LOMLOE y seguir "EduKando"

Ocho Leyes de Educación en cuarenta años, he leído en diferentes medios estos días, lo mismo que les habrá pasado a cada uno de ustedes, compañeros de profesión, o padres o madres de alumnos. Pero lo que nadie dice es que la escuela cambia todos los días, todas las mañanas, al igual que cambia y se modifica la sociedad a pasos agigantados en esta era cibernauta y de redes sociales. Cierto es que se esperan grandes cambios, que ya se hallan entre nosotros, para estos próximos 10 años, y que en 2030 la escuela no se parecerá en casi nada a esta, como tampoco se parecía la de la década de los 70, con la de los 90, del siglo pasado. Aunque esto último, no es una verdad absoluta, sí se parecerá en lo más importante: la escuela tendrá profesores y, aún más relevante, estará formada por alumnos.

Un alboroto enorme se está movilizando por las nuevas siglas que capitanean o van a capitanear la Educación en nuestro país, que se llamará ahora, al parecer, Ley Orgánica de Modificación de la LOELOMLOE. Sin embargo, esto no comienza con unas siglas, y a mi parecer, tampoco con una Ley, empieza siempre y finaliza, igualmente, en el aula. Los cambios se dan en la clase, en el día a día. Si ocho leyes no han conseguido que los alumnos españoles se sitúen entre los mejores de los "top" internacionales, significa que los cambios no vienen por las leyes, sino por lo que nosotros llevemos al aula. Permítanme, este notorio libertinaje, que va más allá de la libertad o no que te dan las teclas, pero tenía que decirlo.
Los buenos resultados que se lleven luego a una estadística no van a partir de lo que se traiga de un Ministerio, tenga el color que este tenga, sino que vendrán de las herramientas acertadas que el profesor lleve hasta sus educandos. Si hay un alto índice, como dicen, de repetidores en Secundaria, algo estaremos haciendo mal, y no depende de una Ley de Educación, sino de lo que al final nosotros consigamos comunicar en el aula, de cómo logremos o no atraer a nuestros alumnos.
Seguir EduKando.
Evidentemente, al final la Ley ordena asignaturas -y las quita y las pone-, contenidos, currículum, y demás, pero el día a día lo ordenamos nosotros. Recuerdo que a las clases del inolvidable Juan José Delgado en la Facultad de Filología Hispánica de la ULL iban alumnos que ni siquiera estaban matriculados con él en su asignatura. Lo que ocurría es que hacía sentir por todos su poros el amor a la literatura, el sentir letra a letra un autor, una obra. Por eso se llenaban sus clases. Esto nos ha ocurrido a todos.
"En la escuela del futuro, las clases magistrales desaparecerán y el profesor ya no ejercerá sólo como transmisor de conocimientos, sino que tendrá como principal misión guiar al alumno"

Leía hace unos años en EL MUNDO lo siguiente -perdonen, pero solo guarde el recorte de prensa, sin la data- "en la escuela del futuro, las clases magistrales desaparecerán y el profesor ya no ejercerá sólo como transmisor de conocimientos, sino que tendrá como principal misión guiar al alumno a través de su propio proceso de aprendizaje. El currículo estará personalizado a la medida de las necesidades de cada estudiante y se valorarán las habilidades personales y prácticas más que los contenidos académicos. Internet será la principal fuente del saber, incluso más que el colegio, y el inglés se consolidará como la lengua global de la enseñanza. La educación será más cara y durará toda la vida".
Si analizan esa reseña de prensa, que ya tiene unos seis años, en dicho reportaje de EL MUNDO fueron unos adelantados a lo que la LOMLOE pretende ofrecer de este 2020. También he de decir que conozco no pocos centros públicos y concertados en lo que esto, lo que la LOMLOE quiere renovar, se viene llevando a cabo desde hace al menos 10 años, entonces de qué nos alarmamos. Se tendrán que alarmar aquellos que siguen dando sus clases al puro estilo del Siglo XVIII. Lo mío es muy sencillo, seguir "EduKando", lo haré ahora con lo mejor que tengo mis alumnos, y si consigo la salud necesaria, espero hacerlo igualmente en 2030. Está claro sigamos "EduKando".