La música y yo

En mi mundo de letras, éstas a veces se visten de música. Hoy quiero hablarte de ello. En esta tarde de estío, en que mi frenético ritmo de actividades parece ralentizarse un poco, me apetece hacer memoria.

Hace tiempo tuve el privilegio de que un grupo emblemático de la isla, Los Huaracheros, musicaran unos poemas míos alegóricos al lugar donde tengo mis raíces, Agache. Fruto de ese trabajo nació la canción Agacheros que se ha convertido en el himno de la zona.
 

Mi vinculación al mundo folclórico ha hecho también que muchas de las coplas que he escrito hayan sido elegidas por diferentes solistas para ser interpretadas en sus actuaciones con los grupos.

Cuál no sería mi sorpresa una noche en que asistía a la elección de la reina de las fiestas en Los Cristianos y escuché interpretar una de mis canciones, que por entonces formaba parte del repertorio de la Parranda marinera de dicho pueblo, convertida en bolero y en las voces de un grupo que quiero y admiro, Alma de bolero.

Coplas, canciones, algo de mi vida y de mis letras hecho canciones a lo largo del tiempo.

Pero la culminación de todo esto llegó el año pasado, cuando ocho cantautores de las islas pusieron música a sendos poemas de mi libro, Burbuja vital: Carlos Chico, Chema Muñoz, Luis Almeida, Francisco Abad, Elena Herrera, Francisco Morales, Emilio Cedrés y Ramón Padilla. Ocho canciones que fueron siendo interpretadas en las presentaciones de dicho libro para mi deleite total. Ocho estilos diferentes, ocho sentires distintos, ocho muestras de cariño por parte de sus autores, ocho formas de poner música al sentimiento que ha pasado a formar parte de mis más excelsos recuerdos desde entonces.

Hoy te dejo aquí una de las más especiales para mí, simplemente porque su autor es mi hermano querido, ese ser que siempre está a mi lado apoyando todos mis proyectos artísticos o de vida en general.
 

Y por último el placer infinito de escuchar el poema que ya te presentaba en uno de los primeros artículos de este espacio querido seguidor de mi pluma, Poemas al viento, con música de Elena Herrera e interpretado en varias ocasiones por ella misma y la compañera Matale Arozena, una canción que ya muchos llaman el himno de los poetas.

Soy feliz escribiendo, pero debo confesarte algo, lo soy mucho más cuando escucho mis creaciones recitadas en voces de amigos poetas o escritores. Y cuando las escucho arropadas por la música, que es otra de mis grandes pasiones, no puedo expresarte lo que siente mi corazón, por eso he querido dedicar hoy esta entrada de mi blog a los amigos músicos que han tenido a bien dedicar algo de su tiempo a arropar mis humildes versos, nunca tendré palabras suficientes para agradecerles su trabajo, su amistad y su cariño.

¡Mil gracias a todos una vez más amigos!