Las Palmas reduce un ocho por ciento la contaminación de sus guaguas

Guaguas Municipales, la compañía municipal de transporte colectivo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, ha reducido en un ocho por ciento el total de residuos generados en 2017 que son potencialmente dañinos para el medio ambiente.

En un comunicado, la empresa especifica que esta reducción en los desechos se ha producido gracias a un plan ambiental para la recogida selectiva y de recuperación de materiales necesarios para su actividad, como compañía en la categoría de gran productora de residuos peligrosos, y que permite un proceso de reciclaje que no se limita a los desechos plásticos, papeles o de vidrio.

Esta gestión de residuos se ocupa de la especialmente en la separación de aceites, plásticos, productos químicos, agua, filtros y baterías con el objeto de reducir -siempre que la operativa lo permita- los residuos peligrosos y trabajar en la reutilización de los mismos.

La actividad industrial propia de Guaguas Municipales implica un proceso selectivo en el que los residuos generados por el uso de aceites lubricantes, el agua del lavado de vehículos y las baterías copan el 74,5 % del total del material gestionado en 2017.

La empresa especifica que esta reducción en los desechos se ha producido gracias a un plan ambiental para la recogida selectiva y de recuperación de materiales necesarios para su actividad, como compañía en la categoría de gran productora de residuos peligrosos

Este año se cerró con una bajada del ocho por ciento en el total de desechos peligrosos y no peligrosos que fueron trasladados a los gestores autorizados para su posterior tratamiento.

Los lodos separadores de agua, que se genera con el reciclaje del agua del lavado de vehículos, suponen el 31 % del total de kilos gestionados en el pasado año y, respecto a 2016, se ha disminuido esta cantidad en un 42 %.

La empresa ha puesto especial atención durante el último ejercicio en la separación de los residuos eléctricos y electrónicos que, junto con las baterías y los envases plásticos de productos químicos, son las categorías que más crecieron en la separación de residuos para reciclar.

El plan ambiental pone especial atención en el departamento de mantenimiento, y el personal de esta área tiene a su disposición una serie de contenedores repartidos por la zona de trabajo para una primera fase de separado de residuos.

El material considerado como dañino para el medio ambiente se distingue entre: aceites usados, filtros de aceite, de gasoil y de otros tipos; envases de plástico con sustancias contaminantes; pilas alcalinas; baterías usadas; los lodos generados por el uso del agua en la limpieza de los vehículos; tubos fluorescentes y bombillas; cartones con aceite, trapos u otros absorbentes similares; aerosoles; materiales sanitarios (cortantes y punzantes); deshechos metálicos; serrín o sepiolita; y, por último, residuos eléctricos o electrónicos.

El plan ambiental pone especial atención en el departamento de mantenimiento, y el personal de esta área tiene a su disposición una serie de contenedores repartidos por la zona de trabajo para una primera fase de separado de residuos

Además, se hace una separación de los neumáticos usados y de materiales de oficina para reciclar como el de los cartuchos de tinta de las impresoras, y se recogen por separado los envases de metal, chapa y pintura.

Del total de residuos gestionados en 2017, el 19,5 % corresponde a aceites lubricantes usados -hay una disminución de un 42 % respecto a 2016-; lodos separadores de agua -el 31 % del total de kilos gestionados y un 42 % menos que en 2016-; baterías usadas -el 24 %-, un 144 % reciclados más respecto al año anterior-.