La importancia de hablar sobre la depresión

Según la Organización Mundial de la Salud la depresión es una enfermedad que afecta a 300 millones de personas en el mundo. Dentro de estas cifras España es el cuarto país de la Unión Europea con más personas afectadas, 2 millones, es decir, el 5,2% de la población. Aunque más frecuente en adultos que en jóvenes, la depresión no deja de estar presente en la infancia del 2 % de niños de entre 6 a 12 años y entre el 4 y 6 % entre los niños de 12 a 14 años.

Pese a que la depresión es un trastorno común en la sociedad, (es la principal causa de discapacidad mundial) no ha dejado de ser un estigma hablar sobre ella. Tais Pérez y Sergio García Morilla, psicólogos en PsicoSalud, gabinete de psicología en Tenerife, nos aclaran que no existe una idea clara y definitiva sobre por qué se produce la depresión. “El origen de la depresión es multicausal. Es decir, ciertos factores biológicos, psicológicos y sociales podrían estar originándola. Lo que si podemos decir es que podemos tener más o menos predisposición a padecer un trastorno del estado de ánimo”, declaran los psicólogos quienes destacan que las vivencias de cada persona pueden ser un factor desencadenante, “una persona es más vulnerable a sufrir una depresión si tiene antecedentes con este problema (puede haber una cierta predisposición genética), si en mi entorno carezco de refuerzos que me animen a actuar, si tengo pocas habilidades para resolver problemas y si experimento un suceso vital estresante sobre todo si este es incontrolable, indeseado y supone una amenaza (por ejemplo, la muerte de un ser querido)”.
Hay que destacar que la depresión es una de las principales causas de suicidio en el mundo, según la OMS se producen al año 800.000 suicidios, hay que destacar que este es la segunda causa de muerte en los jóvenes de entre 15 y 29 años. 
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Hay muchos síntomas que pueden indicar que una persona puede sufrir depresión. Desde PsicoSalud alertan que hay que estar atentos a una serie de actitudes para pedir ayuda a un profesional en caso de que se cumplan o haya dudas:
  • Estado de ánimo triste. 
  • Perdida de interés hacia los demás o actividades. 
  • Disminución de la actividad física o fatiga. 
  • Alteraciones cognitivas como disminución de la atención, memoria, concentración, etc. 
  • Alteración en nuestra forma de pensar, visón negativa y catastrofista de las cosas. 
  •  Emergen sentimientos de culpa, incapacidad, baja autoestima. 
Los tratamientos para personas con depresión se basan en que la persona realice actividades agradables y que poco a poco recupere reforzadores. “Es importante que la persona no se quede quieta”, destacan desde PsicoSalud, “que vuelva a sus rutinas cuanto antes, que realice actividades físicas y que no descuide su alimentación y su sueño”.
Aunque sí que hay tratamientos para la depresión más de la mitad de las personas que la sufren no la obtienen o la medicación que reciben no es la correcta según la OMS. Este hecho se puede dar por la falta de recursos y de personal especializado en este tipo de enfermedades. La depresión también se enfrenta en este aspecto a las evaluaciones clínicas inexactas, causadas por la falta especialistas. Por otra parte, la estigmatización de los problemas mentales también conlleva a que los enfermos por depresión no reciban las ayudas necesarias.
“Muchas personas no acuden a un profesional de la psicología por miedo al estigma social. Y el estigma se perpetua por la cantidad de mitos asociados a la salud mental. Entre ellos, que los problemas psicológicos se asocian a actos violentos o a 'estar loco'", declaran desde PsicoSalud. El gabinete de Psicología, concienciado con la importancia de hablar sobre la psicología realizó un vídeo divulgativo buscando que las personas abandonen el miedo a hablar sobre la salud mental y se animen a abandonar los estigmas sobre este tipo de tratamientos.