Encuentro con... La vida

Como sabes, me gusta compartir contigo lo que acontece en Mi mundo de letras, querido hipotético lector, y lo que te voy a contar hoy me hace sentir algo de pudor, porque son noticias que vuelven a hablar de mí y de mi trabajo literario.  
Corren tiempos sin eventos presenciales y solo las actividades virtuales pueblan mi mundo, como el de la mayoría de la gente en estos momentos. Y de una de esas actividades virtuales es de la que quiero hablar hoy. Un evento que la Asociación Cueva de Unicornios ha realizado en su página de Facebook, y que bautizaron como “Encuentros con…” donde, a lo largo de toda la semana, van dando a conocer el trabajo de algún autor/a de las islas. En esta semana eligieron a mi persona y vaya por delante mi agradecimiento por acordarse de mí y de mi obra literaria en ese espacio.
A lo largo de esos días muchos amigos fueron dejando sus palabras de reconocimiento a mi trabajo y persona impulsados, evidentemente, por la amistad que nos une. Pero si debo reconocer que escuchar mis palabras impresas, en sus voces, hicieron crecer mi obra, al menos para mí, y pude darme cuenta de la cantidad de trabajo que he ido dejando a lo largo del camino pero, sobre todo, me sirvió para comprobar cuando cariño me arropa en mi día a día y del que, por el estrés en que he estado inmersa, no había valorado en su justa medida. El que 38 personas se asomaran a esa ventanita virtual para hablar de mi hizo el milagro de que yo me detuviera y reflexionara sobre tantas cosas… Muchas gracias a todos por su generosidad.
Por delante, además de los senderos habituales, se abren nuevos caminos, nuevos retos, nuevos proyectos que llevar a cabo, pero, ahora a otro ritmo. Ahora sí que voy a caminar al compás de Luisa Chico y con ello inicio un transitar de fondo, los sprints se quedan ya para otros. Toca retomar mi vida, reorganizar mis tiempos y adaptarlos a la velocidad que sea de mi agrado.
¡Bienvenida nueva vida!