Epidemia de locales vacíos en Santa Cruz

La crisis del sector inmobiliario remonta con fuerza desde el año 2015 en la provincia de Santa Cruz de Tenerife. Sin ir más lejos, en el segmento de las viviendas, 2016 cerró en esta provincia con un incremento de un 18% de operaciones de compraventa respecto a 2015. Y el primer trimestre de 2017 ha corroborado estos excelentes datos.  

Sin embargo, hay un apartado del inmobiliario en Santa Cruz de Tenerife que no termina de recuperarse y que sigue sufriendo una alta tasa de desocupación. Nos referimos a los locales comerciales.

Factores de diversa índole pero que podríamos agrupar en tres grandes epígrafes han motivado que algunas calles que históricamente han tenido un excelente comportamiento en términos de ocupación de locales comerciales presenten hoy porcentajes superiores al 30% de superficie vacía. Por ejemplo la Calle De la Rosa que durante años fue uno de los puntos calientes de Santa Cruz ofrece en estos momentos uno de cada tres locales en alquiler.

A cierta distancia, La Rambla de Pulido representa otro de los ocasos del pequeño comercio.

Como suele ocurrir con los grandes problemas no existe un único motivo para que Santa Cruz presente esta situación.

Otro factor importante para encontrar tanto escaparate disponible radica en la concentración de actividad alrededor de las grandes superficies

El periodo de carencia
Por un lado está la recurrente crisis económica que, sin duda, a quien más daño ha hecho es a las pequeñas empresas incapaces de sostener abruptas caídas de ventas y márgenes. Además, en 2015 finalizó el periodo de carencia para el arrendamiento de la llamada renta antigua de locales en los que el inquilino era una persona jurídica.

Otro factor importante para encontrar tanto escaparate disponible radica en la concentración de actividad alrededor de las grandes superficies, que desplazan la actividad desde las pequeñas tiendas de proximidad hacia los fastuosos centros comerciales que presentan una amplia oferta de ocio y de compras. Resulta muy complicado para el pequeño comercio atraer público cuando un centro comercial ofrece tanta atracción.

Y no podemos olvidar el fin de un paradigma durante décadas en el alquiler de locales. Nos referimos a las entidades bancarias. La concentración del sector así como la política de reducción de costes ha provocado un masivo cierre de oficinas que por configuración tanto en tamaño como en distribución no resultan sencillas de recolocar en el mercado. Zonas como la antes mencionada Rambla de Pulido son un claro ejemplo de locales anteriormente destinados a bancos y que ahora se encuentran a la espera de un nuevo inquilino.