades de frutales que llenan de color y sabor tanto mesas como mercados. Son usadas de forma creativa ya sea en platos típicos, o en ensaladas, por ejemplo el aguacate; el helados la pitanga o el tabaibo; en jugos el mango y maracuyá;  guayaba, uva o níspero en dulces…

Las manzanas son típicas también y destacan las de Ponta do Pargo, cuyo aroma es particular. Hay otra fruta en Madeira que, debido a su aspecto exótico, despierta mucha curiosidad entre los visitantes: el mencionado tabaibo.

Porto Santo es otro paraíso cuando se trata de frutas de verano, como higos, uvas, sandías y melones; son tan buenos que merecen una visita a la isla dorada. Otra de las más emblemáticas de la isla es el plátano de Madeira.

Como reza el dicho regional, "es pequeño pero bueno" y lo mejor es que se puede disfrutar todo el año. La identidad se debe a otra fruta, las uvas, con las cuales se produce el vino de Madeira. Uno de sus principales productores es Madeira Wine Company, con marcas como Blandy's, Cossart Gordon, Leacock’s & Miles, perteneciente a la familia Blandy.

Peras de aguacate, naranja, el mango y la mandarina, guayaba y los membrillos se usan en dulces y mermeladas. Todo ello puede encontrarse en el Mercado dos Lavradores ubicado en el casco antiguo de Funchal. Un enclave de sabia elección para conocer y probar la mayoría géneros regionales como el maracuyá, el plátano o la piña.

Las cerezas abundan en Câmara de Lobos, más precisamente en Jardim da Serra. Las pitangas, aunque de América, son muy abundantes en la isla y se pueden comer directamente. Los arándanos de Madeira son conocidos por sus excelentes propiedades antioxidantes.

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