Las organizaciones de salud y la necesaria apuesta por la mediación sanitaria

"Hay que dar algún paso más para que la mediación en materia sanitaria sea un éxito, pues aparte de esa difusión que ya está teniendo, y de esa formación específica, hay que emprender una serie de reformas legislativas muy sencillas pero de incalculable valor para todos".

Las noticias mas antiguas que tenemos sobre el Derecho Sanitario se encuentran en el Código de Hammurabi (año 1750 a. C.) Hemos recorrido un amplio camino desde entonces. Más cercano a nuestro tiempo, en las últimas décadas, tienen lugar cambios importantes relacionados con la salud.

La medicina es una ciencia que persigue la curación, la prevención o el alivio de las enfermedades y en medio de estas actividades se acaban produciendo numerosos conflictos: por ejemplo, los que tienen lugar entre paciente-médico, entre  profesionales sanitarios: entre profesionales de un mismo o distinto servicio, unidad, o colectivo. También, por supuesto, los de la Administración sanitaria con los profesionales o los pacientes; Administración sanitaria con proveedores, etc. Unos conflictos son externos: conflictos de información; problemas por no poder acceder a la prestación, por defectuosa asistencia sanitaria… Otros son internos: entre profesionales y gestores del sistema, entre profesionales, con otros… También hay que referirse a los conflictos estructurales, que surgen como consecuencia de las nuevas políticas socio sanitarias consecuencia de los recortes en este sector, lo que genera cambios estructurales significativos generando situaciones de estrés al colectivo profesional sanitario

Las soluciones a los conflictos sanitarios han estado residenciadas en el ámbito judicial. Sin embargo, como en todos los ámbitos, comienza a abrirse una corriente que permite entrar a las vías extrajudiciales en este sector. Primero entra el arbitraje sanitario, en diferentes Colegios de Médicos en España y fuera de ella se instauran estructuras nuevas para resolver controversias mediante esta vía, con un éxito relativo. Sin embargo, es la mediación sanitaria la vía que ha llegado para quedarse. La mediación sanitaria es un medio de solución de los conflictos que pueden aparecer entre profesionales sanitarios, usuario- paciente y profesional sanitario, usuario-usuario entre si, entre una institución-profesional  y un usuario o proveedores y otros organismos relacionados. La mediación aporta ventajas de solución de conflictos rápida, y con una reducción de costes muy importantes, emocionales y materiales.

La Mediación Sanitaria, en nuestro país, es un fenómeno muy reciente. Sabemos que en el entorno Sanitario es importante aplicar las nuevas herramientas extrajudiciales para resolver los conflictos sanitarios que permitan sentar las bases para implantarla, y ya hay esfuerzos que se están materializando. 

Por ejemplo, Cataluña creó en 2008 las Unidades de Mediación Sanitaria del Consorci Sanitari de Terrasa (Barcelona); Posteriormente, Murcia regula la misma mediante la denominada “Oficina de Mediación Sanitaria del Servicio Murciano de Salud; Castilla La Mancha ha regulado la mediación sanitaria mediante Ley del Servicio Regional de Mediación Social. La Gerencia de Salud de Castilla y León inició una experiencia piloto por la que se dio formación específica tanto entre los propios profesionales de Sacyl como con pacientes y usuarios de la sanidad pública.

En Cantabria en 2011 comenzó a funcionar la Unidad de Gestión de Conflictos Sanitarios, cuya función es gestionar y aportar soluciones a aquellos procesos susceptibles de información, mediación que surjan en el ámbito sanitario a petición tanto de pacientes como de profesionales. 
El caso Canarias
En Canarias no hemos estado al margen, hace varios años, la ULPGC-FULP y SAMADR-ULPGC ha realizado una importante formación en Mediación Sanitaria, formando a Mediadores Sanitarios con arreglo a los requisitos de la normativa europea y española de Mediación: primero en el Hospital Privado “San Roque”, después en el Colegio de Médicos de Las Palmas. Esta formación permitió que tanto el colectivo de médicos, como de enfermería, en su mayoría, fuesen entrenados en las técnicas y estrategias de la Mediación Sanitaria. 
La formación realizada fue un éxito en el sentido de disponerse de un listado muy preparado de mediadores sanitarios para atender a la conflictividad existente, recordemos que es importante que los mediadores que gestionen/solucionen las controversias sean expertos en el ámbito en el que operan, en este caso el sanitario, esto es clave.
 
En este sentido en Canarias se ha realizado un apoyo a la Mediación Sanitaria,  formando y sensibilizando en la cultura de la mediación; promoviendo la mediación en el Ámbito Sanitario. Además, se ha realizado esta formación para estudiantes y externos a través de cursos de “Extensión Universitaria” y en unos meses comenzamos una formación específica para estudiantes universitarios de estas disciplinas, gracias al apoyo del Ilmo Ayuntamiento de Las Palmas de GC. 
Sin embargo, hay que dar algún paso más para que la mediación en materia sanitaria sea un éxito, pues aparte de esa difusión que ya está teniendo, y de esa formación específica, hay que emprender una serie de reformas legislativas muy sencillas pero de incalculable valor para todos.