"La vida es demasiado corta como para tomar café del malo"

Congo, Uganda, Etiopía, Nicaragua, El Salvador, México, Islas Galápagos… y todos aquellos países que dan “café del bueno” se reúnen en un espacio de La Laguna con mucho aroma. La Cafeína, que abrió sus puertas en junio de 2011, mantiene su esencia inicial y no ha modificado el concepto que les llevó a hacer del café gourmet su apuesta más importante. Cuando entras, el olor te invade y casi puedes sentir que estás en una de esas plantaciones que la mayoría de las personas solo conocemos por las películas.

Los frascos todos iguales, de diseño minimalista, se colocan simétricos uno al lado del otro. Cada cual con la etiqueta que localiza el lugar de procedencia, incluso donde ha sido procesado, aunque desde el pasado mes de abril lo suelen tostar en sus propias instalaciones.

 

La Cafeína

“La vida es demasiado corta como para tomar café del malo” | IMAGEN: Guille Reyes.

 

Grano a grano apetece palparlos y olerlos, casi saboreas el brillo del más tostado o la claridad de los más puros. Más de treinta tipos de cafés se colocan en los muebles artesanos que ha creado “Locaplaya” para brindar el producto de máxima calidad al público más sibarita.

Desde los inicios, el concepto fue innovador y es que, como reza su eslogan, “La vida es demasiado corta como para tomar café del malo”. Este café es un lujo posible para todos pues se adapta a todos los clientes; pueden llevarlo por la calle, tomarlo en el propio espacio, e  incluso encargarlo al peso.

 

En el espacio te das cuenta de que tus problemas pueden llegar incluso a diluirse hasta hacer que te entregues al sabor, el color y el olor del café que se abre ante tus sentidos. Tal vez el día está soleado, la temperatura es alta y un café helado puede ser la mejor opción. Ante las posibilidades de los distintos cafés empiezas a debatir sobre si prefieres algo sutil, fuerte, arriesgado o tradicional. Además, el bartender te recuerda que el barraquito helado puede ser una opción más dulce, suave y propia para ese momento.

 

La Cafeína
“La vida es demasiado corta como para tomar café del malo” | IMAGEN: Guille Reyes. 

 

Si cuando el café no es la opción más propia de la estación, como si de un sueño se tratara, te trasladas hasta los días donde reina el frío lagunero, cuando tus manos cobijan una taza de barro hecha artesanalmente para La Cafeína y empiezas a imaginar cómo serán las posibilidades del café caliente con espuma suave de leche y algún aderezo que potencie el color y el sabor. Es en ese momento cuando te paras en seco y recuerdas que ese sueño va a ser una realidad porque La Cafeína se prepara para recibir la estación más gélida.